Tristeza, autismo filosófico o estupidez parlante?
Haré una breve presentación de Nosotros, de todos mis Yo:
El yo feliz: Se llama Ana, y es una completa desquiciada. Ve en cada cosa que la rodea una inimaginable oportunidad para sonreír. En efecto, se ríe por todo. Le encanta ser estúpida, cometer locuras, hacer reír a la gente. Es la Yo que a los demás les agrada con mayor frecuencia. No es muy interesante, pero sí muy divertida.
El yo pensante: No sé como se llama, no importa mucho. A eso se dedica, a pensar. Analiza cada situación existente y otras tantas que inventa. Es un ser bastante creativo y perspicaz, pero también algo paranoico y desconfiado. Es más bien aburrida, y es que no le interesa mucho hablar con nadie, aunque quisiera que la escucharan. La ven como líder, ejemplo a seguir. Es disciplinada y responsable.
El yo triste: Se llama Ana María. Es una persona que vive en memoria de su pasado cruel, de los momentos desagradables que ha vivido durante su vida. Le gusta recordarse lo que le ha hecho daño. Siente algún tipo de placer vacío cuando la hacen sentir mal. No puede evitar llorar, o escuchar canciones tristes. Permanente estado de melancolía. Es dominada por la pereza y solo la animan sus propios recuerdos felices que ya pasaron y no volverán (cosa que la pone más triste). Le gusta sentir dolor físico, sabe muy bien que es el menos terrible.
Y esos son mis tres yo. Imposible decidirme por uno, porque soy los tres a la vez. Lo que sucede es que no puedo ser los tres al mismo tiempo… debo repartir mi día para que todos hagan su triunfal actuación. Si dejo sin actuar a uno de ellos, días después estallaré en un ataque de tristeza, de autismo filosófico o de estupidez parlante. Inevitable.
María dijo
¿Y cuándo escribiste eso quién eras?
28 Agosto 2006 | 05:20 PM