Categoría: amoríos
24 Agosto 2008
Si sé que no debo escribir (o como mínimo publicar) cuando estoy en plena apoteosis iracunda, que luego pasa lo que pasa: lo releo y me arrepiento de lo escrito pocas horas antes.
Ayer recordaba lo que escribí, y pensaba: joder, ********, tas pasao. Porque luego siempre hay cosas buenas, las que hacen que no lo haya dejado, las que después de estar así de cabreada hacen que se me pase. Y porque yo también cometo errores (bastante a menudo tambien, sight, entre ellos tener ataques de ira como estos), y el otro se los come con patatas aunque no vayan con él. Y porque 3 horas después de escribir esto ya habíamos hecho las paces y estábamos hablando tan ricamente por teléfono.
Y ahora no sé si borrar el post porque me avergüenzo al releerlo, o dejarlo porque no deja de ser una parte de mí y borrarlo no hace que deje de tener mis ataques de rabia. Así que de momento lo dejo, pero por otra, ya no siento nada de lo que sentía en aquel momento. Releo y veo que exageré varias cosas, y que otras muchas, aunque sea difícil reconocerlo, son mi culpa. Y como ejercicio, voy a aprovechar lo que escribí.
Hace poco leí el libro "Pregúntale a Platón". Un libro de autoayuda disfrazado de filosofía, o un libro de ambas cosas, si se quiere mirar así. Gran parte del libro me distrajo en mi camino diario al trabajo, pero otra parte me caló muy hondo. Era el capítulo de la ofensa. Y es que la mayoría de los ataques por los que nos sentimos ofendidos son realmente nuestra culpa, pero lo más difícil suele ser aceptar la responsabilidad de nuestras ofensas. Como ejercicio voy, punto por punto, a desgranar el post anterior:
1-"Por montarme el pollo por teléfono mientras yo estoy en el curro y no puedo devolverte los gritos"
Yo podría haber dicho: ahora estoy en el trabajo, llámame a las 5 cuando salga y hablamos de todo esto. Y ya está. Habríamos discutido igual, seguramente, pero yo ya estaría en la calle y podría quedarme a gusto para responderle. Que tampoco es bueno eso de responder a gritos, pero ya tenemos el primer punto solucionado. Así que si acepté discutir por teléfono mientras trabajaba, es mi problema hacerlo. Aunque igualmente me haya pedido perdón, soy consciente (aunque no se lo digo, jeje) que realmente fue mi culpa.
2-"Por joderme el fin de semana que pensaba utilizar para sembrar la calma en nuestra relación después de esta última tempestad."
Yo pensaba ir al cine, un paseíto y poco más este fin de semana. Él me estaba proponiendo lo mismo, pero me jodió que decidiera que iba a ser el sábado y no el viernes. No supe acordar algo tan sencillo como la fecha de quedar. Yo quería el viernes, y como una cría, si el viernes no podía ser, me enfadaba (como hice, obv.). Él también quería la calma, pero de un modo diferente al mío, y no supimos encajar los dos planes que no diferenciaban apenas. Culpa a empate.
3-"Por, en vez de agradecer la ayuda que te he dado estos últimos meses, acomodarte a ella y exigirla cuando ya no la doy porque no me da la gana hacerlo."
Si yo presto una ayuda es mi responsabilidad darla, dejar de darla y mantenerme en mi posición en lo que decida. Si soy floja y no soy capaz de decidir si quiero dar o no dar algo, es mi problema. Concretamente, mi debilidad. Él no exigió realmente nada, sólo se sorprendió cuando yo me enfadé por haberle prestado una ayuda y decidir de golpe que no la daría... lo único que quería saber era el motivo, y si podía ayudar en algo por si era algún problema. Pero que me preguntara porqué, a mí me hizo la sensación de que realmente exigía esa ayuda...
