Bebed con vuestros labios de la botella de la voz
Hablad. Demostrad, al menos, que estáis vivos. ¿De qué tenéis miedo? Me duele la mordaza. La tengo atada fuerte. ¿Y vuestros labios? ¿Qué terror los ha sellado? Vivís como muertos. Moriréis y la vida será lo que más os duela. Hablad. Vivid. Hablad. Bebed con vuestros labios de la botella de la voz. Yo no tengo garganta.
Ahora podéis preguntar.

Hace algún tiempo, un grupo de estudiantes universitarios realizó una sesión de ouija en una caserón de gruesas paredes húmedas. A pesar de que ninguno de ellos confiaba en sacar nada en claro del “jueguecito”, el experimento resultó por completo inexplicable. El grupo conectó con un espíritu que se hace llamar Desdentada y que, durante la sesión, repitio exactamente 17 veces la frase “Internet y yo hablar más”. La finalidad de esta página es precisamente eso, un modo de comunicación con el espíritu de Desdentada. Quizá parezca una estupidez, pero nos vimos obligados a prometerlo. Si queréis más datos, ella responde.
memoria dijo
Pues yo he perdido la Boca, el Aliento.
31 Julio 2005 | 08:20 PM