Enferma de lozanía
No puedo dejar de pensar en esa zozobra que caracteriza la etapa de la juventud… bueno, además del extremo grado de estupidez que parece tácita en cada situación de la vida!
Es como si una se hubiese descompuesto, te levantas por la mañana y no tienes deseos de nada; preferirías no hacer nada que hacer cualquier cosa. Superando el desgano matutino (siempre que se pueda) viene la pérdida del sentido. Porque así es, nada parece tener sentido en la vida, nada es tan bueno o tan malo como para valer la pena.
Y esa energía desperdiciada, y esa comezón en el cuerpo, y todas las emociones al mismo tiempo…Y esa sensación de no saber siquiera dónde estamos parados, o para qué estamos ahí.
Imaginando un futuro luminoso y difuso, allá a lo lejos, tan irreal como un espejismo, convencidos de poder cambiar el destino del mundo y la suerte propia solo por el hecho de vivir. Tan pequeños en el planeta, tan colectivos, tan nocturnos.
Tan dolorosamente pensantes. Tan dolorosamente incrédulos. Solo espero que no dure demasiado, esta enfermedad de la juventud.
SIN NOMBRE dijo
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa LA JUVENTUD
24 Octubre 2006 | 09:05 PM