Hola forastero
Hay un chico que va tras mí. No es extraño que un hombre persiga a una mujer. Lo raro que no creo que lo haga a propósito. Verás, le conozco, pero muy poco. Le conocí un domingo, en un café del barrio donde suelo ir para tomar café y leer el periódico. Pasó así: yo me fui al baño, y cuando volví él había leído unos apuntes que iba tomando sobre temas que desconocía de los artículos (La rara de verdad soy yo, ¿quién apunta cosas del periódico?). Comentó sobre algo que había apuntado que me revelaba como extranjera. Charlamos unos minutos y ya. Pero como se enfocaba en mi identidad de extranjera, y se esforzó en hablarme en inglés, no me interesaba mucho seguir con la conversación. Soy extranjera por causalidad de estar fuera de mi país, y tampoco he viajado tan lejos de mi familia y mis amigos para que me interrumpan mientras leo tranquilamente para dar clases particulares de inglés. Así que, por poco amable que parezca, le sigo viendo cada domingo en el mismo café, y me siento lejos de él.
Sin embargo ahora le veo por todos lados. De vuelta del cine, le vi por la calle. No llevaba las gafas, así que, le miraba rara durante unos momentos mientras de intentaba adivinar por qué me sonaba tanta su cara, antes de saludarle. Luego en un restaurante y claro en el café. Todo en la plaza de dos dias. Quizás me ha tocado el karma por ser tan obstinada cuando sólo él querría ser amable. Quizás no haya bastante cafés, cines, y restaurantes en Madrid. O será que compartimos más que el gusto por café con leche, el País, y los idiomas extranjeros.

Mercedes dijo
¿Y no te produce una gran curiosidad esa 'presencia' casi constante? ¿no te ha tentado en algún momento volver a hablarle -en español- a ver qué pasa? Tal vez sea un vecino y todos los encuentros una casualidad, pero a ti te ha llamado la atención su insisitente presencia. Tal vez tengas razón y sea el karma. Creo que a todos nos gustaría saber si la situación cambia. ¿Nos contarás más?
7 Febrero 2006 | 02:44 PM