10 horas al día de lunes a sábado; 12 horas al día de lunes a viernes, más el tiempo de ir y volver al trabajo. Estos europeos están locos de atar.
La excusa es que hay que ser liberal, que nos tenemos que quitar del Papá Estado. Pues de acuerdo, que quiten las fuerzas de seguridad primero y ya iremos nosotros a quitarles el dinero a los liberales estos... luego que trabajen ellos 60 horas.
Encima tienen los coj... de decir que se pactará libremente con los empresarios. Sabrán ellos lo que es la libertad.
Según el País hoy llega al Parlament de Catalunya el debate sobre la Fibromialgia y la fatiga crónica (ver noticia).
El tripartito votará en contra, por forma y por contenido, dicen. Lo de la forma lo entiendo, no puede haber una ley por enfermedad (en este caso dos). Lo del contenido no.
Sanidad defiende que se trate en atención primaria, los enfermos que en unidades especializadas.
El problema es que los de Sanidad son unos capullos de la hostia. Está claro que la atención primaria tiene la ventaja de estar cerca del ciudadano, pero nadie quiere tener que ir un día al psiquiatra, el siguiente al traumatólogo, el otro al masajista, dos días más tarde de nuevo al psiquiatra... y que encima todos ellos no tengan ni idea de lo que les dice el otro, contradiciéndose, enviando medicamentos con efectos contrarios...
Hacen falta clínicas del dolor de verdad, con un espacio físico determinado y con toda la variedad de médicos y personal cualificado necesaria. Y no es algo sólo para la fibromialgia y la fatiga crónica, también para cualquier otra persona que sufra de dolor crónico.
El problema de los políticos siempre es el mismo, trabajan para ellos, no para las personas... no saben que los enfermos también son personas. Claro, ellos se van a la privada...
Teniendo en cuenta quien es la nueva ministra del nuevo ministerio (Ciencia e innovación), era de esperar que Carlos Martínez hiciese un salto con triple tirabuzón de la presidencia del CSIC a la Secretaría de Estado de Investigación.
Ahora sólo falta saber si Quintanilla sigue en Universidades o se lo cargarán. Yo ya he puesto dos velitas a la Virgen de Montserrat para que pase lo segundo.
Ya he escrito alguna vez algún post sobre hipocresía científica, tanto en el campo de la farmacéutica como en el de la química verde.
Esta vez aprovecho algo que ya lleva un par de días colgado en soitu.es. Podéis leerlo aquí.
El texto trata el tema de la vacunación desde un punto de vista crítico con la publicidad que se le da a las enfermedades y los intereses que eso puede crear. Pero como no sé resumir, pego un par de párrafos que hacen una introducción casi perfecta al artículo:
Si menciono la palabra "Virus del Papiloma Humano" o "Virus del cáncer de cuello uterino", ¿a que a prácticamente todos os suena?
Pero si yo menciono ahora al Streptococcus pneumoniae o "neumococo" estoy segura de que la mayoría (quitando personal sanitario) apenas lo conocéis. Ironías de la vida, todos los aquí presentes tenemos muchas más probabilidades de morirnos por el neumococo que por el virus del papiloma humano (y si eres hombre, ya ni te cuento) y, sin embargo, sólo unos pocos conocen el neumococo. Este paradójico resultado se lo debemos al poder de los medios de comunicación.
Hace tiempo que quería escribir un post sobre Juan Freire, pero se me ha ido pasando... y poco a poco perdiendo el sentido.
Juan Freire tiene uno de los blogs más interesantes que hay en nuestro idioma (Nómada), aunque últimamente haya perdido pistonada. Eso sí, tenéis que tener muchas ganas de leer, es la pega que tiene.
Bueno, como los blogueros no nos publicitamos excepto que queramos obtener algo a cambio o seamos amiguitos, aclaro que no escribo por su blog, sino porque fue uno de los coponentes de una de las mesas de las Jornadas de Jóvenes Investigadores que tuvieron lugar en Granada hace ya más de mes y medio.
Juan Freire (o sus opiniones) es conocido, como mínimo, por ser bastante polémico, cosa que demostró sobradamente en Granada (aconsejo leer su propio preresumen). Y también es conocido por ser bastante demagógico, cosa que deriva de su capacidad de saber venderse. Puede parecer algo muy subjetivo, pero yo creo que sería el comercial ideal, aunque así perderíamos la mayor parte de su capacidad.
Lo más interesante de todo es que, a la diferencia de la mayoría de los que ya han dado varios pasos dentro de la universidad, Juan Freire opina de forma muy parecida a la que lo hacen los que han dado pocos pasos, eso significa que opina que la universidad necesita un meneo de arriba a abajo. El problema es que cualquier político (eso incluye a los rectores) quiere resultados a corto plazo que venderle a sus votantes, y la política científica española avanza a base de parches, cosa que no va a hacer que nos metamos una hostia, pero tampoco que hagamos las cosas bien.
Quizá hay que quitarle al discurso de Juan Freire el tono liberal (no sólo mercantilista), pero sí hace falta una mente más abierta de cara al futuro, derribar tabúes, ser un poco niños...
Me llamo David y cuando el golpe de estado del 23F mi madre estaba ya de ocho meses y yo a punto de convertirme en un neonato francés. Actualmente soy doctorando becado con aspiraciones a convertirme en doctorando contratado antes de llegar a ser doctor parado... y me dedico a mezclar cosas muy caras que luego tiro al bidón de residuos, a lo mejor algún día llego a obtener un "producto natural".