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EL CLAVADISTA SOLITARIO

Excusas absurdas para la supervivencia de Julian Bluff

4 Junio 2008

ESCRIBIR DE VERDAD

Escribir en serio requiere -lo primero de todo- precisión. Decir en cada momento justo, justo lo que se pretende decir en ese momento. El tema da igual. Se puede escribir en serio bromeando sobre las aventuras del pato Donald y sus sobrinos, y, en cambio, no decir más que un cúmulo de gilipolleces teorizando sobre el sentido último de la existencia humana. Precisión a la que habrán de contribuir de manera sustancial la profundidad de los conocimientos del letrista o, lo que es lo mismo, la aptitud de este último para poder manejar con una cierta solvencia el asunto que en cada caso se disponga a abordar por escrito. No es sino este saber el que va a permitirle al tipo depurar sus frases, especular con dudas y matices, otorgar, en resumidas cuentas, una verosimilitud a las palabras que por fin escoja cada vez, apta para dotarlas de un significado amigable y convincente.

Todo está dicho con anterioridad. Eso ya lo sabemos. Escribir con una cierta inteligencia consistirá por lo tanto -no nos queda otra- en interrelacionar entre si - contraponiendo o, al revés, complementando- lo expresado antes que nosotros por unos y otros. Consistirá, escribir bien, en tratar de encontrar paradojas solapadas entre todo ese torrente incesante de oraciones, en desvelar el absurdo que nace de oponer una verdad irrebatible a una mentira incuestionable, en ironizar sobre ironías que vienen siendo ya desde el pasado gracia de viejos y aclamados estilismos y, cuando se tercie, tampoco estará del todo de más para adecentar el texto mentirle en su cara hasta al mismo demonio. O a los lectores. Sin que jamás deba olvidársenos llevar a cabo todo esto con modestia, sin envaramientos. Siendo espontáneos.

Ayudan a la novedad, a la percepción de lo novedoso, esos recursos ahora tan en boga ¡nos enteramos de tantas y tantas cosas cada día! de introducir en los textos: nombres de marcas, referencias a sitios de moda, alusiones a películas y series de televisión.... . Antes todo esto no sucedía, el mundo era un lugar bastante más callado y más estrecho, y los cronistas tenían que afanarse en reproducir los logros de la naturaleza por medio de las palabras e interpretar con estas, y sólo con ellas, la cólera y los deseos de los dioses. Apelemos de nuevo al panteismo, ¡atrevámonos!. Las sensaciones y los sentimientos que nacen de su fé son universales y eternos. Aspiremos entonces ¡aún podemos permitírnoslo! a ribetear lo clásico de nuevo.

El estilo. Ya nos hemos ocupado tangencialmente del estilo. ¿O no consiste este verazmente en ser siempre espontáneos acerca de cuanto escribimos?. Yo creo que sí, que se trata tan solo de dejarnos aconsejar, y hasta llevar, por las palabras y los modos de todos esos a los que, en el transcurso de los siglos, los dioses han venido encomendando, para así mitigar la ignorancia y el aburrimiento de sus hijos, hablarles a estos de sus chanzas, sus desengaños y hasta sus enfermedades. Y eso es el estilo: hacer acopio de los recursos narrativos empleados por los comisionados de los dioses para oficiar su pompa y circunstancia entre los pobres mortales y repetirlos, sin melindres ni hipócritas miramientos, con nuestra propia voz. Por mucho que nos esforcemos, por mucho que los imitemos, ellos van estar siempre por encima de nosotros.

servido por el_clavadista_solitario 10 comentarios compártelo favorito

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Vanbrugh

Vanbrugh dijo

Me temo que no estoy muy de acuerdo en tus últimas consideraciones sobre el estilo (era de prever, por otra parte). ¿Cómo es eso de que el estilo es coleccionar clichés de consagrados, supuestamente superiores a nosotros por definición, para repetirlos con nuestra propia voz? Hombre, quitando que el propio idioma nos lo dan ya hecho y, sí, usarlo es irremediablemente repetir formas ya usadas... el estilo es todo lo contrario, es nuestra propia voz, inédita y nueva, y la única manera de que no sea un filtro farragoso entre lo que decimos y quien nos oye es... no buscarlo ni cultivarlo en absoluto. Olvidarnos de que exista nada llamado "estilo". En un excelente post de hace algún tiempo, Lansky recordaba que la belleza es un subproducto, un resultado no buscado y obtenido en el proceso de buscar otra cosa. Un modo de hacer algo, nunca el algo que se hace. Bien, pues eso es el estilo. Trata de ser claro, riguroso, certero... trata de decir lo que quieres decir del mejor modo en que sientes en ese momento que puedes decirlo; dilo... y lo habras dicho con estilo, con tu estilo, que es algo de lo que debes ser tan inconsciente, y que debe brotar de ti de modo tan espontáneo y propio como tu sonrisa, o tu olor corporal. Nada hay más espantoso que el "estilo" de los que pretenden tenerlo - en todo: escribiendo, y vistiendo, y viviendo-. Y ningún estilo mejor que el de los que ignoran que haya nada que se llame así y se limitan a escribir, vestir y vivir como les parece que deben hacerlo, sin la menor concesión al "estilo".

5 Junio 2008 | 04:23 PM

julian bluff

julian bluff dijo

Van

Es posible que tengas razón, también es posible que no la tengas. Me mueve a citar, al referirme al estilo, una serie de atributos más o menos susceptibles de definición -cuando, la verdad, a lo mejor carece de ellos y en eso, como dices tú, reside su esencia- el hecho de que cuando hojeo cualquiera de los libros que hoy en día se editan en España me parecen todos escritos por la misma mano. Y lo que es más grave, que esa mano podría ser la mano de cualquiera predispuesto a juntar unas cuantas frases hablando de su vida.

UN RETO ¿SE ATREVE ALGUIEN A NOMBRARME CINCO -SOLO CINCO- ESCRITORAS/ES ESPAÑOLAS/ES VIVOS CON UN ESTILO PROPIO, Y FACILMENTE IDENTIFICABLE?

Venga, ea, ¡ahí la tienen, bailenla!

5 Junio 2008 | 07:01 PM

Vanbrugh

Vanbrugh dijo

No creo haber leído a tantos escritores(*) españoles vivos como cinco. Pero la Grandes, por ejemplo, sin ser una maravilla, tiene lo que si por ahí te da puedes llamar un estilo inconfundible. Quiero decir que lees tres frases suyas -media página, más o menos, dada la longitud media de sus frases- y sabes que es de la Almudenita. Y el Marías, tres cuartas de lo mismo.

(*)En castellano correcto el masculino plural engloba a ambos géneros, gústele o no a los sacerdotes de la corrección política. La gracieta del as/os es un horror en el que te ruego humildemente que no incurras. Hablando de Marías, creo que era él el que decía que le bastaba oir a alguien decir "ciudadanos y ciudadanas" o cualquier otra construcción similar, para saber que mentía y que no era de fiar; y, por una vez, le doy toda la razón.

5 Junio 2008 | 07:36 PM

julian

julian dijo

Vanbrugh, soy lo suficientemente descarado como para poder permitirme no ser hipócrita. Si pongo lo de escritoras/es es porque me ha parecido bien, no quería que al momento de contestarme a alguien tan machista como yo -¡ja, ja, ja...!- sólo le vinieran a la mente novelas de tíos, y si les he puesto a ellas por delante de nosotros en mi cita no es porque piense que sean aún más previsibles sino por el placer, inocente, de la galanteria.

Abrazos.

