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Donde gira el viento

Los sentimientos, las ideas, las fantasías que surgen de las lecturas, de los sonidos o las imágenes, van a ser la parte fundamental de este blog.

14 Julio 2006

Fe, esperanza y… deseo

La pregunta sobre si tendremos o habrá otra oportunidad se la lleva planteando el ser humano desde que fue consciente de ser una especie única, distinta. Digo distinta sin pretender decir que somos superiores a otras especies. Los cómputos favorables dependen tanto de la prueba que empleemos para realizar la medición que nos podríamos llevar grandes sorpresas.
La respuesta a esta dolorosa pregunta es la propia esperanza.
La esperanza es una droga milagrosa, sirve tanto para curar el mal de las alturas como el mal de amores. Nos crea mundos de ilusiones que alimentan nuestro alma de una forma demasiado ficticia pero imposible de diferenciar de la realidad o las múltiples realidades que vivimos de forma paralela. Droga pero bendita droga al fin.
Sin embargo, el deseo es una espada de doble filo, uno de los cortes puede sanar, el otro puede provocar demasiado daño. El deseo distorsiona tanto las cosas que muchas veces uno no sabe si compensan los beneficios a las pérdidas. Algunas filosofías y religiones persiguen su abolición como fin supremo. No lo sé, tal vez tengan razón, o tal vez no. Me resulta difícil imaginar una vida sin deseo.
En ocasiones, los deseos pueden ser una especie de condena y los dioses nos pueden castigar cumpliéndolos, en una amarga forma de mostrarnos que lo que deseamos es tan endeble en su estructura como la materia que forma los sueños y las esperanzas.

servido por dondegiraelviento 4 comentarios compártelo favorito

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Marta (Recién Casada)

Marta (Recién Casada) dijo

No me suelen salir comentarios categóricos, pero sí que en este caso tengo claro que sin deseos, anhelos, ambiciones, no se puede vivir.
Es lo que nos mueve y dirige, y desear se parece tanto a soñar que no creo que pudiera vivir sin ello...
Efectivamente hay que tener cuidado en desear demasiado, o en que se cumplan todos tus sueños, porque para entonces es cuando un@ se da cuenta de que se le ha parado el motor que le empujaba...
Buen finde Guillermo.

14 Julio 2006 | 02:37 PM

Guillermo

Guillermo dijo

¡Completamente de acuerdo querida Marta!
¿Cuántas veces hemos deseado algo con toda el alma? Supongo que muchas y ¿Qué ha pasado cuando lo hemos obtenido, conseguido, logrado?
Se nos ha generado un nuevo deseo, una nueva ambición...
Un beso

14 Julio 2006 | 03:56 PM

Mari

Mari dijo

Los sueños y deseos creo que forman parte de la condición innata del ser humano, ya que desde niños los tenemos.

Así como la inconformidad, somos inconformes por naturaleza, por lo que es mu díficil estar satisfechos con los deseo o sueños en el devenir de nuestra existencia.

14 Julio 2006 | 09:30 PM

Guillermo

Guillermo dijo

Querida Mari,
Ser incorfomista puede ser bueno cuando es necesario rebelarse contra algo o alguien que nos ata y no nos deja expresarnos libremente. Sin embargo, la insatisfacción provoca demasiado dolor y muchas veces estamos insatisfechos sin saber bien cuál es la causa. Es una insatisfacción difícil de contentar con nada de lo que se obtiene en la vida.
Un beso

16 Julio 2006 | 11:16 PM

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Sobre mí

En la duda encuentro el placer del pensamiento. Respiro profundamente para sentir cada aroma. Cada color que retienen mis pupilas lleva tu mirada. Y en cada gesto, en cada palabra, recuerdo su epitafio: "todas hieren, la última mata". Free counter and web stats

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