Tu vuelta, la vuelta. Siempre he brindado por ello, porque se pueda volver, porque haya al menos una vez, aunque sea cada mucho, que podamos volver. Mis brindis y yo, es como cuando uno le pide deseos a la estrellas, se tornan de película, imposibles. Siempre es necesario irse para saber y tener el regusto de la vuelta, yo también me iré, per...
Ni siquiera guardo el borrón de la última carta, que precedía a nuestra depedida. Pero me preocupa que aún no hayas contestado. Puesto que yo sigo esperando. Espero que estés bien, y tú, también. Un Abrazo desde mi vuelta.