Rubén Tomé -en su pueblo dicen que tiene andares de mujer- vive con su novia Milagros -en el pueblo de Rubén dicen que tiene andares de hombre-, en un típico barrio retro de edificios con muchas antenas de la tele, que conforma uno de esos anillos de edad arbórea en el panorama metropolitano, entre la franquista Edad del Transistor y la pre-apocalíptica Edad de la Banda Ancha y lo Cancerosamente Inalámbrico.

Pero vamos... por apoyar a la selección, lo que sea, ¿eh? lo que sea...

Milagros

Las retorcidas y oxidadas antenas están echando chiribitas. Los mangos de las escobas están bien lubricados: hoy habrá muchos perdigonazos de tortilla y cáscaras de cacahuete que recoger.

Ahora es cuando el mundo descubre cuán unidos estamos los españoles. Entidades como Fernando Alonso, Rafael Nadal, o la Furiosa Selección Española son las que hacen brotar el ancestral espíritu de científico-conquistador, de conquistador-científico, de torero, de erudito comentarista futbolístico y de abanderado confuso perdido en las arenas del tiempo. Un sentimiento que no se veía desde los días en que el sol nunca se ponía en el Imperio Español.

Rubén

Mañana no habrá ni una sesión de press de banca que no esté ambientada en comentarios sobre Shevchenko y el color amarillo de su camiseta, la mayoría de ellos copiados íntegramente de la boca, oh delicada, metafórica, abstracta, polifónica boca de un comentarista de fútbol.
Casillas, encomiable.

Gran estreno del colectivo de Aragonés en el Mundial. Dos sopapos, uno de Xabi Alonso y otro de libre directo de Villa, han reducido a pura ceniza, maquillaje barato, a la Ucrania de Shevchenko.

elmundo.es

PEDAZOS DE DEFENSAS.

elmundo.es

LOS AMARILLOS NO TIENEN ANTÍDODOTO CONTRA TORRES.

elmundo.es

2-0 y los amarillos que no asustan ni a un gatito. Se les ve densos y espeso. DISPARO BLANDO COMO UN MERENGUE DE TYMONSHYUK. CASILLAS SIN PROBLEMAS.

elmundo.es

Gran periolista y mejor mecanógrafo.

Pero volvamos con Rubén y Milagros.

Esta vez sí que ganamos el mundial

Rubén

Esta vez sí que ganamos el mundial

Milagros

Y al cruzar una travesía, atropeyóles el tranvía.