Laentrada del edificio donde trabajo está vacía, ya no hay quince o veinte fumadores, sea la hora que sea, fumando y de charla. Ahora que ha empezado el año todos se han hecho el propósito de “dejar de fumar”. Sólo hay uno que permanece allí con su cigarrito en la boca. El mes que viene habrá cinco, el siguiente ocho……para después del verano otra vez la entrada estará llena,con susveinte fumadores habituales, y en enero de 2009 harán el propósito de dejar de fumar. Esta vez juraran que para siempre.

Yo, de momento sigo sin hacer ningún propósito, aunque me entran ganas de empezar a fumar y acompañar al pobre chico que de momento está solo en la entrada del edificio.