Varias veces en mi vida me ha ocurrido (supongo que a todos alguna vez) , no saber decir que no por miedo a que el otro se enfade, que seguramente ni se enfadaría ni nada. Pero ese miedo, sobretodo en las mujeres, hace que hagamos cosas en contra de nuestra voluntad por no ser "rechazadas" o que se enfaden con nosotras. Me he fallado a mí misma por no saber decidir lo que yo quería, y pensar más en lo que querría la otra persona en vez de lo que quería yo. Totalmente mea culpa.
4-"Por pensar que soy imbécil y no me doy cuenta de lo que piensas, y tener que sacártelo a la fuerza porque no te atreves a decir las cosas."
No soy imbécil, pero sí estallo de ira demasiado a menudo. Si yo no tuviera estas hiperreacciones, quizá él no temiera decirme las cosas directamente. No es al único que le pasa, ni al único que le ha pasado. Es una situación en la que me encuentro demasiado a menudo... por mi culpa. A la gente le da cosa decirme las cosas directamente porque en cuanta más confianza hay, más libertad me tomo al reaccionar. Tiene colgado el cartelito de "Estamos trabajando en ello" (y de verdad), igual que la asertividad.
5-"Por venir "a verme" entre semana, cuando yo trabajo y no puedo estar por tí si no es sacrificando horas de sueño y llegar tarde al trabajo por dormirme, y no venir cuando tengo tiempo libre y (por tonta) lo reservo para tí."
Evidentemente, si yo le digo que venga, y si él puede venir, viene. Si yo le digo que no venga porque no quiero, no viene. Él no tiene la obligación de saber cuándo me va bien a mí que venga o que no. Soy yo la responsable en mi vida de saber cuándo puedo/quiero quedar y cuándo no, y si me equivoco y le digo que venga sólo pensando en que quiero verle, no le puedo echar las culpas después de que si viene yo no tengo tiempo para hacer mis cosas de entre semana. Así que arreglao: si soy tan responsable como para vivir independizada, también debo serlo para mantener mi día a día por mí misma. Mea culpa again.
6-"Por no venirme a buscar al trabajo después de haberme dicho hace casi dos meses que lo harías ahora que no curras."
Vale, otra vez minipunto para él. Que eso sí toca los huevos, que es muy fácil decir que vas a hacer una cosa y luego da mucho palo hacerlo de verdad. Aunque, si vemos que es lo único en lo que yo no tengo parte o culpa entera, tampoco es algo para explotar así, no?
7-"Por no entender que si yo estoy currando y tú no, nuestra situación es diferente en muchísimos aspectos (yo necesito dormir entre semana, entre otras)."
Pues no sé porqué me salió esto, porque es bastante consciente de la diferencia entre nuestras situaciones, y en gran parte me ayuda (quedarse en mi casa el día que me vienen a poner internet y así no tengo que saltarme el curro ni recuperar las horas después, etc). Estas son las cosas que se dicen en el cabreo, pero que si las piensas después ves que sólo era por el cabreo, que realmente no es cierto y son cosas falsas que crees para poder justificar la ira que realmente sientes por tu culpa.
8-"Por no darte cuenta de lo que a mí me supone tenerte en casa (comprar más comida, lavar más ropa, ordenar más trastos por enmedio...) y decirme que "esa no es tu casa" cuando te va bien decirlo."
Y por eso me acompaña a hacer la compra y la lleva toda, y si tiene dinero la paga entera, me pone y tiene las lavadoras, hace la comida/cena cada dos por tres, sobretodo si yo voy cansada, friega los platos después de la comida o la cena, destiende y dobla la ropa del tendedero, friega la cocina si a mí se me olvidó o él la ensució cocinando, prepara mi tupper de la cena si yo estoy cansada y me voy a dormir, me hace un bocata si no queda cena para llevarme de tupper... En mis ataques de rabia me ciego y no veo que realmente hace muchas tareas en una casa de la que ni tiene llaves.
