Era la noche del viernes y los padres de Lucy, según su costumbre, habían ido al grupo de oración; pero ella se había quedado en casa y en cama, engripada, y con una fiebre capaz de derribar hasta a un elefante. Dio la casualidad de que tampoco Doña Cata fue, porque había trabajado más tiempo que de costumbre y estaba muerta de cansancio. Est...
Débora había sido muy afortunada al no verse relacionada por la policía con los restos de cocaína que indudablemente debieron encontrar cerca del sitio donde fue baleado Mataperros y donde también Dieguito murió asesinado por una bala perdida, y aquella mañana se detuvo a reflexionar sobre su extraña suerte, sobre el absurdo destino de Dieg...
Aquella noche, ya desde antes de enterarse de todo aquello, el señor Alvarez estaba triste por otro motivo: declinando ya la tarde, sonó en cierto momento el timbre del quiosco. Al ir a atender, se encontró con el rostro, aun más sombrío de lo habitual, de Cristian, el líder, vocalista y guitarrista rítmico de Supremacía Satánica. -B...
No sería fácil para Cacho y Doña Cata convivir de nuevo juntos, especialmente teniendo en cuenta que, cada uno por su lado, tenían más bien ganas de morderse el uno al otro; pero al menos ambos tuvieron el buen tino de darse cuenta de ello y poner la mejor voluntad que pudieron para tratar de vencer tales sentimientos. Cacho, convert...
Empecemos ahora a resumir lo que sucedió durante el mes previo a los acontecimientos que de alguna manera dieron sentido a que contara esta historia. Uno de ellos es muy difícil de ubicar cronológicamente y hablaremos de él en primer término, pero ya nadie recuerda en qué momento de aquel mes tuvo lugar, porque se trató simplemente de una ...
El domingo siguiente fue el célebre día en que el señor Alvarez pareció levantarse tan con el pie izquierdo. Como de costumbre, se levantaron muy temprano para poder armar tranquilos el puesto en la feria. Lógicamente, tenían intención de tomar varias tandas de mate allí, para lo cual llevaron el equipo correspondiente, y se les ocurrió qu...
A comienzos de la semana siguiente Débora hizo las paces con Fabio cuando éste se acordó de ella y decidió de nuevo halagarla con la inimitable visión de su agraciada persona. Antes de juzgarla con dureza conviene tener en cuenta que había luchado mucho consigo misma para no humillarse yendo a casa de él para pedirle perdón por culpas inex...
Flanders seguramente venía a armar quilombo otra vez por esos nuevos graffittis con que le habían llenado la pared. Por supuesto, no les iba a creer cuando dijeran que ellos no habían sido... Aunque había que ver si la discusión llegaba a esa etapa. Tony veía al viejo chupacirios mirando mucho la estrella de cinco puntas toscamente dibuja...
El siguiente sábado, poco después del atardecer, el señor Alvarez fue al sanitario. Media hora después, todavía seguía allí. -Ya va, ya va-contestó, sentado en el inodoro, cuando alguien golpeó la puerta. -Pero querido, ¿estás descompuesto?-preguntó la voz de su esposa, del otro lado. -Algo así-respondió el señor Alvar...
Por esos días, Doña Cata no estaba tanto en su hogar e intentaba renunciar al chisme, pero a veces uno no puede escapar de sus viejos vicios. No obstante, al menos había ahora en su mala costumbre un matiz loable porque, ya más imbuida de caridad cristiana, cuando la curiosidad por las intimidades ajenas la invadía, al menos no sólo no divu...
Esa noche, el señor Alvarez quedó sentado hasta muy tarde frente a la computadora, investigando. El tema inicial de su investigación había sido el satanismo, pero se había desviado hacia páginas que tenían poco que ver con ese asunto, y que le parecían un insulto al sentido común. De hecho, le produjeron un terrible dolor de cabeza que seg...
Es cosa terrible, tras un enfrentamiento como el que habían tenido Doña Cata y Cacho, tener que reiniciar la convivencia. Durante tres días, ambos esposos estuvieron sin hablarse, en un ambiente gélido y, podríamos decir, terrorífico casi. Cacho, que había empeñado hasta el apellido para comprarse su malogrado televisor de última generació...
Luego del almuerzo, tal como se había convenido, los dos esposos Alvarez se pusieron a mirar las revistas compradas desde las cuales una multitud de jóvenes pelilargos con la cara maquillada de blanco y negro cual émulos de El Cuervo parecían contemplarlos de manera muy poco amistosa. Lucy, sentada frente a la computadora, se había encomend...
Al día siguiente, domingo, los padres de Lucy pasaron la mañana atendiendo su puesto en la feria, como era de rigor. A eso de las tres de la tarde retornaron exhaustos y hambrientos y Lucy les calentó unos fideos con tuco para que pudieran, tardíamente, almorzar. Mientras tanto, ellos bajaron las cosas del auto; y el señor Alvarez se sorpre...
Muy poco hay para contar de este período en lo referente a Débora o a Doña Cata que no pueda adivinar el lector por sí mismo. La primera estaba entrando en la fase más áspera de su relación con Fabio. Este requería de ella sexo como pago en especie por halagarla con su incomparablemente bella presencia, cosa que no expresaba de esa manera,...
En los primeros días de esa semana ocurrió una mañana que alguien tocó timbre en el quiosco de los Alvarez. La mamá de Lucy, única que estaba en ese momento, fue a atender. En principio la cosa empezó muy rutinaria, porque era sólo un vecino lejano y desconocido trayendo un sobre a nombre de los Alvarez y que el cartero había dejado por er...
Hemos dicho ya que los padres de Lucy eran buenas personas, muy compasivos ambos, muy humanos. Sobre todo, muy humanos. Eso implica que eran falibles, y en personas como ellos, para su desgracia, las fallas se notan más. En alguien reconocido como mal bicho o persona de fiar, nadie examina los errores, porque los tiene tantos que, si empe...
Lucía oraba mucho por Débora, en cuyo corazón no podía entrar y en quien su instinto, joven pero ya aguzado, advertía mucho sufrimiento. Le parecía, sin embargo, que con esto no bastaba; que no hacer algo más era lavarse las manos como Poncio Pilato. El día de la famosa trifulca entre Débora y el viejo Cirilo, Lucy instó a la primer...