7 Octubre 2008

Por: Harold Olmos *
Crece la sensación de que la historia que el Gobierno nos cuenta sobre la tragedia de Pando es distorsionada o por lo menos incompleta. Hasta ahora no hay una información oficial documentada sobre las versiones de la muerte de hasta seis venezolanos, probablemente soldados, en Pando. Ésta es una denuncia demasiado grave para permanecer sin una respuesta esclarecedora que tranquilice al país. ¿Qué dicen las FFAA? Si es cierta, hay una invasión armada de Bolivia y una internacionalización militar de los conflictos bolivianos que ya empieza a cobrar vidas bolivianas, casi 41 años después de la guerrilla del Che Guevara. Es una situación cuya investigación no admite demoras. Primero se habló de 15 muertos, luego de más de 30 y ahora resulta que sólo se tiene la lista de 10. También había más de 100 desaparecidos que paulatinamente han reaparecido.
No hay cédulas que certifiquen las identidades de todas las bajas. Al principio, apenas había las del ingeniero Pedro Oshiro y del desdichado pastor rematado en la morgue del hospital de Cobija tras, Biblia en mano, haber tratado de evitar una masacre en el aeropuerto gritando que no disparasen. Cayó herido y sólo una persona lo socorrió. Fue llevado, con un balazo en la cadera, hasta un confín de la pista y, tras horas de agonía, trasladado al hospital, donde fue rematado con dos disparos. Le taponaron las heridas con tornillos para dificultar la identificación de las balas. Esta versión atroz nunca fue desmentida. Por lo que he sabido, el pastor Luis Antonio Rivero Siguekuni, de la familia Rivero, muy conocida en Riberalta, tenía cuatro hijos. Se unió a una iglesia evangélica convencido de que así serviría mejor a su prójimo. Su último sermón fueron sus gritos desesperados por la paz. Su muerte, en circunstancias macabras, clama por un esclarecimiento.
Un e-mail de Cobija dice que los campesinos que supuestamente iban a un cabildo “a las 03.00” ya habían matado al ingeniero Oshiro, ejecutándolo a quemarropa con un brutal disparo de escopeta. “Los campesinos que supuestamente eran cazados en el río Tahuamanu no eran campesinos en su mayoría. Eran personas de Porvenir y Cobija que habían ido a rescatar a sus familiares y vecinos de Porvenir… Si uno revisaba las billeteras (de los de Porvenir) encontraba desde 200 a 2.000 bolivianos… si esa marcha era pacífica, ¿por qué tenían cintas amarillas en sus muñecas?… ¿por qué disparaban a las ambulancias? Nunca había visto campesinos de casi dos metros y tan bien alimentados y armados… ¿Quiénes les dieron las armas?... Militares venezolanos y masistas”, dice esta versión.
Un despacho de una corresponsal de la Associated Press que fue hasta Porvenir cita el testimonio de una viuda que dice que su marido fue pagado por el Gobierno para ir al lugar. ¿Cómo es que era una marcha voluntaria para un cabildo?
La masacre de Pando tiene muchos lados oscuros. Para empezar, las imágenes de la propaganda del Gobierno, ¿han sido sometidas a algún peritaje independiente? ¿Quién garantiza que son verdaderas más allá de toda duda? La cámara filmadora sube y baja, como desde una base inestable. No se nota ningún salpicar de la lluvia de proyectiles ni es posible determinar si las cabezas llegan a zambullir huyendo instintivamente de las balas. En cambio, sí se escucha la voz del o los filmadores. ¿Quiénes son? ¿Cómo aparecen en un lugar tan estratégico?
Esto no parece interesar a los investigadores oficiales, ante la meta suprema de condenar, a toda costa, a Leopoldo Fernández. No basta sólo la propaganda intensa por Tv. El penal es rodeado por personas amenazantes todas las noches. Creo que al Prefecto pandino le han hecho un favor histórico. Pasará a ser la víctima institucional más importante del periodo masista.
* Premio Nacional de Periodismo 2007
haroldolmos.wordpress.com
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7 Octubre 2008

Carlos Alarcón*
La democracia es el sistema de gobierno en el cual el fundamento y el ejercicio del poder político se basan en la soberanía popular, expresada a través de dos derechos esenciales: i) el derecho a elegir y ii) el derecho a ser elegido.
En el proyecto de Constitución del MAS el derecho a ser elegido y designado para todas las funciones públicas únicamente corresponde a quienes hablan dos idiomas oficiales, el castellano y uno de los 36 idiomas indígenas reconocidos o dos de estos últimos. De acuerdo con el censo del 2001, aproximadamente el 67% de los bolivianos somos monolingües, por tanto hasta que no aprendamos otro idioma oficial no tendremos la condición de ciudadanos. ¿Un sistema político en el que sólo pueden acceder a las funciones públicas el 33% de los bolivianos se puede decir que es democrático? ¿Si tengo negado este acceso es razonable que el Estado me exija impuestos?
En esta Constitución la soberanía del pueblo se ejerce de forma directa. Entre los mecanismos de democracia directa están los cabildos y asambleas populares que no se conforman a través de nuestro voto, a diferencia de la Asamblea Legislativa Plurinacional y del Presidente del Estado. Si estos órganos adoptan decisiones contradictorias, ¿cuál de ellas tendrá más valor? La de los cabildos y asambleas populares, porque expresan la soberanía del pueblo. ¿De que servirá nuestro voto para conformar los órganos representativos del Estado si grupos sectoriales o corporativos, sujetos a la influencia y manipulación de los demagogos, podrán deliberar y expresar en estas deliberaciones la soberanía del pueblo?
En esta Constitución las 36 naciones indígenas (algunas con menos de 1.000 habitantes) están proporcionalmente representadas en la Asamblea Legislativa Plurinacional y sus miembros votan en las circunscripciones especiales y en las ordinarias. Tomando en cuenta la existencia de 157 parlamentarios, es probable que la mayoría de ellos pertenezcan a las naciones indígenas porque todas tendrán por lo menos un representante, las más numerosas de tres a cinco y las intermedias de dos a tres, más los representantes de aquellas circunscripciones ordinarias que sean elegidos con el voto indígena. En esta Asamblea Legislativa las principales decisiones como designaciones de importantes funcionarios del Estado y la reforma parcial de la Constitución se adoptan con mayoría absoluta de votos y no con 2/3.
En esta Constitución el denominado control social, conformado por grupos sociales, organizados de manera sindical y vertical, participan en la definición de las políticas públicas, aprueban los informes de los órganos representativos del Estado, activan la revocatoria de mandato de las autoridades elegidas y dan instrucciones a la Fiscalía y justicia para la persecución penal de los delitos. Es un suprapoder que está por encima de los órganos del Estado y de las autoridades elegidas mediante nuestro voto.
Este sistema político, en esencia, no es democrático es corporativo.
*Carlos Alarcón
es abogado constitucionalista.
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7 Octubre 2008

Gary Antonio Rodríguez A.*
El Presidente de la República expuso hace poco en la ONU un curioso ideario de algunas ONG que gobiernan el país, traducido en “10 Mandamientos para salvar al planeta, la humanidad y la vida”. Analicemos lo que dijo quien quiere el socialismo para Bolivia.
Primer mandamiento: “Acabar con el capitalismo, con la explotación del ser humano”. Pregunta: ¿Ha habido algún régimen socialista-totalitario que no haya explotado y sometido a la miseria a sus gobernados?
Segundo: “Renunciar a la guerra”. ¿Cómo concuerda esto con azuzar movimientos sociales alcoholizados y armados (mínimo, con un Máuser bajo el poncho) gritando “guerra civil”, y que Su Excelencia levante el puño y grite “patria o muerte”?
Tercero: “Rechazar el imperialismo y el colonialismo”. ¿Se refiere esto sólo al “Imperio yankee” y a la “España conquistadora” o incluye también a los que utilizan la dádiva para pasar por “amigos”?
Cuarto: ´Hacer que el consumo de agua sea un derecho humano e impedir su privatización´. ¿No cuenta para nada el éxito cooperativo, que resolvió la desaprensiva e histórica ineficiencia del Estado para acceder a este servicio?
Quinto: “Acabar con el derroche de la energía fósil y evitar la corriente mercantil de explotación de los biocombustibles”. ¿Querrá Venezuela dejar de vender petróleo al “Imperio” a una razón de más de 1.000 dólares por segundo, las 24 horas del día, los 365 días del año, además de dejar de financiar los biocombustibles?
Sexto: “Respetar a la madre tierra”. ¿Por qué no amar más bien al Padre Celestial con todo nuestro corazón, nuestra alma, mente y todas nuestras fuerzas, siendo que Él formó al hombre del polvo de la tierra, en vez de idolatrar a ésta?
