dijo que...
No existen dedos que enrollen mechones de cabellos, ni vueltas lentas
Sobre el borde de la copa, no hay cruce de piernas que apunten, ni humo
De cigarro saliendo de tu boca que apunta directo, ni ropas sugerentes, ni siquiera
la forma de peinarte.
Sobre el borde de la copa, no hay cruce de piernas que apunten, ni humo
De cigarro saliendo de tu boca que apunta directo, ni ropas sugerentes, ni siquiera
la forma de peinarte.
Todo está
en tus ojos y boca, la forma de hablar, la forma de mirar, la forma de
decir las cosas directa y fría, en lo no forzado.
Todo está
En la natural forma con que paseas tu sexualidad.
