SOLO SE QUE ALGUNA VEZ TE VERE EN EL CIELO, QUE ALGUN DIA............YO ESTARE CONTIGO.
Fernando Castro,.
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Tu nombre suena a poesía
a luna clara y a luz del día,
tu eres la luz que ilumina mi caminar.
.
Solo se que alguna vez te veré en el cielo
allá donde bailan las estrellas
bajo los soles de un pianito flamenco.
.
Con una oración en la mano
que a mi, mi abuela me dio,
voy de camino a los gitanos, a pedirle en oración,
que no se vaya, que no se quede dormida
que tengo veintiuna primaveras y ella me hace falta todavía.
Hinqué mi rodilla en el suelo y llorando te pedí:
-no te la lleves Dios mío, sin ella no puedo vivir
Tu nombre suena a poesía
a luna clara y a luz del día,
tú eres la luz que ilumina mi caminar.
Solo se que alguna vez te veré en el cielo
allá donde bailan las estrellas
bajo los soles de un pianito flamenco.
.
La mirada cómplice de mi hermano
me dice que ya pronto va a marchar,
la madre que tanto nos ha amado,
en una cunita hacia el cielo va.
Solo se que algún día yo estaré contigo
allá de las estrellas
donde tus niños viven perdidos.
Tu nombre suena a poesía,
a luna clara y a luz del día.
Luna...................................................que ilumina mi caminar.
.
Y desde el cielo una voz
Oí que me decía
No llores por mi hijito mío
Nunca te dejaría.
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Ángeles
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27/06/1955-3/10/2003
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Llegan estas fechas y desde septiembre, aunque nisiquiera lo piense, aunque intente no pensarlo, lo siento.
Los días de repente son tristes y la inquietud se apodera poco a poco de mi.
Empiezas pensando será esto o lo otro, hasta que al final echas cuentas al calendario.
Octubre. Mi mes.
Ese mes tan mágico con olor a tierra mojada, a lápices nuevos y a sabrosos pucheros en la lumbre otra vez.
Ese mes en el que la ciudad se llena de gente. El aire va cargado de sensaciones muy fuertes, todo lo fuertes que empiezan las gentes su lucha diaria hacia sus metas y proyectos, con la potencia de los comienzos. Las noches son más ruidosas y las luces que diviso a lo lejos más cuantiosas.
La brisa deja paso al viento y los rosas y celestes, se transforman en naranjas y violetas. El sol amarillo abrasador se relaja, e invita a todos a descansar con su tenue y dulce luz blanca.
El mes de empezar. El mes del hogar, de la alegría, de la melancolía, y de recordar. De despedir el verano, aún con su sabor en los labios, de decir adiós a las gentes que pasaron y no volverán y de prepararse a decir hola a las que seguro llegarán.
Mes para guardar los sentimientos más profundos.
Este es mi mes. El mes en el que nací. El mes que siempre me trae recuerdos de hace tantos años, de cuando era una niña inocente y feliz. Recuerdos que siempre la incluyen.
El mes en el que la vi morir.
En mis noches de insomnio suelo escuchar. Suelo entender.
Ayer toqué un sueño tan hermoso que no me importaba que no tuviera ningún sentido. Ni a los demás tampoco.
El caso es que habías vuelto y por fin yo te tenía conmigo.
Estábamos en nuestro barrio, charlando al solecito en una de las terrazas desde donde siempre veíamos el campo, el coche y la casa. Y tú aparecías tan preciosa como siempre. Tan dicharachera, con tus bromas y tu descaro. Con tu compostura y tu estilo. Con tu voz de mando, con tu sabiduría y con todo tu amor que intentamos devolverte cuando te dijimos adiós.
Tú siempre diciendo que solo nos teníamos los dos, que debíamos permanecer juntos porque la fuerza está en la unión. Que jamás nadie nos viese solos o débiles, que no olvidásemos quienes somos y que siempre fuésemos una piña.
