Cómo manipular una oposición a bibliotecas
Es fácil si sabes como. Y en Verín (Ourense) saben muy bien cómo hacerlo.
Póngase en el tribunal a personas sin ningún conocimiento en bibliotecas, anúlese la valoración de méritos por servicios prestados o estudios cursados a los aspirantes, formúlense las preguntas que escoja el teniente-alcalde, y por supuesto, no se olvide de pasárselas a la persona deseada para el puesto de trabajo. Vòila. Hecho.
Se da la circunstancia de que para la prueba no había un temario oficial, aún así las respuestas de la única candidata que aprobó el examen -un 8,45 sobre 10- llaman la atención por ser prácticamente similares a los textos aportados por Cid Harguindey (el teniente-alcalde) para figurar en el corrector oficial de la prueba. Así, en la pregunta 18 referida al lenguaje documental, la candidata aprobada -María Ángeles García Domínguez- cita a los mismos autores que aparecen en el texto de Cid Harguindey -Guinchat, Menou, Yves Courrier y Blanca Gil-, en el mismo orden y con los mismos conceptos. Lo mismo acontece en las otras preguntas de temas a desarrollar. A modo de ejemplo decir que en el apartado referido a las partes de un libro la respuesta ocupa un folio por las dos caras y el texto clava la respuesta del corrector, con los mismos apartados y esquemas; el resultado es obvio: 10 y 9,5 para la autora de las respuestas.
Entre las circunstancias que ahora se denuncian para anular el proceso está que en el tribunal no figuraba ningún técnico en la materia que se juzgaba, cuando Cultura exige que sea el 50% como mínimo.
Al parecer éstas y otras irregularidades (vulneración del anonimato, se obligó a los opositores a firmar sus exámenes, lo cual es ilegal) han desembocado en grave crisis política en este concello gallego. Veremos cómo acaba la cosa, pero lo peor es que este caso es sólo un ejemplo entre cientos...
Todo, en La Voz (1 y 2 y más.)

Foto: Alonso Lobato



josé Alberto llamas Cabezas dijo
Cualquier cosa que me digan me la creo y lo siento mucho por este autor, ya se irá acostumbrando, yo pienso que a está gente le quedan 4 telediarios porque su pequeña dictadura de yo manejo y hago lo que me da la gana no podrá con las nuevas tecnologías.
En resumen estudiar biblioteconomía es hacer el bobo, no me cansaré nunca de repetirlo, cuantos cuentos nos han contado. Lo siento amigo
13 Junio 2006 | 08:41 PM