Juan Freire
Hace tiempo que quería escribir un post sobre Juan Freire, pero se me ha ido pasando... y poco a poco perdiendo el sentido.
Juan Freire tiene uno de los blogs más interesantes que hay en nuestro idioma (Nómada), aunque últimamente haya perdido pistonada. Eso sí, tenéis que tener muchas ganas de leer, es la pega que tiene.
Bueno, como los blogueros no nos publicitamos excepto que queramos obtener algo a cambio o seamos amiguitos, aclaro que no escribo por su blog, sino porque fue uno de los coponentes de una de las mesas de las Jornadas de Jóvenes Investigadores que tuvieron lugar en Granada hace ya más de mes y medio.
Juan Freire (o sus opiniones) es conocido, como mínimo, por ser bastante polémico, cosa que demostró sobradamente en Granada (aconsejo leer su propio preresumen). Y también es conocido por ser bastante demagógico, cosa que deriva de su capacidad de saber venderse. Puede parecer algo muy subjetivo, pero yo creo que sería el comercial ideal, aunque así perderíamos la mayor parte de su capacidad.
Lo más interesante de todo es que, a la diferencia de la mayoría de los que ya han dado varios pasos dentro de la universidad, Juan Freire opina de forma muy parecida a la que lo hacen los que han dado pocos pasos, eso significa que opina que la universidad necesita un meneo de arriba a abajo. El problema es que cualquier político (eso incluye a los rectores) quiere resultados a corto plazo que venderle a sus votantes, y la política científica española avanza a base de parches, cosa que no va a hacer que nos metamos una hostia, pero tampoco que hagamos las cosas bien.
Quizá hay que quitarle al discurso de Juan Freire el tono liberal (no sólo mercantilista), pero sí hace falta una mente más abierta de cara al futuro, derribar tabúes, ser un poco niños...

Roke dijo
Caro amigo,
ésta entrada sabías que la iba a comentar...
De la mesa ya hice un comentario ( http://uamblogger.blogspot.com/2008/02/investigacinempresaunivers... ) con el que no me extenderé más que para decir que el título que le daba "Investigación/empresa/universidad/políticos" eran los cautro vértices de un cuadrado que debería ser un círculo.
A mi me cae bien Juan, parto de ahí, y todo en lo que se enfrasca me parece realmente innovador. En mi opinión ha conseguido cuadrar el círculo en su pequeño entorno, publica ciencia que no veas, tiene a sus investigadores situados entre las convocatorias normales públicas y las empresas tipo spin-off que ha promovido, me comentó que estaban contratados 8 investigadores (post-docs suyos) vía spin-off, ha participado de la política universitaria y es ancho de miras.
Su discurso no es el habitual en la academia y por eso quizás se nos ocurran palabras como mercantilista, pero es que la Universidad no puede permanecer encerrada en una torre de marfil ideológica que otea el sector privado como un demonio irreverente, tiene que encontrar los caminos de la interacción y eso no quiere decir venderse.
En realidad ya lo vienen haciendo desde hace unos años con lo que llaman Fundaciones, pero al dejarlas un poco apartadas del rectorado pueden seguir con el discurso de que ni nos vendemos ni nos relacionamos.
Por otro lado, no creo que los rectores busquen resultados a corto plazo, en un medio tan funcionarial e inmovilista sólo el empeño personal puede generar verdaderas dinámicas de objetivos innovadores. Como ejemplo la reunión sectorial de la CRUE, en la que la mayoría no da un sólo paso adelante y escuchan consternados cómo hay vicerectores innovadores que están haciendo cosas que los demás ni se imaginaban.
Comulgo con Juan en que hay que tirar abajo la torre de marfil. Leía también un interesante artículo en el diario Público (¿corriente de izquierdas podríamos decir?) http://blogs.publico.es/ciencias/197/el-primer-problema-de-la-cie...
Abrazo
3 Abril 2008 | 04:05 PM