5 Junio 2008 | 09:43 PM

Lansky

Lansky dijo

En general estoy de acuerdo con Vanbrugh en los reparos que te plantea ante tu idea del estilo, y no lo digo porque generosamente, como siempre, me cite. "La voluntad de estilo" es un horror. Pero lo bonito es que la lengua-lenguaje es un instrumento compartido, que nos pertenece a todos, que no pertenece a nadie, y sin embargo, que individualiza al que lo usa bien, llámalo estilo si gustas.

En cambio, estoy de acuerdo contigo en esa uniformidad en la voz de los nuevos narradores españoles, pero hay excepciones, una que comparto es la de Javier Marías, otra, y van dos, es Juan Marsé, otra, Luis Mateo Diéz; otra, Ana Maria Moix; Miguel Delibes creo que tampoco está muerto, aunque sí casi olvidado en vida; y por último citaré un poeta: Pablo García Baena. Pero reconozco, Bulff, que me ha costado.

6 Junio 2008 | 07:55 AM

julian

julian dijo

De todos esos autores de los que habla Lansky he leído a Delibes (algo) a Marsé (algo) y -por las obras que conozco de ellos, bien es cierto que he empezado otras más que no he sido capaz de terminarme- pienso que escriben muy bien, mas he sido incapaz de discernir en su literatura -al contrario de lo que por ejemplo me pasa con Baroja o Umbral o Bryce Echenique- la marca de un estilo propio.

De LM Diez comencé dos libros y, aparte de que su temática y sus usos me resultasen asuntos de "otro planeta", tampoco halle nada genuino en la forma de exponer del autor. Con Marías si que podríamos hablar de estilo, con independencia de que luego este te guste más o menos.

De Ana Maria Moix y Garcia Baena no he leído nada, mea culpa, pero pienso hacerlo de inmediato. ¡Gracias, Lansky!.

6 Junio 2008 | 08:57 PM

bla...bla...bla...

bla...bla...bla... dijo

que rollo!!
resumiendo...nada
y si no escribes en serio qué escribes...¿ en broma?
qué coño significa escribir en serio? y con cierta inteligencia?
qué quiere decir? un tonto casi listo o un listo casi tonto?
me gusta el dibujo ...dónde tiene ella sus manos? y él?
el último relato me ha gustado mucho...me encanta seducir y enamorarlos...amigos, solo amigos

1 Julio 2008 | 05:23 PM

bluff

bluff dijo

A la señorita del anterior comentario y tras darle las gracias

Que puede que en efecto tenga razón y todo esto que aquí digo sobre "escribir bien" no sea más que una concatenación de pajas mentales "bien escritas". Se trataba de eso, de escribir bien, de intentar escribir bien, algo que sí que existe como tal, con independencia de cuales sean luego los gustos de cada lector. Los del grabado seguro que andan liados con un sudoku que es en lo que la gente se entretiene en el metro. Y lo de tu actitud con los tíos, decirte que no te cortes un pelo y de vez en cuando te des un homenaje. Aunque no sé quién fue la que dijo que la clave de la seducción consiste precisamente en no decir nunca ni "si" ni "no".

3 Julio 2008 | 07:32 AM

señorito

señorito dijo

concatenación, qué palabro! pos si que escribes bien, si...la seducción no tiene clave, qué lo sepas! servidor: señoriiiiiito, pa la próxima.

4 Julio 2008 | 10:54 PM

bis

bis dijo

uf!:de nada, que casi me se olvida.

4 Julio 2008 | 10:56 PM

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Sobre mí

Nada sobre mí tiene, a mi parecer, verdadera importancia. Enterarse de lo poco que ha ocurrido, ocurre y va a ocurrir en mi vida, mucho me temo que no le reporte a nadie la menor utilidad. Si os contara, aquí, algo que pudiera merecer por si mismo la consideración de interesante -o, cuanto menos, valorarse como curioso- tales sucesos habrían de ser, por fuerza, irreales, ficticios, una pura entelequia. No obstante, pienso hacerlo. Precisamente es a eso a lo que a partir de ahora me quiero dedicar en este blog: ¡a engañaros!. It's just entertainment.

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