Publicidad:
Logo de La Coctelera

Te quiero. Te amo. Te adoro. Te venero. Te idolatro.

18 Abril 2006

Dawn's wish II

Peligrosamente adictiva y dulcemente contaminante, como esos fotogramas lentos de veneno verde hiperazucarado invadiendo el torrente sanguíneo por vía intravenosa, es la concentración de esta sensación. No tiene nombre porque se presenta de forma masiva en estado gaseoso, y no hay ropa para atraparla, vestirla y presentarla de boca en boca. Cosa buena en mi opinión, pues así no será el comentario de moda entre los gafapastas, que sin duda alguna la utilizarían en sus conversaciones casuales —cuidadosamente escondida entre algún chiste o alguna cita a Nietzsche— a lo largo de sus agitadas fiestas-piscolabis de hotel.
Tampoco se puede comparar, aunque sí extrapolarla a otros contextos: caminar por una calle de verano, a las siete de la madrugada —cuando se agradece algo de frío—, y oler a pan recién hecho; reservar para el último bocado la mejor parte de un sandwich de tres o más pisos de nocilla: el centro, de pura miga, libre de cortezas y otras imperfecciones que levantan la ira de los dioses; desayunar tostadas con mantequilla y mermelada un domingo previo a un lunes festivo; o empaparse en una tormenta de agosto, de esas que levantan aroma a asfalto empapado.
Todas las situaciones son extrapolación de la sensación que nos ocupa —a nosotros, científicos con bata y gafas— durante la redacción de este tratado, que causó más de un nudo gástrico, pese a que ningún animal fue lastimado o envenenado hasta un sueño perpetuo mediante carne condimentada; el intento, fracaso de antemano, de unos señores —nosotros de nuevo, científicos con bata blanca y gafas negras para dar más detalle— que corren por el monte red en mano, intentando atrapar el calor, el dulce calor de tu rostro al amanecer.

Tags: atmita

servido por dunkelheit 6 comentarios compártelo favorito

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Despistada

Despistada dijo

Bueno, sigues bien. :PPP

18 Abril 2006 | 01:47 PM

Dunkelheit

Dunkelheit dijo

Intento sobrevivir a los teclados holandeses, las palomas endrogadas, los tranvías, las bicicletas silenciosamente veloces, las fugas de gas butano, la cochambre de la pared y a una lavadora que tira abajo media casa.

18 Abril 2006 | 01:52 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

Precioso, simplemente eso, precioso...
y es cierto, no hay nada mejor que ese último bocado del sandwich de nocilla...

18 Abril 2006 | 01:57 PM

Shenka

Shenka dijo

Jajaja. La bata blanca te estará de lujo con las patillas.

Me alegro de leerte otra vez más.

18 Abril 2006 | 02:57 PM

niña verdosa

niña verdosa dijo

que sepas que te odio. Pura y verde envidia.

;7P

20 Abril 2006 | 06:10 PM

sinpalabras

sinpalabras dijo

Yo también te odio, mamonaco.

22 Abril 2006 | 12:12 AM

Escribe tu comentario





Sobre mí

Avatar de dunkelheit

Te quiero. Te amo. Te adoro. Te venero. Te idolatro.

ver perfil »
contacto »

Meine Ehre heißt Treue
(No estoy loco)
(Soy normal)
Me he mudado aqui!

Refugio átmico

Complejo residencial astral de ocio y descanso átmico, dentro de una cúpula insonorizada hecha con polvo de cristal de cuarzo, y con todas las comodidades que puedas imaginar. Un sigiloso mayordomo-gato atiende todos tus deseos, por extravagantes que sean, y te los concederá incondicionalmente. Este es tu refugio secreto. (No se lo cuentes a nadie)

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera