Logo de La Coctelera

EDDIE EL PESCADERO

SI ME ENCUENTRAN ESTOY PERDIDO

Categoría: CINE

Vi con Rob la película "Hancock". Un nuevo superhéroe que refleja las pulsiones de los guionistas estadounidenses que creen estar en contacto con la sociedad que los alimenta. O, quizás, que construyen un "wishful thinking" acerca de cuál creen que debería ser el camino de la superpotencia.

Para empezar... ¿imaginan ustedes un superhéroe negro en los años treinta, tras la depresión, en la época en la que nació Superman? Yo lo imagino pero también lo veo corriendo delante (o detrás) de unos tipos con cucuruchos blancos, que se parecen a los que salen en Semana Santa pero que, además, hacen crecer en los árboles frutas extrañas de color negro.

Superman estaba dispuesto a morir por nosotros, por la humanidad. También Hancock pero, en este caso, quizás el precio de su salvación fuera más caro que la salvación en sí, porque el neosuperman es presentado como un torpe.

Superman es un símbolo de los EEUU todopoderosos y unilaterales, de un Dios hecho carne que lleva estrellas y barras. Si lo hubieran hecho rubio y con ojos azules, lo habrían confundido con el superman nazi. Hancock es un indicio de que algunos americanos creen en que una superpotencia que desequilibra y produce guerras tiene que reflexionar al respecto sobre la democracia y la libertad. Aunque esa reflexión termine convirtiendo a Hancock en otro Superman cualquiera que, incluso, lleva uniforme. A un blanco le sucede un negro, un Obama sin historia pero con supuesta capacidad para regenerar a la nación, que termina haciendo casi lo mismo pero con más "talante" (diríamos por estos lares).

Hancock ha perdido la memoria. Es un personaje ambiguo, con supuestas debilidades (aunque el guionista nunca se las toma en serio. En realidad, coger al "Príncipe de Bel-Air" para esto provoca que la parte trágica se vaya al carajo y todo quede en un cinismo simpático y posmoderno). En vez de construir un personaje realmente mesiánico, con sus contradicciones, los productores imponen a un carácter propio de Walt-Disney. Más cachondo, más simpático, que, a veces, se pone melancólico pero que en realidad sabe que está en una película y lo están mirando. Y porque también, joder, no le vamos a amargar la tarde a la gente con verdaderos problemas.

Otro aspecto sintomático de la peli radica en que el amigo del héroe no es un sabio oriental que trae algo nuevo desde lejanas tierras y confía en la fuerza y demás (Yoda). Se trata de un prosaico asesor de imagen que tiene corazón (y bien que nos dan el coñazo con ello a lo largo de la peli, hasta endulzarnos el final pintando uno en la luna).

La trama gira cuando conocemos el pasado del superhéroe. Resulta que está enamorado eternamente de una mujer que lo debilita cuando está cerca de él, pero que puede infundirle valor si se aleja de ella. La mujer tiene que renunciar a su poder en favor del negro. ¿Os suena, amigos y amigas? Sólo podrá quedar uno.

Los malos no son muy malos. Más bien son ridículos. En realidad, y siguiendo la tradición, el peor enemigo de Superman es Superman y su tentanción de perder la virtud. Tanto como decir que, en el fondo, a pesar de mucho multilateralismo y de mucha historia y de dar las gracias al resto del mundo, EEUU tiene que seguir siendo el guardián de la esencias morales de Occidente, tal y como pensaba el superman escuálido y asesino que "redimió" a España durante cuarenta años.

Todo esto no quita que yo me lo pasara bien viendo esta peli con Rob. Y lo mejor, es que él se divirtió también.

