En Amsterdam se puede encontrar gente de lo más variopinto. Uno de mis compañeros de trabajo es un activista del Demoscene, el arte de hacer algo posible en un entorno imposible.
Pues bien, hoy me ha enseñado un videojuego que ganó un concurso. Vean estas imágenes, vean:


¿Cuánto dirían que ocupa el juego en cuestión? ¿Un DVD? ¿Siete u ocho gigas?

Noventa y seis kilobytes. 97,280 bytes, para se más exacto. La joyita se llama .kkrieger, y guarda una buena historia detrás. Sencillamente demencial. Descúbranlo, por favor.
Links: