Hoy es el día de mi país, y ahora soy más feliz, y río, y canto
Hoy es el 12 de Octubre y será raro el blog que no hable del día de la hispanidad.
En un post anterior ya mencionaba que los grandes vacíos que tiene una persona se pueden llenar con cosas como la religión, el patriotismo. Mitificar conceptos por los que merece la pena luchar y, según el nivel de fanatismo, morir. Yo prefiero morir por cosas más románticas y pasadas de moda, de las que sólo se acuerda un pobre francés con mostacho, traje a rayas y boina que toca los bongos en un café de París, a la vez que fuma en pipa. De una de esas devociones, ya hablé.
"Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas."
Nacer en un país no se elige, a menos que hayas alcanzado la budeidad. En tal caso, sí podrías elegirlo, por ejemplo para ayudar a algún colega, aunque no creo que en tal caso te importase demasiado el hecho de en qué país nacer. Como la gran mayoría no podemos elegir en qué país nacer, tenemos que conformarnos y aceptar el que nos toca. ¿Qué le he aportado yo a mí país? Nada en absoluto. Au contraire, pienso explotarlo y sangrarle todo cuanto pueda.
Mi concepto de país es más elitista y selecto, y como ya he dicho en algún otro lugar, yo tengo mi propio país. No tiene nombre, porque no hace falta, no hay muchos habitantes. Sólo yo. O, como reza la canción de Mamá Ladilla: "un club muy selecto de sólo dos miembros, mi miembro y yo". La bandera la vamos cambiando a gusto del consumidor, porque tener siempre la misma resulta bastante aburrido; y nuestro logotipo va evolucionado con rasgos más aerodinámicos y juveniles, para atraer a más gente. No lo he dicho antes, pero atraigo a más gente a mi país porque he pagado a unos rapadetes para que se pongan en las puertas de los institutos de secundaria a repartir octavillas y a cantar nuestro himno (ya hablaré de él más adelante). Tenemos muchas visitas en nuestra sede social -lo que viene a ser nuestro territorio nacional- pero como ya dije antes, sólo puede haber dos miembros en el país, así que les doy a los chavalines una lúdica palmadita en el hombro y les animo a volver cuando se abra el cupo de plazas.
Antes de que se me olvide... lo del himno. Tener un himno es muy aburrido, y hemos aprendido de los errores de otros paises. Así pues, decidimos poner un winamp con una lista de canciones quasi infinita, y darle al aleatorio. Siempre hay canciones a gusto de nuestros ciudadanos, que por si se te había olvidado, son mi miembro y yo. Desarrollamos himnos monofónicos, polifónicos y sonitonos, para acceder a las masas hambrientas de recibir mensajes en sus móviles monomedia/multimedia. Al igual que los prepúberes de la palmada en el hombro, a estos telespectadores tampoco les podemos permitir ingresar en nuestro país.
No tenemos una constitución, pero sí un código de valores que nos permite reirnos de los códigos de valores de los habitantes de otros países. Por eso veréis cómo la mayoría de nuestros habitantes caminan por vuestras calles apuntándoos con el dedo o riéndose. Los más corpulentos incluso se atreven a escupir a los ojos -sin flema- porque su físico les otorga inmunidad diplomática.
El principio básico de nuestro código de valores se basa en el desprecio a las sociedades de bienestar. Nuestro país es caótico, peligroso, tétrico. Nuestro país es un eriäl, flor que toca se deshoja, que en mi destino fatal, alguien siembra el mal para que yo lo recoja. Ésto se debe a que las sociedades de bienestar han propiciado la supervivencia de seres contrastablemente inferiores, que en cualquier otra época menos salubre hubieran muerto a manos de la -por otra parte, necesaria- selección natural darwiniana. Estas muertes suelen acontecer de forma imprevisible, estúpida y con cierto morbo, digno de un programa de gags cómicos: jóvenes con el pelo de cenicero que mueren atropellados por un autobús urbano en una calle amplia y señalizada, en un día despejado; otros tantos que saltan las vías del metro, y pasa un vagón y les cercena las piernas; otros que se ponen a fumar y mueren después de 20 años con una bola de porquería negruzca del tamaño de mi puño anidada en los pulmones. También los hay que mueren aplastados por pianos de cola que penden de frágiles cuerdas cuando intentan meterlos por el balcón de la casa de una noble y altiva dama de cuero, que da clases a niños para secuestrarlos y quitarles la sangre (véase la vampiresa de Barcelona o la mismísima Bathory).
En definitiva, que los miembros de mi país son personas sanas, cabales, genéticamente sanas, evolucionadas, que saludan a sus vecinos con una sonrisa en la boca, que recogen las deposiciones (excrementos, heces, mierda... basta ya de eufemismos, alcalde) de sus perros y las echan a la papelera; que se lavan los dientes antes de salir a trabajar, amén del sobaco y otras partes susceptibles de provocar el vómito en un vagón del metro; y que pagan religiosamente sus impuestos, aunque se trate de un estado laíco e impermanente.
Tenemos la ventaja de que como sólo somos dos personas, pues no hay partidos de centro. Yo soy bípedo, y mi miembro es de frente, aunque imagino que sabréis que hay miembros levógiros y dextrógiros. Algunos dicen que es por culpa de autosatisfacerse siempre con la misma mano. Yo no tengo ninguna opinión formada, pero gracias por preguntar.
Sé que la declaración de principios de mi país se hace bastante pesada al no estar acompañada de fotografías o diapositivas que amenicen mi ponencia. Una cosa os debe quedar clara: mi país es mejor que el vuestro. Parafraseando a Defcon 2: "nosotros comemos peras, vosotros mierda".
PD.: Nuestra maleta del Ministerio de Exteriores está regentada por un friki redomado conocedor de cientos y cientos de citas y comentarios linuxeros anti-m$, y suele enviar a /dev/null todas las solicitudes de nacionalidad, aunque la gente se queda con cara de no saber de qué le está hablando mi colega.
PD2.: Los del Departamento de Marketing y Chuminadas me han invitado a buscar fotos por el Google para distraeros la mente y que nuestro mensaje cale hondo en vuestras mentes. Las fotos no tienen ningún sentido ni coherencia.


Irëth dijo
Espero ese visado...
Un abrazo ;)
12 Octubre 2005 | 11:25 PM