Hoy último día de trabajo, empiezan mis vacaciones. Pero no iré de momento a ningún sitio.

Bueno si que iré, esta misma tarde a LM a comprar cubo, brocha, papeles, rodillo y pintura para darle una mano de color a mi vida. Voy a empezar por la cocina.

Tendré que abandonaros estos días, aunque os lea a ratos y os comente en colores.


Una cocina grande, demasiado grande, ¡Ahora que la voy a pintar la veo nmensa!

Sólo una parte tiene azulejos, la gran mayoría, donde hay una mesa para comer ocho personas y una chimenea para poner unos troncos en invierno está con pintura blanca.

La voy a pintar de verde, de un verde musgo como el suelo, para que acompañe a las ensaladas para que de color a mis pucheros.

Necesitaría ayuda, un chiquito como el de la foto que me eche una mano. Mi maridito dice que él nones, que llame a un pintor y que lo pinte, ¡¡Que para eso están los profesionales!!

Si todo me queda bien, seguiré por el pasillo, e iré subiendo las escaleras cambiando de color en los escalones, cambiando la manera de ver la vida. Poniendo algo de rosa, de azul, el arco iris en mi vida.

Y ya el lunes cuando todo mi cuerpo este rebosando pintura y colores me ire a dejar huellas de colores en la playa, a limpiarme al azul del mar y el cielo.