  • 1 comentario compártelo favorito
  • Archivado en: CINE Tags: , , , , , , , , , ,
  • "También André S. Labarthe piensa que el cine, como las demás artes, tiene la función de hacer existir el mundo: 'En una vida de sesenta u ochenta años, tenemos sin duda la sensación de existir y de que las cosas existen durante media hora, como mucho, en fragmentos de segundos o de minutos. El papel del arte podría ser ayudar a percibir esos momentos y hacer sentir la vida como una existencia. Tomemos el ejemplo de un vaso. Filmar un vaso para hacer que exista. Iluminarlo solamente no tiene demasiado interés, tiene que ocurrirle algo al vaso, quizás que un personaje lo tome, que se le escape de las manos...; su desaparición, paradójicamente, daría la sensación de su existencia. [...] No basta con que algo sea captado por la cámara, tiene que haber una ficción. El montaje, a su manera, trabaja en esa dirección. Montar es mirar, y decir 'vale, esto lo dejamos".

    El montaje. Dominique Villain. p.54.

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE Tags: , , ,
  • Film noir

    Lo del cine de género parecía una cosa para los antiguos que no seguían la moda. Sin embargo, sin el género no podríamos apreciar el arte y ensayo, esas películas rompedoras que siempre figuran como las del verdadero artista, como si la gente que ha hecho pelis de género fueran todo menos artistas. Mejor no ser tan egocéntrico.

    Acabo de ver dos peliculas seguidas de Cine Negro: "Detour" y "Calle River 99". Se puede acostar a estas películas en un diván y preguntarles sobre los miedos y represiones de la cultura a la que pertenecen. En el caso de estos dos ejemplos pero también en "Retorno al pasado", hay un síntoma muy claro: cierta misoginia o, mejor dicho, miedo a las mujeres. Tiene su explicación: tras la segunda guerra mundial, en los EEUU, las mujeres que habían trabajado en las fábricas (mientras los hombres estaban en la guerra) tomaron conciencia de que podían realmente hacer lo mismo que los hombres. La mujer comenzó a ser vista como una competidora en el terreno del trabajo y el hombre hubo de replantear su identidad. Las pelis de cine negro reflejan justo esos aspectos. Las mujeres son fatales y los hombres están perdidos. En algunas existe una reconciliación con una mujer arrepentida del papel que ha jugado, como en "Calle River 99". En "Retorno al pasado" la condena es total. Las mujeres son posesiones de los hombres que pasan de unos a otros, son mentirosas y taimadas y hacen lo que sea por conseguir su objetivo. Vamos, unas desgraciadas que hacen desgraciados a sus compañeros. En "Detour", la situación es más surrealista. La mujer domina en un principio al hombre mientras late en su interior la necesidad de conformarse a la norma. Cambia su aspecto para pedir perdón pero es demasiado tarde, el hombre la mata como castigo, aunque después paga su culpa. Pero es una culpa injusta porque, en realidad, el asesinato fue involuntario y "obligado por las circunstancias".

    Merecen mucho la pena estas películas para revelar situaciones de poder latentes en sociedades de cambio. Además, después están los diálogos, que son cojonudos y rezuman un cinismo muy existencial. En realidad, es cine de género con trasfondo existencialista, porque existencialista es que un hombre se pregunte por el sentido de su vida cuando todo lo que hay alrededor está cambiando y él ya no sabe bien quién es (eso lo llaman los sociólogos anomía).

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE Tags: , , , , , , , ,
  • En el episodio de hoy unos niños pequeños encuentran en una charca al lado de un pueblo anónimo llamado Jerez de los Caballeros un montón de republicanos ahogados desde la guerra civil. Los ahogados salen un poco hinchados y violaceos. Uno de los niños se fija en un cartel que dice: "Prohibido coger lombrices de tierra. La Junta Directiva de esta charca". Los niños salen corriendo de allí a avisar del terrible descubrimiento. Un puñado de hombres van al lago a comprobar la historia contada por lo niños acerca del terrible descubrimiento (otra vez). El panorama cuando llegan se parece mucho a un cuadro de El Bosco. O, al menos, a una parte de un cuadro de El Bosco. Porque sus cuadros eran muy grandes. Uno de los hombres enviado a investigar el caso se inicia en la recogida de lombrices y los demás le sancionan con miradas reprobatorias porque son de la Junta directiva. Otro de ellos hace la pregunta insoslayable:

    - ¿De dónde salen todos estos muertos? Y lo que es aún más extaño, ¿Quién los mató?