9-"Por pensar que la diabetes es como un resfriado, y tomártelo en serio los primeros dos meses, y luego ignorar su existencia y decirme "poco a poco" cuando y estoy un poco chof con el tema."
Estamos como al principio con lo de la diabetes. Por muchas cosas que ahora sepa de esto, sigue sin saber mucho, como cualquier persona fuera del mundo sanitario. Sabe qué se tiene que hacer en situaciones clave, sabe cómo, cuánta, dónde y cuándo tengo que ponerme insulina, dónde ir a buscar el material, qué puedo y qué no puedo comer, o cuánto... lo que no puedo es esperar que haga él más cosas que yo misma por la diabetes. La que tiene la enfermedad soy yo, con lo cual quien tiene que buscarse el mejor glucómetro, las asociaciones de diabéticos y estas cosas soy yo. Mea culpa again por pedir cosas que me corresponde a mí hacer, y que si no hago es cosa mía.
Cada dos por tres peleamos, pero también cada dos por tres nos reconciliamos, y nos damos cuenta de que por mucho que choquemos nos gusta estar juntos. Es una paranoia de pareja, somos tan diferentes que si no nos complementamos, nos matamos, pero ahí también tiene su gracia. Ayer fue un día genial. Y anteayer también, ya que después de la tempestad viene la calma, y después de una tormenta como esa, la calma ha sido genial...
Poco a poco limamos diferencias, pero creo que si algún día no tuvieramos estas peleas con sus correspondientes reconciliaciones, sería muuuy aburrido. xD Y si la reconciliación no fuera casi inmediata (como ocurre siempre) sí tendríamos un problema. Me alegro de haber leído aquel libro, ya que me ha hecho analizar la situación que hubo el viernes y darme cuenta de que ira era más por mí que por él. Quizá a todos nos iría bien analizar nuestros enfados hasta dar con el origen del cabreo... porque suele nacer de nosotros mismos, y como responsables de nuestro enfado, podemos solucionarlo y transformar toda esa energía negativa en cambios positivos.... y estar más satisfechos de nosotros mismos.
servido por despistada
9 comentarios
compártelo
favorito
22 Agosto 2008
-Por montarme el pollo por teléfono mientras yo estoy en el curro y no puedo devolverte los gritos.
-Por joderme el fin de semana que pensaba utilizar para sembrar la calma en nuestra relación después de esta última tempestad.
-Por, en vez de agradecer la ayuda que te he dado estos últimos meses, acomodarte a ella y exigirla cuando ya no la doy porque no me da la gana hacerlo.
-Por pensar que soy imbécil y no me doy cuenta de lo que piensas, y tener que sacártelo a la fuerza porque no te atreves a decir las cosas.
-Por venir "a verme" entre semana, cuando yo trabajo y no puedo estar por tí si no es sacrificando horas de sueño y llegar tarde al trabajo por dormirme, y no venir cuando tengo tiempo libre y (por tonta) lo reservo para tí.
-Por no venirme a buscar al trabajo después de haberme dicho hace casi dos meses que lo harías ahora que no curras.
-Por no entender que si yo estoy currando y tú no, nuestra situación es diferente en muchísimos aspectos (yo necesito dormir entre semana, entre otras).
-Por no darte cuenta de lo que a mí me supone tenerte en casa (comprar más comida, lavar más ropa, ordenar más trastos por enmedio...) y decirme que "esa no es tu casa" cuando te va bien decirlo.
-Por pensar que la diabetes es como un resfriado, y tomártelo en serio los primeros dos meses, y luego ignorar su existencia y decirme "poco a poco" cuando y estoy un poco chof con el tema.
Por todo eso: A TOMAR POR CULO. Hoy me harté. Y ahora me voy de fin de semana, si alguien se apunta a algo, pues ea, yo tengo tres días (contando hoy) libres.
