Resurrección.

***
Cuándo resucité, imagine que todo sería igual, que revivir no iba a significar nada, que no tendría porque ser algo bueno, una buena señal, al igual que tampoco tendría porque ser mala. Y durante los primeros meses, era todo indiferente, apático, igual, tan distinto… era todo un si y un no, daba igual y si todo te da igual, si no sientes ni para bien ni para mal, si no sientes ni padeces, es como estar muerto, entonces no es resurrección. Pero tu dulce aroma, tus suaves palabras fueron entrando por mis oídos, mis ojos, mi nariz, te impregnaste en mi sangre, sangre que pasa por todo mi cuerpo, desde el cerebro hasta los pies, rozándome las piernas acariciándome los brazos, quedándote en mi corazón, haciéndolo sensible, transmitiéndole amor. Entonces surgió: el amor y hasta aquí estoy hoy, escribiendo siempre algo relacionado contigo, con el amor, que es lo que tu me has enseñado, lo que me has hecho sentir y que aún sigue así, GRACIAS.
Te Amo.
Chk dijo
Muchas gracias, parece que llegué en el momento adecuado. Como te he dicho muchas veces, creo que si lo hubiésemos intentado antes no hubiese salido tan bien porque yo tenía otras cosas en la cabeza, y tú también.
NO me gusta saber que has tenido que morir, para resucitar, pero... me alegro de que lo hayas hecho. Eres fuerte, muy fuerte, y tienes más vidas que un gato. Espero que te sigan quedando muchas para que las vivas conmigo.
Yo también te amo.
10 Septiembre 2008 | 10:32 PM