Escuchas la sal que huelen los ojos, y Ves los sonidos que toca la mente.
La verdad, es que quince años son muchos tiempos. Pasan rápido. Remolinos, torbellinos y mariposas. Temblores, temores y nuevos días. Días diferentes y nueva mente.
Ese lugar donde va lo que se ha quedado para la chatarra. El coche y conversaciones, discusiones, besos y abrazos. Entre otras cosas.
Cosas, que no cambian. O que cambian poco. E incluso que no fallan
Señoras y señores de todos lugares vengo a comunicarles que ellos, los hombres, tienen como castigo mentirles a ellas, las mujeres, como venganza a la pérdida de un paraíso a consecuencia de un engaño de ellas, las mujeres. Por la contraria ellas actuaran como ellos lo hicieron porque, a ellos, ellas se lo hicieron De ésta manera están condena...
Andando en ciento veinte grados con un aspecto físico, divino y astral. Equilatera, en definitiva.
Pedí que si todo era cierto mandara una señal. Y vaya si lo hizo. Era eso. O era el calor.
mercedes me viaja de camino hacia allií y mientras tanto me hace escuchar la misma canción. No por repetirse sino por ser la misma. Mercedes es conducida por alguien con la edad justa de reproducir esa misma canción. Ahora que mercedes mañana cambiará de ese alguien, no sé que canción me hará escuchar. Ahora de vuelta hacia allá, no paro de pen...