Housín: me tomaré la libertad de borrar según qué comentarios, no estoy para monsergas ni discusiones psicosociales ahora mismo.
servido por despistada
5 comentarios
compártelo
favorito
4 Abril 2007
HOy he estado soñando toda la noche (como siempre, ya, bueno...)
Anoche no podía dormir, me sentía intranquila, me picaba todo, me entraban rampas nerviosas, tenía los ojos como si me hubiera pegado un par de rayotes. No podía dormir

Como también me dolían los nuditos de la espalda (qué pupas que soy, no? xDD) al final decidí tomar un myolastán (es el tercero desde el viernes!!) para dormirme mejor. Resultado: mis músculos se relajaron, pero mi mente no.
Soñé que iba a una feria (diversión, relaciones, pasar el rato, ilusión, ficción) con la compañera de piso (con ella todo es fiesta, risa, amistad, olvidar los problemas un rato). (...)
LUego ella desaparecía y me encuentraba en un camino de tierra con el ninio (modo de pasar por la vida: terrenal, con poco margen de acción, seco, polvoriento, llano pero vacío de complementos -como arbustos, piedrecillas o hierba..-).
Estamos detenidos a en el camino (estamos estancados en nuestra relación, ni avanza ni involuciona). Él lleva en la mano un escorpión, y hay otros por el suelo, y quiere jugar con él. Le digo que no sea tonto, que deje estar a los bichos y nos pongamos en marcha, o no llegaremos a ningún lado, aunque no tenemos destino fijo.
(ayer le estuve diciendo que en vez de agobiarse se haga un plan de trabajo y posibilidades y se marque un objetivo, o sino se perderá).
En vez de eso, me coloca el escorpión en la espalda, por dentro de la ropa. Noto angustiada como el bicho camina por ella, e intento no moverme mucho para que no me pique, mientras le digo de todo al ninio (¿¿¿pero tu eres toooooonto????) y él me dice que no pasa nada, que no me va a picar, que eso es como una abeja, sólo pincha un poco. (y yo: ¿¿¿pero tú eres toooOOONto??? es un ESCORPIÓN!!)
Al final, evidentemente, el escorpión me pica, y me he despertado con un grito. El ninio, que dormía a mi lado, se ha asustado, y yo me he levantado con una mala ostia de las peores que recuerdo. No sé si ni le he atizado con la toalla, pero sí le he mandado callar porque sino sentía la ira como caballo desbocado...

Este sueño no deja de ser un reflejo de la realidad que me rodea. La relación con el ninio está estancada desde hace mucho (desde que empezó a estudiar, aprox). No hace nada por recuperar la "magia" de antes, y yo estoy cada día más desilusionada. No me apetece ni el sexo, porque no tiene sentido así.
El escorpión es la desidia que presenta, el despiste constante conmigo, la ausencia total de detalles cariñoso-romanticos, el demostrar que me escucha, que le importa cómo nos va..... y él cree que no pasa nada, y le estoy diciendo que sí, que sí pasa. Que si quiero meterme en cama para sólo dormir no es sólo porque estoy cansada (la de veces que he ido al trabajo sin dormir por estar con él y no ha pasado nada), que si no le cuento la mitad de cosas es porque siento que estoy hablando con una pared sorda, que si estoy seria cuando le veo es porque me viene a la cabeza un "hoy tampoco será especial".
Hasta que el escorpión, como en el sueño, me pique, y yo tenga que avanzar en el camino hasta llegar a un hospital para que me den el antídoto....
servido por despistada
5 comentarios
compártelo
favorito
3 Enero 2007
Bueno, ya está en marcha el programa post-navidad. Hoy, primera comida de dieta: patata hervida con tomate crudo, aliñado con aceite y orégano. Luego una rodaja de piña que he comprado esta mañana.
Me siento bien, con la panza llena, y contenta con los planes que estoy haciendo y cumpliendo poco a poco. Ayer, además, pisé otra vez el gimnasio. Eso sí, poco a poco, nada de pasarme, o voy a acabar hasta los huevos demasiado pronto.