Séptimo: “Considerar los servicios básicos —agua, luz, educación, salud, comunicación y transportes— un derecho humano que no puede ser negocio privado, sino un servicio público”. ¿No estaba esta idea expresada ya en el “cuarto mandamiento”?
Octavo: “Acabar con el consumismo, el derroche y el lujo”. ¿Cuándo tendrá el Palacio de Gobierno “foquitos ahorradores”, y menguará el consumismo y lujo de sus ocupantes?
Noveno: “Promover la diversidad de las culturas y economías”. ¿Por qué entonces se quiere imponer a toda costa una nueva CPE, que no respeta a los que piensan diferente?
Décimo mandamiento: “Construir un socialismo comunitario, en armonía con la madre tierra”. Pregunta: ¿Cuál es el ejemplo a seguir de todos los fracasados experimentos socialistas-totalitarios, que además siempre deterioraron el medio ambiente?
Para concluir, una frase célebre de Su Excelencia: “El capitalismo sólo permite acumular basura”. Esto que me recordó otra sentencia más pintoresca aún: “El capitalismo es un basurero lleno de autos, comida y riqueza; el socialismo, el mismo basurero, pero vacío”.
*Gary A. Rodríguez A.
es economista y gerente general del IBCE
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7 Octubre 2008
Por: José Guillermo Tórrez G. O. *
Cuando hay crisis financiera, la maquinaria, equipo, materiales, suministros, tecnología y otros en todo el mundo se detienen.
"Tener más de un mineral es una ventaja”. La diversidad de minerales ayudaría a Bolivia en tiempo de esta crisis financiera. Éstos son los criterios generalizados de muchos expertos en el rubro. La diversidad de las reservas minerales que tenemos permite que las empresas mineras locales resistan la volatilidad de los mercados internacionales mejor que sus pares en otros países, permitiéndoles diversificar su oferta hacia metales con mejores precios.Nuestros yacimientos, en gran parte, son polimetálicos, pudiendo producir uno o dos metales básicos adicionales a un metal precioso en el mismo yacimiento.
Aunque los precios internacionales de muchos metales básicos se están hundiendo como producto de la crisis, el oro y la plata surgen como refugio seguro de los inversionistas. Esta tendencia está dando a los mineros con activos de oro y plata cierto grado de protección. Así, cuando la cotización internacional de cierto metal disminuye, las minas optan por reducir su producción y, por el contrario, aumentan la del mineral con mejores precios.
A pesar de que los menores créditos y precios podrían retrasar la explotación de nuevas minas con minerales de precios deprimidos, no es menos cierto que los productores de metales preciosos y minerales con buenos precios piensan que serán capaces de desarrollar nuevos proyectos. Esto se comprueba, pues, a pesar de esta profunda crisis financiera, los precios del oro y la plata están en subida. Sin embargo, los mineros se hacen una gran pregunta: si estos proyectos todavía son viables a pesar de la exacerbación política, ¿dónde no sabemos dónde vamos?
La crisis financiera internacional podría ocasionar una caída en el precio de los minerales y metales, lo que se traduciría en menores ingresos, no sólo para el Estado, sino para los mismos mineros y trabajadores, por una parte, y la caída del precio internacional del petróleo impactará de forma tal que ya puede decirse que la perspectiva está en un precio menor a los 100 dólares por barril, por otra, factores que agudizan la preocupación por la desaceleración de la economía.
Un viejo criterio indica que cuando hay crisis financiera, seguramente, como es este caso, más profunda que la del año 1929, la maquinaria, equipo, materiales, suministros, tecnología y otros en todo el mundo se detienen y eso hace que el consumo de materias primas como el de minerales y metales, petróleo y gas disminuya y, por tanto, baje y seguirá bajando según la evolución de la crisis.
Por último, algo que impactó sobre este tema es la opinión que se hace en este enjambre de la crisis financiera, cuando se pregunta qué pasará con aquellos países con las revoluciones sociales... esto se verá claramente, cuánto afecta en caso de que el Estado crece cada día más y será insostenible en el corto plazo si es que el petróleo vuelve a su precio normal, o sea a 40 dólares el barril, a escala internacional... Uno nunca sabe.
