5 (-1) cosas que probablemente no sabes de mí
Lo introdujo Marcos, y lo hicieron Catuxa, Javier, Paco, Tiago y seguro que alguien más. Me toca.
1. En mi adolescencia fui un brillante tenista que logró alcanzar algún éxito local menor. Recuerdo con alborozo el día que el modesto Club Tenis Puerto Real hizo historia en las lejanas tierras de Jerez de la Frontera. Celebramos la victoria autoinvitándonos al cine a ver Braveheart. Ese día supe que no quería ser como Mel Gibson.
2. Me encantan las tabernas típicas, añejas, de camareros viejos con corbata, toneles de vino y servilletas de papel en los suelos. En esos sitios las croquetas siempre están buenas. Especialmente recomendables son Bodegas La Mancha en Granada y Casa Manteca en Cádiz (aquí pide los chicharrones). Castizo que soy. Se invita a los lectores a que sugieran otros lugares igualmente interesantes y se prohibe el cante.
3. Esto creo que ya lo comenté, pero es que es muy importante. Es esencial salir a la calle con clínex en los bolsillos.
4. El trabajo más absurdo que he desempeñado en mi vida ha sido el de contar gente. O mejor dicho, contar personas. En Londres me pagaron durante un par de días por ir por las diferentes aulas de la universidad en la que estuve de erasmus contando los alumnos que había en cada clase. El objetivo era adecuar el número de alumnos al tamaño de las aulas a fin de evitar masificaciones o desaprovechamiento de recursos. Lo absurdo no es que el trabajo fuera absurdo, sino que ha sido el trabajo mejor pagado que he tenido hasta ahora.

Foto: Alonso Lobato



Álvaro Roldán dijo
Si vienes por Madrid y quedamos, me comprometo a llevarte a un par de esas tabernas.
Mi mejor trabajo fue en mi época de estudiante de Universidad; me pagaban por dormir. Estaba en una residencia de estudiantes en un cuarto muy cutre (un zulo) provisto de timbre y mi trabajo era dormir en el zulo. En realidad estaba allí por si alguien se ponía enfermo, perdía las llaves, etc. y para cerrar las puertas y ventanas a las doce de la noche. Tuve que despertarme tres o cuatro veces a lo largo de dos años.
28 Diciembre 2006 | 07:49 PM