Por otra parte, si esta tarde no quedo con una compañera de clase, iré a la biblioteca a ver qué encuentro. Ahora sólo falta encontrar trabajo...
:)
Por otra parte, del ninio no sé nada desde ayer. Fue una noche horrible, no podía dormir, y él no paraba de hacer ruido y moverse, así que al final me levanté y fui a dormir al sofá. Era la primera vez que no duermo con él voluntariamente, y cuando me levanté, lo noté raro. Yo también estaba rara. Y sentí que, también por primera vez, no éramos pareja ya. Después de tanta palabrería y tanta tontería, al final para acabar así. Nosé... me da lástima.
Al final esto parece más un diario personal que no un blog, pero es que me siento mucho mejor escribiendo las cosas aquí.
servido por despistada
3 comentarios
compártelo
favorito
2 Enero 2007
Ayer fue guay, o debería decir hoy. Entré en el año taja, con buena gente, riendo y bailando, en las calles y bares de Barcelona, y acabé despertando esta mañana con el cuerpo del ninio pegadito al mío. Sí, vale, sí... lo sé, pero la carne es débil, y no tengo ganas de torturarme para cuatro días que quedan de fiesta.
Por cierto, mañana tengo una entrevista de curro muy buena... pasta bien, horario genial (5h al día) y catorce pagas, en una oficina bien y que quedaría de coña en mi currículum. No creo que me cojan, ya se sabe, las primeras entrevistas siempre me salen mal, pero ya me ha hecho ilusión que me llamaran. :)
Deseadme suerte!
servido por despistada
4 comentarios
compártelo
favorito
28 Diciembre 2006
Hace apenas unas horas que lo dejamos y ya estoy planteándome si hicimos lo correcto. Creo que sí... Necesitamos matar algunos fantasmas que llevamos cada uno a rastras para poder estar bien, y mientras nos tengamos el uno al otro para apoyarnos no los podremos superar.
Pero le quiero, y le echo de menos ya... Además, esta tarde estuvimos genial... uf, hace nada que lo dejamos y ya estoy pensando en volver, sólo que me da miedo que cuando me de cuenta de que realmente no quería dejarlo, sea demasiado tarde, y sea él quien me diga que no quiere estar. No lo creo, no lo sé, pero siempre existe la posibilidad.
Espero que esta temporada separados nos vaya bien... supongo que sí.. es que ya no veía otra solución. Después de haber intentado mil cosas, nos nos quedaba otra que "darnos un tiempo". Definitivo, por un tiempo sólo... no lo sé. Sólo sé que ahora mismo sólo pienso en lo que le echaré de menos. Cada dos por tres me vienen frases suyas, bromas sólo nuestras, planes sin hacer.. y me entra otra vez la llantera.
He llegado a casa y me he encerrado en la habitación, necesitaba soltar todo lo que en el metro de camino a casa me he aguantado. Luego he salido, he charlado con la compa del piso y hemos estado haciendo el idiota decorando la casa de navidad con cintas de colores y plastilina, e inventamos un villancico y lo escribimos en el belén que hicimos con plastilina. Nos hemos reído un rato, y me ha animado un montón. Es un cielo de chica, hacía mucho que no conocía a alguien así de afín conmigo.
