La reivindicación de la profesión
Los últimos mensajes de Iwetel están siendo bastante jugosos en lo que se refiere a la reivindicación de la profesión y de los estudios. Hace seis días, una tal Laura Iriarte mandaba este mensaje a través de la lista:
Buenas tardes:
Trabajo en bufete de abogados y voy a empezar a catalogar todos los libros y publicaciones que tienen en la biblioteca. Me gustaria saber si existe alguna descarga de programa informatico de bibliotecas totalmente gratuito para realizar esta labor. Tembien me interesaria saber en que materias puedo clasificar una biblioteca de este tipo. (entiendo que preferentemente seran: derecho, economia y trabajo) He mirado en la CDU pero no me aclaro demasiado... Alguien ha realizado una labor parecida? Muchisimas gracias por su ayuda
Un saludo
Laura
El lío ya estaba montado. Rápidamente nacieron voces que, con más o menos retórica o con mejor o peor estilo, atacaron a Laura. Unos decían que Laura debía solicitar que sus jefes contrataran a alguien, otras, que su bufete solicitara becas de colaboración, otros, ni lo uno ni lo otro.
En verdad, que desde el ámbito docente e institucional se corten salidas profesionales, solicitando que el puesto de trabajo lo desarrolle un estudiante con una Beca de formación, que precisamente es para eso, para formar, no me parece adecuado. En un bufete, lo normal es que no haya nadie que lleve la biblioteca con conocimientos de nuestra carrera, con lo que el joven estudiante de 19 años se encontraría solo ante el peligro. Así, lo que estamos haciendo es transformar un contrato en una beca. Lo lógico sería que una persona estuviese allí permanentemente y, en ese caso, los becarios sí tendrían razón de ser. Lo digo por propia experiencia. Yo, que tuve la suerte de ser becario- digo suerte porque me permitió conocer cómo funcionaba un Archivo Histórico y ha sido una experiencia maravillosa en mi vida- por diversas circunstancias, teminé catalogando fuera del Archivo durante la mitad de la beca -3 meses- y en un lugar dónde me hallaba sólo y rodeado por Administrativos y Bedeles que no sabían que era un Documentalista, excepto una persona. Estar solo, sin nadie que me pudiese ayudar, motivó que el 25% del trabajo se quedara sin hacer. Entonces qué hacemos con el bufete: ¿Damos una beca de 6 meses, a los 6 meses otra persona, y así per secula seculorum?
Y claro, sin nadie rompe el hielo trabajando con contrato en un bufete, no tendremos visibilidad dentro de ese colectivo. Entonces, ¿para qué sirve una Beca de Formación en un bufete de abogados, si nadie luego va a ofertar un empleo en el que se pida como requisito formación en bufetes?
Con lo que no estoy de acuerdo es con lo que se habla con respecto al intrusismo. Primero, porque me toca de lleno por así decirlo, ya que yo entré a la Licenciatura proviniente de Historia. En segundo lugar, no creo que nuestra profesión tenga unas bases tan puras, ni tan consolidadas -sólo mirar al 70% del profesorado, de qué carreras provienen- como para reivindicar la inexistencia de intrusismo laboral. Que hay que atacarlo, por supuesto, pero igualmente hay que hacer autocrítica, ver si ofrecemos a la sociedad lo que de nostros demada, mejorar los planes de estudio, etc. Igualmente, también hay que tener memoria y recordar que las personas que han dado dignidad a nuestra profesión, no estudiaron ni Biblioteconomía ni Documentación, ni ná de ná, como se dice en Andalucía.
Por último, me gustaría reivindicar el papel de los becarios y me gustaría que se lanzase un debate para que consigamos cambiar la mentalidad que nos impide considerar que la labor que realizamos como becarios es homologable como experiencia profesional.
Un abrazo y perdón por el peñazo

fanhunter dijo
Uno de los grandes problemas de nuestra carrera es el desconocimiento de la misma por parte del gran público (mandar callar y colocar libros, me decian algunos de broma). Y por otra parte, en españa no está arraigada todavía la política de tratar la información y documentación como un activo empresarial más, que debe ser manejado por personal cualificado. Esto último por suerte, parece que va cambiando poco a poco. Pero todavía falta mucho para que los empresarios comprendan que igual que no pueden dejar que empleados no cualificados manejen maquinaria pesada, la documentación no la pueden dejar en manos de cualquiera. Hay que educar a la sociedad en general y a los empresarios en particular
10 Abril 2008 | 11:42