Y allí estabas tú. Para unir a los tuyos. Para darnos órdenes y diciendo a ver que pasa con los míos. Empujabas el carrito y bromeabas con la cuñada, dirigiendo el paso firme sin importarte nuestras preguntas de cómo era posible que estuvieses allí si se suponía que te habías ido hacía ya casi cuatro años. Y tú decías, nunca me fui. Yo siempre he estado cerca, observando.
Habiasvenido a conocer a los nuevos y a recordarnos que somos una familia.Tu familia.
No puedo explicar el sentimiento de recuperar a tu ser más querido. Al más necesario y al sentir que tu familia y tus raíces siguen intactas al pasar de los años. Al sentir que ya no estarás sola, ni los demás. Que lo hemos superado todo y que nada nos podrá. Que seguimos siendo nosotros. Y que a esta familia ni el dolor, ni la enfermedad, ni el tiempo, ni la distancia, ni las muertes, ni nada, la destruirá. Y ahora mejor que por fin en vez de menos, somos más.
Y allí seguía ella caminando ligera. Y nosotros en una nube nos mirábamos sonrientes e incrédulos, sumergidos en tan tremenda emoción.
Solo hubo un detalle en el que nadie reparó.
Un hombre enorme, oscuro pero afable, sin rostro, que siempre caminaba con ella. No se si delante, al lado o detrás o si en realidad era encima. Pero al cruzar una esquina, el corazón otra vez se nos partió.
Te habías marchado otra vez, ya no era tu voz la que contestaba, sino la del tumor cerebral. Ya no era tu cara sino la de la enfermedad que además sabíamos que no sería larga. Un instante. Un momento. Un imposible hasta en el mundo de los sueños.
Un no no noooo…todavía no…no nos dejes otra vez…otra vez no...
Y la voz del acompañante, cuidador, guardián y vigilante, que ya te tomaba primorosamente en sus brazos, sonó rotunda y poderosa el decir, que el destino no se puede cambiar, por más que lo intentemos retrasar.
Y que agradezcamos esa oportunidad, ese regalo, ese momento de felicidad.
Y después solo pude, desconsolada romper a llorar.
Tampoco puedo describir lo que se siente al perder a tu ser mas querido por segunda vez y además tan rápido. Solo un mensaje, un regalo de amor, una caricia al alma, un consuelo, una esperanza…y un adiós.
Después una tremenda soledad. Soledad y de nuevo el peso de la responsabilidad de hacer algo para lo que no me sentía capaz.
Pero también me dejas la fuerza en tu nombre, por tu fe en nosotros, en nuestra familia, en nuestro linaje. Tu amor y la esperanza.
Agradecimos y agradezco ese momento de felicidad, no de la nuestra sino de la tuya, de cumplir tu sueño a través de los míos y conocer a tu niño. A tu nieto.
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Tú no quieres una piñata desparramada después de la fiesta.



En el instante que precede a un beso, a un te quiero, los sentimientos se intensifican, se concentran, te dominan. En ese instante cada latido del corazón intenta sacar de ti todo ese amor que te supera, todo lo que tu ser es capaz de sentir, toda tu esencia. Ese latido es único. En ese instante quedé atrapada y a veces creo que no resistiré tener todo ese amor dentro de mi y no poder sacarlo, no poder aliviarlo diciendo te quiero o besando con el alma, porque mi amor no tiene dueño ni razón.
Sin embargo, Mi amor es un goce, es infinito. Mi amor me conoce porque está dentro de mi. SI ACERCAS EL OIDO A MI PECHO SABRAS COMO SUENA..............EL ECO DE UN TE QUIERO.
Con el mismo eco, sonó el grito del ave fenix, en su primer despertar...
Y cuando el ave escuchó mi eco, me contó el secreto y nos concedió el deseo. De ser pájaro el maestro, y yo la mujer, que vive en los sueños.
...ESE ES MI DESTINO...
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD...ES MERA COINCIDENCIA...
NO BUSQUES TU DESTINO
¡VÍVELO!
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