    Para el pueblo esto es un terrible descubrimiento (otra vez) porque se halla en las vísperas de la inauguración de una Feria Internacional de Exposiciones sobre lo que creen que será la ciudad futura. La llaman Super-democracia-Fajardo-city-futurorgásmica y simplemente es una utopía de cómo será la sociedad en el siglo XXII. La Feria está financiada por la Siderurgia que da trabajo a los miles de individuos que habitan ese nucleo urbano. La Siderurgia quiere combinar de forma colosal la idea de democracia y la idea de consumo de productos siderúrgicos y de refinería en la exposición de esa ciudad del futuro. El Sr. Fajardo, propietario de la Siderurgia, se sube en una plataforma y ensaya la inauguración de la Super-democracia-futurorgásmica con un discurso propio de un Conductor:

    "Conciudadanos, producid y comprad. Gracias".

    A su asesor de Relaciones Públicas, el Sr. Juajo Bernays (bisnieto del famoso Edward Bernays) el discurso le parece escueto pero imperativo. Justo lo que la gente necesita oír. Juanjo le susurra al oído a su jefe lo ocurrido en la charca. El Sr. Fajardo se incomoda porque eso puede dar una imagen muy triste de la ciudad que tiene planeada. Rápidamente ordena que esos cuerpos sean de nuevo sumergidos con un temporizador que los haga flotar justo cuando termine el magno acontecimiento. Para que no molesten los muertos las utopías de los vivos o, mejor dicho, de un vivo. Y para que no se deje nada al azar, es decir, para construir la realidad a la medida de los intereses de la ciudad futurorgásmica.

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE Tags: , , , , ,
  • El otro día vi "No es país para viejos", de los Cohen, que parecen dos siameses pero, en realidad, no están pegados. Se llevan bien. La película tenía unas críticas descomunalmente positivas. Estéticamente parecía un primor (que me digan qué significa "estéticamente"). Mientras estaba viéndola, en algunos momentos, me sentí estafado. Todos los personajes hablaban de la misma forma, a veces, escupían monólogos realmente pesados. Como cuando el sheriff cuenta una parábola sobre una vaca. Aunque en otros momentos hay que reconocer que los planos eran inquietantes, como cuando el psicópata se mira en la pantalla del televisor mientras bebe una botella de leche fría. Sí se transmitía cierta soledad y desesperación en toda la narración. A mí, por lo menos, me la transmitía. Toda esa energía condensada se disipaba de la manera más estúpida en el momento en que el autor confiaba a uno de sus personajes que diera significado a la narración. El personaje, obediente, se ponía frente a una ventana a mirar el desierto y sus palabras sobre Dios y el futuro no es que sonaran falsas sino que chorreaban pretenciosidad. Ver, por ejemplo, el momento en el que el sheriff le cuenta al viejo en la silla de ruedas una especie de epitafio anticipado.

    Cuando terminó la película vi en los títulos de crédito el nombre de Corman McCarthy y entonces comprendí algunas cosas. McCarthy es un escritor premiado con el Pulitzer (La Carretera), que tiene fama de trascendente. Que se plantea si Dios existe, etc. (Personalmente me angustia mucho más pensar en que nosotros no existimos, pero esa, como diría Kipling, es otra historia). Entonces entendí que la película era algo así como "El Séptimo Sello" de Bergman pero en Texas. En esa peli, Bergman enfrenta a su protagonista con la muerte, con la que libra una partida de ajedrez. Aquí, McCarthy y los Cohen presentan a la Muerte no como un jugador de ajedrez sino como un psicópata que mata sin razón. No sé hasta que punto esta interpretación se comparte. ¡Hablad, hablad, malditos!

