La perdurabilidad vende. Vende mucho, y está tan arraigada en los deseos humanos que pese a tener un tamaño de proporciones inconcebibles para la imaginación (ya que se esconde detrás del 99.9% de lo que nos motiva) no la vemos, o no escarbamos en nuestra propia mierda lo suficiente como para encontrarla.
Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero nadie me ha hecho caso. La muerte acojona, y mucho: acumular y obtener durante muchos –o pocos- años para perderlo todo de golpe, tanto lo físico como lo metafísico. Es como que se vaya la luz en mitad de un juego (cualquiera) y ver que lo hemos perdido todo. La muerte y los apagones no avisan. O no suelen hacerlo. Y es por ese miedo que intentamos plasmar nuestra frustración por el hecho de tener fecha de caducidad en nuestros bienes materiales: un hogar, que seguramente sea el elemento que más seguridad y evasión de la impermanencia proporciona; una hipoteca a largo plazo, que también nos hace sentir inmortales… y ahora también a nuestra descendencia; amar a tu nación o país, uno de tantos conceptos inútiles que inventamos, en este caso para superar la caducidad de amores más físicos.
Y ahora también, los videojuegos. Parecerá que no, pero la base sobre la que se asientan historias como Sims o la mayoría de los juegos multijugador masivos (como Ultima Online, MUDs varios, etc.) es, en su naturaleza ulterior, la de tener un personaje eterno. Si somos mortales y estamos destinados a pudrirnos bajo tierra tarde o temprano, ¿qué mejor idea que darnos un placebo como este para evadirnos de la realidad? Inicias tu sesión, cargas tu partida salvada, y resucitas en un plano pobre y muy inferior. Satisfacción. Eso vende que no veas. Ni te lo imaginas.
Estaba dándole vueltas a otra caducidad, también dañina y venenosa, que es la de las palabras. Y todos estos párrafos, aparte de para intentar meteros miedo o -según se mire- motivación, solo los he usado como introducción. Las palabras no sólo están condenadas a expirar en cuanto terminan de ser pronunciadas: también arrastran y precipitan a todos los conceptos que representan hacia su ya inherente desaparición; y es irónico que algo caduco intente atar y perpetuar algo igual de caduco.
Las palabras escritas, además, tienen un plus de sarcasmo, de ridiculez, de risión venenosa. Ojeo viejas cartas, cuya lectura tiempo atrás me hubiera hecho romper a llorar, y ahora me dan risa. Son ironía: pese a no ser tan complejas como una persona, sí son menos mutables que sus intrincados sentimientos. Y me hacen más consciente, que no gélido. Y distingo mejor.
Pero yo soy producto de un experimento ludóvico. Dolorosamente inmutable, salvo a golpe de droga. Y voy por ahí con mi sobredosis de poder, machacando y hundiendo, mordiendo y desgarrando. Desmiembro, rajo, cerceno, deviscero, mutilo, corto, atravieso, segrego, parto, empalo, arraso. Pero ése no soy yo, yo no soy mecánico. Y no me pronuncio acerca de estas cosas, ya que desconozco y no tengo una opinión formada. Pero gracias de todos modos; prueba a preguntar a mí colega, creo que se ha leído un libro. Y él sí tiene los cinco duros para la recreativa. ¿Qué?


niña azul
2 feb 2006 | 02:31 PM
scripta manent
nhcsc
2 feb 2006 | 03:55 PM
dun, tío, te admiro
nadie mejor que tú para redefinir el ya clásico: "un ciego guiando a otro ciego"
cada día que pasa te aprecio mejor
un saludo
oi! oi! oi!
el reno rodolfo
2 feb 2006 | 05:23 PM
La destrucción masiva de todo mundo, real o imaginario, al igual que su creación, es perecedera.Si destruyes vuelve a crecer, si creas, comienza a destruirse seguidamente.Reside en este caos, infinito y eterno, la belleza divina y la fealdad asfixiantemente existencial de la vida.
Has abierto la puerta de mis pesadillas.
Intentaré soñar despierto.
sinpalabras
2 feb 2006 | 07:28 PM
Me he pasado años DESTRUYENDO
sinpalabras
2 feb 2006 | 07:32 PM
Me he pasado años DESTRUYENDO todo lo que escribía. Ahora intento asumirlo (y lo conservo).
También hay veces que pienso que tendría que cerrar la boca para siempre. Pero no puedo.
Gran post.
nhcsc
2 feb 2006 | 07:47 PM
sinpa: no lo asimilarás si lo destruiste
("¿quieres olvidarlo? tendrás que soportarlo")
Dunkelheit
2 feb 2006 | 09:59 PM
Muchas gracias a todos. Se hace camino aunque sea a golpes de ciego. Y qué cierto es que para superar las cosas hay que asimilar...
nhcsc
3 feb 2006 | 01:05 PM
bueno, hoy es viernes, así que ponedle a papá una cinta de rosendo en el coche, y tos pal campo
jejej
jejej
nhcsc
3 feb 2006 | 01:06 PM
ya lo decía un cómic de azagra: caminante no hay camino sino estrellas en el bar
antraxia
3 feb 2006 | 01:18 PM
Realmente, la muerte no la sufres tú si no los que dejas a tu alrededor privados de tu presencia. Por eso mismo yo a la muerte si me viene de golpe no la temo, aunque me gustaría seguir haciendo cosas que tengo pendientes. Lo que si que tiene que ser chungo es una enfermedad terminal, de estas en las que sabes que te queda poco y tu cuerpo va degenerandose y no puedes cumplir tus sueños....ves como te mueres...uf...qué mal rollo.
Yo quiero morir sin saber que voy a morir.
Maërandor
3 feb 2006 | 02:21 PM
Antraxia: échale un ojo a Dune.
Chico Viejo
5 feb 2006 | 01:30 AM
Y a "La Mosca".