* Ingeniero geólogo y administrador de empresas
jgtorres@gmail.com
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7 Octubre 2008

Félix Patzi*
Varias veces hemos insistido en que la contradicción y la lucha reciente que vive Bolivia no se producen entre oriente y occidente, entre la autonomía departamental y el poder central. Es producto, en cambio, de lo que en sociología llamamos contradicciones de contorno y/o entorno, que tratan de invisibilizar la contradicción entre dos formas de producción: la colonial capitalista y la descolonial comunitaria.
Una vez que el modelo colonial capitalista perdió el poder central, intenta controlar el poder de los departamentos para beneficiar a la burguesía terrateniente, especulativa y rentista. Eso sólo es posible teniendo control absoluto de las siguientes instituciones: instituto de tierras, impuestos, exportaciones, justicia y una parte del aparato represivo (Policía). De ahí la explicación de la toma de estas instituciones en las últimas movilizaciones protagonizadas por las prefecturas y los comités cívicos de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. Lo que derivó en una patología fascista y racista, que culminó coyunturalmente con un genocidio a los indígenas en el departamento de Pando, protagonizado por el ex prefecto Leopoldo Fernández.
Mientras que el modelo descolonial comunitario, protagonizado fundamentalmente por los indígenas que están ocupados en negocios, empresas de tipo familiar y otros asalariados en las ciudades y en el campo, se basa en la práctica de un modelo de economía de pequeños parcelarios y comunitarios. Los que, para tener soberanía, han planteado la plurinacionalidad, autonomías indígenas y regionales, escritas en la propuesta de la nueva Constitución Política del Estado.
Ellos se han constituido no sólo en el sector de resistencia al golpe cívico-prefectural en septiembre del 2008, sino en la ofensiva que doblegó al fascismo.
Ahora los indígenas de tierras altas, como los aymaras y quechuas, no sólo están concentrados en el occidente de Bolivia, sino que se han irradiado también a las regiones de Santa Cruz, Pando y Beni, principalmente.
En estas zonas se han convertido en fuerza de trabajo, tan determinante para el desarrollo de dichos departamentos. Y desde 1990 han conformado un movimiento social protagónico en la transformación estructural de Bolivia. Por eso la fuerza antagónica de la burguesía terrateniente son los indígenas de las ciudades y del campo que viven en dichas regiones y no los que viven en la región del occidente. Por eso, los cívicos tienen tanta saña y odio a los indígenas ya sean los de tierras bajas o del occidente.
De ahí que no es equivocado plantear la hipótesis de que la derrota de la burguesía terrateniente en las regiones que hoy plantean la autonomía, será protagonizada por los indígenas y los trabajadores de esos departamentos.
En ese sentido, es un falso debate la pugna entre oriente y occidente. Lo que está sucediendo es la lucha de dos modelos de sociedad, como acabamos de mencionar hacia arriba. Por lo que podemos observar, en los cuatro departamentos se está viviendo una contradicción interna que ha de ser difícil de superar de manera estructural, ya que los trabajadores urbanos y los indígenas que viven en el área rural han posicionado la propuesta de autonomía indígena y la constitución de una economía comunitaria.
*Félix Patzi P.
es sociólogo. Ex ministro
de Educación y actual secretario general de la Prefectura de La Paz.
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2 Octubre 2008

Por: Eduardo Campos Velasco
Hoy 2 de octubre, se cumplen 101 años del nacimiento de Víctor Paz Estensoro. Como si nos hubiéramos olvidado de su trascendencia en la vida política del país, casi nadie quiere acordarse de esta fecha. Seguro en el pasado - durante mucho años – políticos lisonjeros de toda laya habrán recordado esta fecha, con encendidos discursos y por supuesto, cuando esta vivo Víctor Paz, hasta con regalos.
Hoy, aparentemente nadie quiere recordar que fue él, uno de los artífices para que se produzcan tantos cambios en el país. Por ejemplo: ¿Cómo creen que Evo Morales hubiera llegado a la presidencia de la republica de este país, sin la reforma agraria?, ¿existiría esa clase media urbana que vive tan confortablemente, sin las empresas estatales que dieron trabajo a miles de personas?, ¿sería posible la democrática en la que vivimos, sin la estabilidad económica que se logró a fines de 1985? Son muchas cosas en las que él (Víctor Paz) fue un protagonista central. Por supuesto que muchas de ellas controversiales, pero quien pudiera dudar que fue uno de los principales dirigentes políticos que ha tenido el país.
Para los que olvidan la historia muy fácilmente y para aquellos que quieren empezar todo de nuevo, a continuación les presento un resumen apretado del perfil de Víctor.
Victo Paz, fue presidente de Bolivia en 4 ocasiones (1952-1956; 1960-1964; 6 de agosto de 1964 - 4 de noviembre de 1964 y 1985-1989). Dirigió dos momentos trascendentales de la vida del país, en 1952 la revolución y en 1985 la estabilidad económica.
Realizó sus estudios escolares en el colegio San Luis de Tarija y Bolívar de Oruro. Se recibió de abogado en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en La Paz en 1927. Comenzó su carrera como ayudante de la Oficina Nacional de Estadística. En 1929 era ya redactor de la Cámara de Diputados. En la guerra del Chaco fue interventor general de la contraloría en el primer cuerpo de ejército (1932) y marchó luego al frente donde combatió en la batería Seleme.
En 1937, ingresó a la empresa minera de Simón Iturri Patiño como abogado. Renunció un año después y fue elegido diputado por Tarija. Entre 1938 y 1939 fue presidente del Banco Minero y también catedrático de Historia de las Doctrinas Económicas en la UMSA. En 1940 y 1943 su labor parlamentaria lo consagró como uno de los más destacados diputados del Congreso. Desde allí lideró una fuerte oposición al gobierno de Peñaranda.
Uno de los fundadores del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) en 1941, junto a un destacado grupo de políticos e intelectuales, partido del que fue jefe durante casi 50 años (1941–1990). Fue ministro de Economía (1941) y ministro de Hacienda y Estadística (1943-1945). El 20 de diciembre de 1943, protagoniza un golpe de estado junto con el Mayor Gualberto Villarroel, que derrocó al General Enrique Peñaranda, y fue uno del pilar fundamental del gobierno de Villarroel. A la caída de éste partió exiliado a Buenos Aires (1946-1952).
Tras la revolución boliviana de 1952 es electo Presidente.
Durante su mandato presidencial se aprobó la reforma agraria, el sufragio universal, la nacionalización de las minas de estaño y una reforma educativa. Cerró el Colegio Militar, instauró milicias armadas mineras y campesinas y el veto obrero en las minas. En su gobierno se creó la Central Obrera Boliviana. Los cambios produjeron el segundo proceso inflacionario mayor de la historia de Bolivia. Fue implacable con la oposición. Entre 1956 y 1958 fue embajador de Bolivia en el Reino Unido.
En su segundo y tercer gobierno institucionalizó las medidas revolucionarias, aprobó la Constitución de 1961 que consagró las transformaciones de 1952, mantuvo un crecimiento del PIB próximo al 6%, diseñó el plan decenal de desarrollo, aplicó un plan de salvación de Comibol y rompió relaciones con Chile por el desvío del río Lauca. No completó su tercer mandato presidencial al ser derrotado por un golpe de estado dirigido por su vicepresidente, el General René Barrientos Ortuño.
Exiliado entre 1964 y 1971 regresó a Bolivia para colaborar con el gobierno de Hugo Banzer de 1971 a 1973. En 1974 fue exiliado nuevamente. Retornó al país en 1978 como candidato presidencial. Ocupó el segundo lugar en los comicios de 1979. El MNR se constituyó en cerrada oposición (desde el parlamento) al gobierno de Hernán Siles Zuazo (1982-1985)
Tras su elección de 1985 impulso una serie de políticas económicas neoliberales, establecidas mediante el Decreto Supremo 21060. En su último gobierno salvó a Bolivia del colapso económico, frenó en seco la hiperinflación y con su famoso decreto 21060 cambió la orientación económica estatista por otra liberal. Se vio obligado a tomar drásticas medidas de despido de 23.000 trabajadores por la aguda crisis del estaño. Paz gobernó constitucionalmente hasta 1989. En 1990 renunció a la jefatura del MNR y se retiró definitivamente a la vida privada. Murió en Tarija el 7 de junio de 2001.
Los pueblos que olvidad su historia, siempre tiene dificultades para construir su futuro.
*) Director A. C. Cramer
eduardocamposdc@yahoo.es
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2 Octubre 2008

Salvador Romero Pittari*
El papel de Gran Hermano resulta en el plano personal odioso, o quizá sería mejor decir chinchoso, para emplear una expresión de gusto más femenino, ahora poco corriente, que mezclaba con el término los sentimientos de antipatía, de fastidio, de rechazo de la conducta del aludido, en el caso, con pretensión de ejercer de Gran Hermano. Pero se vuelve francamente peligroso cuando se busca desempeñarlo en el plano social, como recuerdan algunas importantes obras de la literatura contemporánea.
El Gran Hermano, creado por G. Orwell en la novela 1984, es la cabeza del Partido que nadie conoce personalmente pero que cuyo retrato se encuentra en las plazas y parques con la leyenda: “El Gran Hermano los está viendo”. Ella basta para inspirar un temor y un acatamiento servil en la población hacia las imposiciones del poder, salvo en el héroe inclinado por honestidad a combatir, sin esperanza, el totalitarismo del ambiente.
De la misma laya fue otra de sus creaciones, el cerdo Napoleón de Rebelión en la granja, un personaje de fábula y a la vez humano, conductor de una revuelta de animales contra un amo torpe, abusivo y violento para otorgar a todas las bestias de la chacra iguales derechos por su trabajo. Todo marchó bien al principio hasta que Napoleón y sus seguidores se fueron haciendo de todo el poder, con sus consiguientes granjerías y privilegios que pronto lo convirtieron en un hermano mayor, es decir un tirano con menos escrúpulos y miramientos que el antiguo dueño. El resto de los animales pagó muy caro su ingenuidad y buena voluntad, conquistado por la hábil propaganda y la visión amañada de la historia que hacía aparecer siempre a Napoleón como el héroe en la lucha contra los humanos; acabaron todos tragando los embustes. Cambió las leyes a su gusto y voluntad para prolongar su reino. Las víctimas, entre el asombro y el miedo, se entregaron sumisas a las nuevas reglas, con algún ocasional devaneo de resistencia de poca efectividad para liberarse del opresor. El castigo eventualmente llegará, pero ya muchos animales de la granja no estarán más.
El paso de la ficción a la realidad a menudo es más trágico y cruel, como recuerdan los totalitarismos del siglo recientemente pasado, que todos quisiéramos superados para siempre.
¿Cómo no sentir inquietud frente al Capítulo VI de la segunda parte de la Constitución Política del Estado, aprobada por la Asamblea Constituyente, donde se estatuye la participación y el control social, en particular con el artículo 242 que faculta a “La sociedad civil organizada el control social en todos los niveles del Estado, y en las empresas e instituciones públicas y privadas que administren recursos fiscales y bienes públicos”? No sólo es ambiguo sino que plantea problemas serios para su ejecución que además pueden conllevar riesgos para la estabilidad institucional del país y para las personas.
La sociedad civil es un concepto de raigambre marxista, se empleó para definir el espacio donde se manifiestan los intereses privados, particulares, como opuesto a la esfera pública donde predominaría la hegemonía de la clase gobernante, justificada por la ideología del bien común. Por supuesto aquellos intereses pueden expresarse en partidos, sindicatos, distintos tipos de asociaciones, a fin de penetrar en los centros de toma de decisiones que afectan a la sociedad en su conjunto.
¿Cuáles son las organizaciones llamadas en la provisión a ejercitar el control social? ¿Qué requisitos deberán tener y quién decidirá de ellos? Espontáneamente, algunos pensarán en los llamados movimientos sociales. Pero los hay de muchos tipos, con reivindicaciones distintas, y orientaciones ideológicas de signos contrarios. Tal vez se pretenda que sólo se refiere a aquellas agrupaciones que van en el sentido de la historia, aunque nadie sabe cuál es ese sentido. Tal vez se refiera a organizaciones populares de base, pero ellas no son las únicas que conforman la sociedad civil. ¿Se podría imaginar un control social conformado por los Ponchos Rojos y la Unión Juvenil Cruceñista, o por la asociación de comerciantes ambulantes y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia? Una interpretación no sesgada del texto referido no excluiría tales empalmes.
También surgen dudas acerca de las modalidades de cómo se tomarán las decisiones allí. Se puede concebir un sistema democrático donde todas las agrupaciones convocadas cuentan por igual en el momento de las definiciones o, al contrario, otorgar cuotas distintas de participación a cada una de ellas en función de su capacidad de movilización social o de su membresía. Sin olvidar que nos gustaría conocer qué tipo de acciones llevará adelante para cumplir con sus objetivos. O será una institución no institucionalizada, en ebullición y volcanismo permanente, sin norma ni regla.