Y pff... por mucho que le he prohibido al ninio que lea esto, ahora me gustaría que lo leyera, porque todo esto no puedo decírselo, no puedo decirle que le quiero y que quiero volver cuanto antes porque hacer eso justo después de dejarlo rozaría la crueldad. Pero es lo que siento... me gustaría que no hubiera cogido ese tren, aunque eso significaría no haberlo dejado, y tampoco es eso. Uf... tengo la cabeza hecha un lío... me muero por ver a quien acabo de dejar. :(
servido por despistada
6 comentarios
compártelo
favorito
27 Diciembre 2006
Hemos quedado a las 7, faltan tres cuartos de hora sólo... y lo dejamos. Ya está, hoy es el último día. Por una parte pienso que todo son ventajas: podré hacer la mía, sin tener que depender de lo que haga o deje de hacer la otra persona, que igualmente últimamente hacíamos tanta vida separada que el vacío no será tan grande, que no tengo que aguantar chiquilladas, tonterías, malos humores sin razón. No tendré que hacer más de madre, enfermera, consejera, guía, animadora... no tendré que esperar hasta última hora para decidir qué hago y qué no porque no sé si a él le irá bien que lo haga. No tendré que ir cada dos por tres a su casa a buscarle porque si no no le veo, no tendré que buscar planes posibles a su pereza, no tendré que ingeniármelas para poder combinar todo a todos, no tendré que ser bruja para adivinar si hoy estará cansado o no, o si de aquí dos horas estará aquí o no...
Pero lo echaré de menos. Y habrá un vacío muy grande. Y sé que en cuanto lo haga enseguida me arrepentiré, y tendré que repetirme una y mil veces las razones que me empujan a dejar esta relación. La más importante: no soy feliz a su lado.
Pero lo echaré de menos. Estos días van a ser durillos. Suerte que no tengo regalos suyos por enmedio que me hagan sentirme peor.
servido por despistada
sin comentarios
compártelo
favorito
26 Diciembre 2006
Bueno, por fin hay alguna novedad con el asunto ninio. Lo dejamos, así, sin más.
Estos días he comprovado que la relación va cada vez a menos, cada vez hacemos menos cosas juntos, tenemos (tengo?) menos ganas de quedar, estar juntos, hacer planes... si sé que no se va a cumplir lo que planeemos, ¿para qué perder el tiempo haciéndolos?
Estoy muy desilusionada con todo, y no quiero dejar pasar más tiempo.
Anoche estuve hablando con mi cuñado, el hermano del ninio. Era la primera vez que hablaba seriamente con él, y me ha sorprendido mucho. Detrás de la cara del despreocupado y eterno feliz hay un chico que le da vueltas a las cosas, toma conclusiones serias por sí mismo y observa con detalle cuanto ocurre a su alrededor.
Hasta ahora, pensaba que en casa del ninio ellos estaban en su contra, que no sabía porqué, pero le hacían la vida imposible... Después de haber pasado estos días en su casa, porque él estaba enfermo, me he dado cuenta de qué ocurría. Él no hace nada... no limpia, no ordena, y no hace otra cosa que quejarse de todo y evitar a todos. Se levanta de muy mal humor (yo también, ya..) y todo cuanto le moleste es motivo de rabia y más mal humor. Ahora entiendo el porqué del mal rollo que había en la casa con él, ahora lo entiendo casi todo.
Bueno, que divago.. hablando con el hermano me he dado cuenta de mi error: dejar pasar el tiempo. Si la cosa no funciona, como puede comprobarse en el paso de los posts, es absurdo (sobrasada) seguir intentando lo imposible. No nos llevamos bien, no soy feliz a su lado, no hay más que hacer. Si él no puede hacerme feliz, no tengo porqué estar a su lado sólo porque él sí lo sea conmigo. Si yo me lo curro para que lo sea, y él para mí no hace nada, es injusto. Es injusto e intolerable. Así que al final se lo he contado, que no estoy bien, que esto no funciona, y que lo quiero dejar. Y hemos quedado para hablarlo mañana por la noche, o al día siguiente, nosé. Ya veremos.
Me esperan unos días con abundantes precipitaciones oculares... suerte que tengo de tener una amiga como la compa de piso. :) (jo, que se me escapa la lagrimita).
Y, como conclusión, odio a los hombres, como ya expuse en un post anterior.
servido por despistada
sin comentarios
compártelo
favorito