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE Tags: , , , , , , ,
  • Hola cinéfalos:

    Ayer vi una película que se llamaba "La pesadilla de Darwin", de un tal Sauper, un francés que se fue seis meses a Tanzania, al lado del Lago Victoria, a rastrear la huella del sistema económico globalizado y sus efectos para los paisanos. En la década de 1950, un funcionario colonial de Kenia o Tanzania tuvo la genial idea de dejar una perca del Nilo en el Lago Victoria (cuya superficie supera en una vez y media la de Extremadura). Dicha perca comenzó a hacer estragos entre las demás especies y terminó extinguiéndolas. La perca se convirtió en la única especie del Lago, crecieron las algas y el sistema ecológico se desequilibró. Todo el mundo se puso a pescar perca. En poco tiempo aparecieron empresas europeas a explotar el asunto y crearon conserveras y todo un negocio en torno a la perca. Esta percase puede encontrar en pescaderías de Barcelona bajo el falso nombre de "mero". Los aviones que se traían el pescado de allí no iban vacíos, llevaban armas para alimentar el negocio de África, que es la guerra. Percas por pistolas. Un tipo que salía en el documental decía que el ejército era lo mejor, que todo el mundo quería estar en el ejército y que la gente quería guerra porque los soldados ganaban bien. Es una empresa, una empresa que mueve mucha pasta. No es un sector productivo, aunque produce muertos, pero sí es una inversión.

    La perca se ha cargado el Lago pero lo peor es que no sirve para darles de comer a la gente de allí, todo el pescado vuela literalmente a Europa. Ellos se quedan con las cabezas y las colas, los desperdicios.

    En el siglo XIX, Edmund D. Morel trabajaba para una naviera que comerciaba entre el Congo y Bélgica. Morel observó que los barcos llegaban a Amberes llenos de marfil y caucho y se marchaban cargados de armas. Morel, que creía ciegamente en el comercio como forma de progreso, dedujo que en el Congo no podía haber otra cosa que un Estado esclavista enmascarado tras la imagen humanitarista del Rey de los belgas, Leopoldo II. Acertó de lleno. Se calcula que en 20 años, el comercio del caucho diezmó la población autóctona a la mitad. Los belgas soltaron en el Congo, a modo de perca del Nilo con dos patas, a un montón de funcionarios con rifles que se cargaron la vida en la selva.

    Cuando veía ayer la película, no pude dejar de comparar los aviones rusos que vuelan con la panza llena de pescado, como el último depredador de la cadena, con los barcos de la naviera de Liverpool que cargaba sus bodegas de caucho y marfil.

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: BESTIARIO CINE
  • Cuando veo una película de David Mamet (por ejemplo, American Buffalo) me siento como en un partido de tenis. Los personajes intercambian voleas, reveses y dejadas. Incluso entre ellos se llegan a tirar cosas materiales cuando no se pueden tirar palabras a la cara. Todo va transurriendo entre una charleta inofensiva con sustrato interno o bomba de relojería adosada al bajo de cada palabra. Mamet es como el carrito de la compra de una gran superficie. Ya sabéis, esa leyenda urbana según la cual nos manipulan con el carrito de la compra porque está trucado y nos decanta hacia las estanterías para que miremos los artículos y los compremos. Un carro así es una bicoca para el negocio, porque no tiene gasto y siempre te está empujando hacia la estantería sin que tú puedas resistirte. Es un carro de la compra evolucionado, porque, al modo del homo sapiens, distingue la derecha y la izquierda, ha desarrollado la lateralidad. Pues bien, Mamet es como un carro de la compra lujoso, siempre termina en la misma estantería. Si me oyera David Mamet diría que quién me he creído que soy. Es verdad. Pero tengo que decir en su favor que su manera de derivar hacia los estantes es elegante, irrepetible e inteligente. Siempre es igual, pero a eso se le llama estilo. Porque un carro que siempre vaya por el carril central y respete los márgenes, no tiene gracia, no coge nada, no tiene un derrotero, ni un objetivo. Es fracaso en su éxito. En las películas de Mamet siempre hay unos personajes que se dedican a trapichear y que parecen inocentes cuando no lo son. El estafador es estafado y el juego se vuelve del revés cuando va terminando. Ya lo avisa David Mamet a través del dueño de la tienda (Franz) cuando le va dando instrucciones al chaval sobre cómo debe manejarse en la vida. Unas instrucciones que, por extensión, van dirigidas al espectador, es una advertencia, como la de Buñuel cuando corta con la cuchillla el ojo de la protagonista. Mamet le está diciendo a los congregados ante su obra, "tened cuidado, no es oro todo lo que reluce". Pero aún así, el espectador termina siguiéndole el juego a Mamet, seducido por los intercambios de pelota preciosistas que el dramaturgo es capaz de poner en pie delante de su público. Sí, eso es Mamet: un carro que no vuela recto (parafraseando a Tony Montana en Scarface), pero que es especial gracias a eso y no a pesar de eso.

