Racismo en directo
Siempre que he podido, he evitado visionar el gran hermano, o su equivalente británico, “big brother” como quien evita entrar en contacto con la peste.
Incluso en mi tiempo como estudiante de sociología, cuando el tutor de turno recomendaba su visionado por lo que tenia de experimento social, un servidor se negó en rotundo.
Lo siento quizás en temas televisivos alguien me pueda acusar de ser un tanto elitista, pero que puedo hacer yo si siento tal grado de repulsión, casi ganas de vomitar, por un invento televisivo que aporta muy poco o nada, desde el punto de vista educativo, al conjunto de los televidentes.
Pero a pesar de no haber cambiado ni un ápice en cuanto a mis preferencias televisivas, tengo que confesar que durante estos dos días algo me ha impulsado a visionar el “Big Brother Celebrity”, es decir la versión de famosos en la casa del gran hermano británico, aunque eso si, solo algún video clip que otro, en pequeñas dosis, no sea que acabe enganchado.
Naturalmente que ha habido una razón detrás de este cambio de actitud, las miles (si digo bien, miles) de denuncias puestas por televidentes ante el organismo regulador de la televisión británica, OFCOM, por las presuntas actitudes racistas mostradas en publico de parte de alguno de los concursantes.
La verdad que ha merecido la pena. No tanto por el programa sino por aquello del racismo que según algunos no existe por ningún lado.
Estoy acostumbrado a vivir en esta isla donde oficialmente el racismo no existe, aunque éste se puede percibir bajo la piel de muchos de sus ciudadanos de a pie sin tener que “rascar” mucho. Es una triste realidad que a los políticos les cuesta bastante digerir. De hecho se niegan a aceptarlo, excepto cuando no les queda mas remedio, y siempre calificándolo de hecho puntual o aislado. Pero la realidad es distinta, y eso se ha podido ver en los diálogos y discusiones origen de la polémica en la casa del gran hermano. Habiéndolos visionado no he encontrado nada que no haya oído anteriormente, de hecho con bastante frecuencia y normalmente originándose en las bocas de gente de la llamada Woking Class. Saliendo de esas bocas he oído similares exabruptos, insultos, comentarios, etc. No es que te llamen jodido indio, o puto español, aunque eso también se da, sino que tienden a utilizar subterfugios como simular que no te entienden, pronunciar tu nombre de forma incorrecta incluso si no es complicado de aprender, pretender hablar tu idioma incluso si no saben una simple palabra del mismo, bromas acerca de otras etnias para hacerte ver que tu también eres distinto pero que te aceptan mejor porque tu piel tiene el color correcto.
Ahora esto ha ocurrido frente a las cámaras de la televisión mas progresista del reino unido y mas de 20 mil denuncias se apilan en la reguladora OFCON. Lo mas divertido del caso es que los responsables del canal solo han acusado alguna “divergencia cultural o choque cultural” , mientras que los protagonistas, estando como están aislados del mundo, aun no saben la que se ha liado, con implicaciones diplomáticas incluidas.
Ya veremos como acaba.
Un saludo
