Para disimularlo, lo encripté tanto que probablemente, a día de hoy, exista más de una entrada en esta relación de pistas y jeroglíficos que no haya podido ser re-desencriptada y, por lo tanto, no figure aquí. Lista, por orden cronológico, hasta el día en que ya no hicieron falta más metáforas, metonimias, opacidades, dobles, triples y cuádruples sentidos, y otras maneras de esconder palabras en el fondo del armario, por timidez, vergüenza o miedo: