ejnero » Ultima actividad de sus amigos | La Coctelera

Marcela Suazo

Human Touch

Metida entre mis cosas, que aparecen ser las cosas de la negocia, las cosas de producir y rendir cuentas al infinito, de los más mínimos actos de mi visceralidad empresarial, con la misma pasión que enrostraba la pluma y el puño hace como tres años atrás. Con esa desmedida suma de los días en que la realidad abrupta me pone a responder mails de ...

miss compra

voy a dejar esto que pienso en el rincón de las cosas tristes.voy a saltar. voy a salir corriendo.

miss compra

Moviéndome despacio entre la química atroz. La chica judía con el uniforme hasta los pies. Pensar en teléfonos (las líneas de alambre peligroso que atraviesan océanos) y en lo triste de los sonidos de Telefónica, de los pisos barrocos vacíos, de los ascensores que dejan de funcionar. De la asepsia de los pasillos bien barridos. (Y lo bonitos q...

cretina

DONT GO TO DANNY'S MURDERER DEAD BODY ISLAND

Eighty Four Films hacen estos extraños vídeos bonitos.

septiembre

Septiembre se quita el disfraz

Septiembre apareció hace ya varios años. Se convirtió en máscara y a la vez en franqueza, depende de la mirada con la que leamos. Ahora se quita el disfraz y poco a poco va a ir cambiando de casa. Hoy  depende de vosotros si esto es un final o un comienzo... para mí está claro. Septiembre revisará sus papeles, retocará sus textos, exigirá un ...

Marcela Suazo

Cuando tu no estabas...

Cuando tu no estabas me vino una cruda borrachera de recuerdos brujos, de una Sierra que no encierra nada, de un viento frío en la cima adormecida de una de tus tantas montañas, de esos parajes verdes de sol y lluvias congeladas en la retina negra y perpleja de mis ojos. Recordando el verdor incendiario de los tuyos. Te dije más de una vez que ...

Juanjo Pina

Y odio, odio y odio...

... a los inmortales lloricas. ¡Buaaaaa! ¡Quiero morir! ¡Me canso de la eternidad, ven, oh intempestiva muerte!Maricas.

Juanjo Pina

Leves dejes

Que me dejen Querer El vehemente que precede cree que, brevemente, debe extender en este refez, excelente templete en red, el ceje que le crece del desdén. - Presente debes tener que ser menge te excede el deber.- ¡Cese en breve ese résped, repelente mequetrefe!! En vez de peerse, de ceder, este esplendente jefe cede el excedente de leer en v...

Marcela Suazo

Tanto tiempo

Extraño tanto poder despertar cada mañana y sentarme junto a la ventana, prender mi computador y antes de despacharme el café o el té rojo, haber escrito en este espacio el comejen que me machuca en la mollera. Pero al parecer, lo dejaremos para nuevas ocasiones, porque ahora, me ataca el trabajo hasta un sábado que debería estar dedicado al ún...

septiembre

INAUGURACIÓN: Un cuarto propio, librería y algo más

El próximo 2 de octubre inauguramos un nuevo espacio para todos los amantes de la literatura. Estamos trabajando en la web. De momento os podéis descargar el catálago en: www.uncuartopropio.com Estáis todos invitados. Abrazos

Marcela Suazo

Las Razones

Leo que hay aniversarios. Yo tambien tengo el mio.  Hace un tiempo que escribo en La Coctelera por variadas razones y de variadas formas, bajando y subiendo el tono, apresurando los pasos y deteniendome a meditar sobre los valores, las antropofagias del cerebro y los latidos de mi corazon. Ha sido vital esta existencia entre estas cuatro parede...

Arcoiris

Adivina II

¿Buscar sin encontrar... o encontrar sin buscar?

Arcoiris

Adivina...

Adivina adivinanza... ¿Qué pienso cuando te miro? ¿Qué miro cuando te pienso?

Marcela Suazo

Nostalgias de lluvia

El viernes me voy a vivir al campo. Es una aventura porque no me imaginaba que en menos de un parpadeo, la bucólica expresión de mis sueños estarían a la mano. No me imaginaba, como no he logrado imaginarme tantas cosas y seguramente, me gustaría dejar la chalupa quieta y el alma dispuesta para sentarme en el corredor de la casita de campo, a s...

Marcela Suazo

El Rulo

Entre la carretera 5 Sur y las cumbres de la cordillera nomenclatural, de una costa que ni se avista y que con dificultad uno percata en la distancia, atravesando el Río Loncomilla y acercándose a Cauquenes, en el medio de la nada estalla el Rulo. Llano lamento del agua egoista que no baja nunca del cielo, de los espinos apuntando a las nubes q...

Marcela Suazo

Honor

Esta palabra, en épocas que otras toman vital importancia, parece no perder su sentido a pesar del paso del tiempo, a pesar de la resistencia de los materiales, a pesar de que parece mucho más fácil dejar de tener honor. Si mi vida la resumiera como una novela, ahora se estarían viviendo los capítulos más truculentos de la trama, porque los que...

Marcela Suazo

Ordenar la vida

Bajo el precepto de estar en movimiento, mi vida ha sido un desbarajuste el más de las veces. Un desbarajuste programado eso sí, porque seguramente necesitaba todo este despelote creativo y toda esta locura poética para encontrar mi esencia, lo primordial, lo que me da estructura y coherencia. He amado tanto y con tal fuerza, que en el camino o...

Marcela Suazo

Nunca leí a Onetti

Puede sonar de pecaminosa abulia el no haber leído nunca a Juan Carlos Onetti. O tal vez, una más de tantas cosas que habrán pasado por mi lado y que yo nunca vi, como esas películas que muestran una escena que ocurre y deja de suceder en cuanto el protagonista aparece, en su total opacidad de que nada pasa en ese pueblo de los mil demonios y po...

Marcela Suazo

Despellejar el corazón

Puede sonar muy dramático el título, pero en verdad es simplemente declarar la libertad de pensamientos y la bervorrea habitual para decir lo que está adentro, muy dentro y casi encostrado. Las cuerdas se tensan y el músculo apretuja las noches. Late, late como un loco y sigue adelante, porque no le queda otra, porque no hay descanso, paradero,...

Marcela Suazo

Una tarde mirando Madrigal de las Altas Torres

Extraño ese contacto terrible de meseta y soledad, de un verbo abierto y sus ojos verdes, lindos reflejos de un alma que es imposible olvidar. Extraño su acento de vez en cuando, cuando llamaba furtivo desde sus territorios, desde sus caminatas sabatinas para perderse y fundirse en la distancia con un cuerpo, con un retamo florido del final del ...