El objeto
Érase una vez una mujer muy hermosa (imagine cada uno su versión particular de hermosura absoluta), que dedicaba su tiempo y atención a desenredar cada uno de sus cabellos, que el viento procuraba enredar con rapides para evitar que se aburriera.
Era bella, y lo sabía. Tanto que no dirigía palabra alguna a otro ser humano. ¿quién iba a merecer aunque fuera un susurro de esa hermosa voz? Tampoco le hablaban losjovenes, pensabanqueestaría ocupada con algún otro pretendiente. Las mujeres no toleraban su vanidad ni su hermoso cabello. Es comprensible.
Mientras se miraba en el espejo pensaba que ella era todo para el mundo (tal vez así fuese si todo el mundo la hubiera conocido), y que personas tan diferentes a ella no tenían por qué posarla tosca mirada sobre su rostro inmaculado.
Una hermosa tarde de otoño (no tan hermosa como ella) decidió privar al mundo entero de todos sus encantos, y si, se convirtió monja. ¿qué más le quedaba?
Pasaba sus dias y sus tardes y sus noches contemplando sus manos y su cuerpo, haciendo retratos de ella para regalárselos a ella. Sonriendose a sí misma y adorándose con toda su alma. ¿qué podía hacer? ¡si hubieran visto tan solo sus ojos!
Un día lluvioso mientras paseaba por el convento encontró algo en el suelo (nadie vió de qué se trataba, pues era pequeño), y lo encontró tan hermoso que se enamoró sin remedio (cómo me gustaría saber qué encontró aquella beldad...)
Esa misma noche de invierno, su corazón dejó de latir. Ella , que era todo lo que tenía, se abandonó para siempre por amar aquel objeto yse dejó morir en absoluta soledad.
amanita muscaria dijo
es escalofriante y a la vez bello, me has gustado mucho el relato, la belleza que todo lo podía murió por amor... el amor todo lo puede.Besos y se feliz :-))
a**
13 Mayo 2007 | 08:26 PM