Las distintas incógnitas que acompañan a la institución por crearse provocan en los ciudadanos aprehensiones no lejanas a las que sentimos frente a la aparición de los que buscan arrogarse el papel de Gran Hermano, que ya son muchos, encargado de vigilar tanto la marcha de las organizaciones como de las personas particulares.
Se trata del establecimiento de una entidad de control social cuyos componentes no serán elegidos por los ciudadanos, mediante voto democrático, sino por la voluntad de quienes detenten el poder, que podrá, siguiendo su libre arbitrio, decidir quiénes lo compondrán. Así, en la futura democracia mandarán además de los designados por el voto mayoritario, unos vigilantes no elegidos por los ciudadanos con facultades de poder cambiar las acciones que tomen los legítimamente elegidos.
Cómo no tener cuidado con esos potenciales árbitros de la política nacional y de la vida social. Ellos no pueden considerarse como una innovación más en medio del torrente de novedades de diferente valor e interés que trae la nueva Constitución. Aceptarlos significa desposeer a la sociedad civil y al ciudadano de derechos que legítimamente les pertenecen. El Gran Hermano tiene rostro benévolo e intenciones inquietantes.
*Salvador Romero P.
es sociólogo.
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2 Octubre 2008
Por: Carlos Hugo Laruta *
El juicio de responsabilidades permitirá a la Democracia recuperar su dignidad y mostrar que es capaz de juzgar imparcialmente.
1.¿Acaso después de 70 muertos en octubre de 2003 en El Alto, pasados 5 años, los dirigentes sociales de la oposición de aquella época y los gobernantes nacionales de ese entonces responsables de esa matanza están en la cárcel? No, porque no se han podido esclarecer sus responsabilidades políticas ni sus responsabilidades penales —que no son lo mismo— de ese entonces. Lo que ocurrió en el otro “septiembre negro de 2008” en Sucre tiene responsables. Y también lo que ocurrió hace pocos días en Pando.
2. Todos esos dolorosos hechos tienen responsables penales que deben ser identificados, procesados y sancionados en el marco de lo que establece la ley y todo su peso debe caer sobre quienes fueron autores intelectuales y materiales de las muertes y daño a personas, campesinos o no, indígenas o no, todos ciudadanos bolivianos.
3. Pero también es necesario efectuar urgentemente un juicio de responsabilidades en el Congreso Nacional a las autoridades nacionales y departamentales involucradas. Debe iniciarse un juicio que establezca con claridad qué grado de responsabilidad tienen las medidas del Gobierno nacional y las acciones de los prefectos departamentales, todos ellos funcionarios electos del Estado boliviano. Y si tiene que juzgarse al Presidente, debe hacércelo; y si hay que juzgar a los Prefectos, también.
4. El juicio de responsabilidades permitirá a la Democracia boliviana recuperar su dignidad y sentar la gran enseñanza de que ella es capaz de juzgar imparcial y democráticamente a los grandes responsables de la conducción nacional y regional, y de ese modo conocer si sus acciones políticas fueron las correctas o no. Sólo así nuestros hijos aprenderán lo que no se debe hacer en un régimen democrático y con procedimientos democráticos.
5. Hoy, con dolor vemos que está demostrado que la bifurcación de una sola línea buscada por algunos, aquella en la que “los demás se iban sumando gradualmente al proceso de cambio”, una vez que se hubiera forzado el proceso constituyente que es para la estabilidad democrática y para la vida misma del país.
6. Los hechos lamentables de Pando nos han permitido ver, metafóricamente, los dientes de la bestia. Ésa que actúa sin respeto de los principios, valores y reglas mínimas de la democracia. Hoy, a semejanza de los países centroamericanos acostumbrados a ver muertos todo el tiempo en sus ríos, algunos líderes políticos están convirtiendo los ríos del oriente en nuestros Suchiates y Motaguas. Más de 15 personas muertas en enfrentamientos entre civiles son la dura expresión de que hemos visto, atizado por los dos polos del radicalismo ideológico nacional, los dientes de la bestia de la intolerancia política llevada al extremo de la muerte de ciudadanos bolivianos.
Sepamos entender ese mensaje. Líderes políticos del país, cesen sus acciones que fomentan la violencia, pues sin darnos cuenta pasaremos de ver los dientes a ver las fauces y después las entrañas de la bestia. Entonces será ya muy tarde para la democracia.
* Sociólogo y catedrático
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