--------------------------------------------------------------------------------------------------- Las patas del ángel Había días que pensaba que era un ganso pecoso de Australia, y otros una simple ave zancuda de extremidades largas. Siempre me han gustado las mujeres de piernas de jirafa, de caballo recién nacido o de grulla a...
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Los cocodrilos del alba Los cocodrilos del alba eran unas criaturas pequeñas con aspecto de lagarto. Tenían extremidades delgadas, cuerpo y cola desarrollada, cráneo de diseño anticuado, dos aberturas detrás de cad...
--- Recuerdos “Sus mil dedos golpeaban los cristales y el agua los esmerilaba de gris y de plata”. Sin ramas y sin brazos, sin manos para acariciarte llevaba el timón mirando al frente, las nubes crecían en el horizonte que no terminaba nunca de llegar, mientras, mi barca se hundía tras cada legua de más. “No temas”, me decías, “te ...
Réquiem En algún lugar del tiempo, en el brillo de aquellas hojas imperecederas de mi platanero sigue trinando un jilguero. Con sus ojos de niño travieso mira el mundo y escucha sorprendido mi propio cuento. Con su boquita de piñón le digo que le quiero y que su cara de peletero desmemoriado la reconocen mis gatas que confunden la ...
Antes Antes estabas sentada en tu silla de madera de respaldo alto y recto. Mirabas desde el balcón el cielo, las casas del otro lado de la calle y suspirabas por un horizonte que no podías ver, escondido tras los montes que rodean la ciudad. En tu regazo apoyabas un libro a medio leer, mantenías las piernas juntas y el índice de tu ma...
El bosque Había todo un bosque en solo árbol de tronco pálido y grueso, de ramas altas que podía tocar con mi mano de niño travieso. De hojas planas de un verde intenso y claro. Arriba se hallaba el sol y debajo la vida. El ruido, y las sombras frescas de clorofila, acompañaban al deslucido mate de las baldosas y al gris brillante del adoquí...
Entonces En aquellos años los árboles todavía alcanzaban nuestro balcón, por entre los barrotes de hierro negro entraban sin pedir permiso. Sus ramas altas y jóvenes nos ofrecían unas hojas tan grandes como manos abiertas, limpias y verdes. Con ellas jugábamos a vender pescado, cuchillos de plata envueltos con periódicos y escarcha, fauces...
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Mucho antes Desde mucho antes de morir mi jilguero, cuando dejó de cantar, la gata ya estaba triste y mustia. Se mostraba esquiva conmigo y maullaba a la jaula suplicando un trino. A...
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Dedicatoria Para mis gatas, una paisa,...
REMEMBRANZAS ERÓTICAS DE UN BREVE ROMANCE
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