Tiempo de camisas cortas.
Cansado ojeroso y sin ilusiones, incapaz de ver mas allá del día de mañana, pero con la felicidad propia de uno que ha aceptado que la muerte venga a buscarlo. Una noche de calor solo en la penumbra, una estación de calor abandonado a la suerte pero aun así feliz. Busco frases en los libros para completar imágenes, sueño que las cosas cambian y cambian de golpe, que me saco la lotería, que no hay necesidad de nada, que no tengo mas que sentarme en la silla mas cómoda de mi casa, que tengo tiempo para lo que quiero; leer los libros que tengo pendientes en mi estante, nada me preocupa, nada es mas importante que lo que pasa ahora, soñé que todo estaba resuelto que tenia a alguien a mi lado, sentado en el pórtico viendo pasar las nubes, los árboles bailan al ritmo del viento.
El polvo que se levanta me llena los ojos, y por eso lloro, mi cabello se ensucia, un papalote vuela en el cielo, un arco iris lo guía a la parte más iluminada donde todos lo ven. Para que, para que darle sentido alas cosas, hacer que las cosas tengan sentido, para que pensar las cosas tanto, el ser por el ser mismo, no por estar. Una noche de calor intolerable, una noche de cielo claro para ver las estrellas que viajan en el cielo, verlas seguir el camino y como marcan el destino.
Ver el tiempo pasar sentado con una cerveza en la mano…
Sentarse en las noches en el pórtico ver la constante danza estelar ver el destino pasar.