  • sin comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE
  • Esto es Robert Redford que un día se levanta por la mañana y decide hacer una película que ponga las cosas en su sitio respecto a la Guerra contra el Terrorismo. Se le ocurre un guión en el que política, educación y guerra se mezclan para dar un mensajito al espectador: "Sin vosotros, chicos y chicas, es imposible". Para Redford, incluso los que están en la guerra tienen ideales y hay que apoyar que tengan ideales aunque estén equivocados. Frente a ellos, la política (que es Cruise como senador), el periodismo (Streep) yla Educación (que es un alumno pasota) están hundiendo el sistema. Ahora una frase para lubricar esto un poquito.

    "Se atribuye a Freud la idea de que hay tres profesiones imposibles: educar, curar, gobernar. Todas ellas son tareas cuyo éxito no está completamente en manos de quien las realiza, que necesita ineludiblemente una colaboración de quienes, en una perspectiva superficial, parecerían meros destinatarios" (Innenarity, 2002:154).

    ¿Ya estáis mojados y mojadas? Sigo. Lo que a mí personalmente no me gusta de la película es que Robert Redford se autorretrata como un alma honesta, limpia, clara, diáfana... el corazón del americano medio que ahora es envilecido por el político republicano, la periodista confusa y el alumno pasota.Además, hay todavía algo inexplicable en todo esto: Redford sigue pensando que EEUU tiene el deber moral de conducir al mundo entero. Uff, esto huele a podrido. Reconoce que lo está haciendo mal pero que ese es su objetivo. Uff, sigue oliendo que apesta. Sólo hay que levantar un poco un diálogo de estos en la peli para darse cuenta comprobar cómo está caducado el discurso tan sospechoso de la guía moral hacia las libertades. En todo caso, tendremos que conducirnos entre todos, ¿o no? EEUU no puede curar, gobernar y educar al resto del mundo porque esto sí que es una profesión imposible.

    Redford construye parejitas de juego:

    -los dos amiguetes que dan la vida por su país, un país que los utiliza como carne de cañón, cebo de presa.

    -el político y la periodista que entablan un debate sobre cómo arreglar elresto del mundo bajo la batuta de los EEUU.

    - El profesor que sacude la conciencia parásita del alumno aventajado pero vago y cínico...

    El político gobierna, la periodista informa, el profesor educa y los soldados quieren curar a los talibanes de su enfermedad. Los talibanes no colaboran. Hay que curarlos a la fuerza, mediante señuelos, léase un chicano y un negro, que son lo prescindible de la sociedad, según cree el Senador.
    A mí me gustaría rearticular alguno de estos diálogos.

  • 2 comentarios compártelo favorito
  • Archivado en: CINE
  • Sobre EDDIE EL PESCADERO

    Soy un ser humano, fruto del sexo/amor entre un hombre y una mujer. Mi ADN tiene un 60% de similitud con el de la mosca de la fruta, y sin embargo, a mí no me gusta la fruta, aunque sí las moscas. Es broma, sí que me gusta la fruta. Creo que dentro de mí hay un corazón, un par de pulmones, un par de riñones, un páncreas, un bazo y otras cosas, pero nunca las he visto. Me gustaría que esto se convirtiera en un espacio creativo donde otros humanos compartieran ideas y sentimientos, una pequeña esfera pública para individuos que siendo parecidos a la mosca de la fruta tengan la capacidad de reírse y dar vueltas de campana. Si algo va mal echadme a mí la culpa. Si algo va bien, repartiremos los beneficios. Tengo un corazón que no me cabe en el pecho. Tengo que mirármelo. Quizás me opere. Free Web Site Counter
    Hit Counters