Ayer vi un docuemental en "La noche temática" sobre el golpe de Estado de PInochet y el fin de Allende. Tras las nacionalizaciones de algunas empresas, la derecha planteó una guerra soterrada al Gobierno de Allende. El Presidente chileno capitaneaba un verdadero gobierno socialista (no como este que tenemos aquí) que ganó las elecciones, pero que ni siquiera tenía mayoría absoluta.
La situación era tensa, porque los EEUU no querían socialismos democráticos en el continente. Allende recibió la visita de Castro, que le animó a seguir una línea más dura e imponer una dictadura socialista. Pero el chileno no siguió su consejo y sí su ideal democrático. Como los EEUU estaban ayudando a la oposición de derechas, Allende pidió ayuda a la Unión Soviética, pero se encontró con que, al igual que en Cuba, los comunistas no querían saber nada de democracia. Bresnev no le ayudaría, para sorpresa del Presidente Allende.
En resumen, Allende se veía atrapado entre dos polos de poder, cada uno de los cuales tenía una razón para desconfiar del presidente chileno. Los estadounidenses sabían que Allende había ganado las elecciones limpiamente pero no podían permitir que un partido socialista lo hiciera. Los soviéticos estaban de acuerdo con la ideología pero no con las instituciones; es decir, un parlamento democrático no constituía una plataforma válida para conducir el socialismo. Allende, había elegido lo más potable de los dos sistemas y depurado lo que los corrompía. Era un socialismo que cuidaba el equilibrio social pero también se basaba en la voluntad popular.
Como señalaba Luis Sepúlveda en "Púlbico" (11 de septiembre de 2008), Allende preveía que el inmenso poder económico que las corporaciones trasnacionales estaban asumiendo podría arruinar la soberanía de los Estados. Los datos económicos de Chile demostraron que la economía neoliberal que aplicaron tras el golpe de Estado de Pinochet no sirvió para reducir la pobreza del país sino para aumentarla. Casi la mitad del pueblo chileno se empobreció en cinco años de dictadura. Al contrario, Allende había conseguido reducir en un 11% la pobreza del país durante su mandato. Las políticas de Friedman impusieron una tasa de "desempleo natural" como necesaria para el buen funcionamiento de la economía.
Dice Sepúlveda que el neoliberalismo promovió esa tasa de desempleo para crear ejércitos de parados sin derechos, dispuestos a trabajar a cualquier precio: lo que hoy llaman flexiseguridad en toda Europa y EEUU.
