Publicidad:
Logo de La Coctelera

elcazadordemelodias

24 Noviembre 2008

Discos Perturbadores (2)

Y aquí la 2ª parte...

Joy Division – Closer (1980)

Sin lugar a dudas uno de los grupos más influyentes de la música, cabezas del post punk, iniciadores del gothic rock, de la dark wave y de tantas y tantas etiquetas,...
Su debut “Unknown Pleasures” (1979) los situó ya en una corriente diferente del punk rock británico de la época gracias a su ritmo más lento, su experimentación, sus atmósferas frías y duras como el acero y las letras cotidianas de Ian Curtis.
En “Closer” (1980) refinaban este sonido con armonías y letras aún más perturbadoras y con un recurrente uso de sintetizadores que ya indicaba la trayectoria musical del que sería su siguiente proyecto post-Ian Curtis, “New Order”, uno de los grupos más carismáticos de la new wave.

Atrocity Exhibition:

My Bloody Valentine – Loveless (1991)

Hasta Isn’t anything (1989), Kevin Shields y los suyos no habían dejado de ser una banda más de noise tan típica de aquellos años, fieles seguidores de The Stooges y de Jesus and Mary Chain. Pero con el EP anteriormente citado, los irlandeses empezaban a destacar por un sonido único, fruto de sus influencias pero que llevaba hacia un lugar totalmente nuevo. El Shoegaze (de shoe = zapato y gaze= mirar fijamente)
Con este nuevo hallazgo, Kevin Shields puso toda carne en el asador para construir, después de 2 largos y arduos años (no en vano, su actitud hiperperfeccionista llevó a Creation, su discográfica, a la bancarrota) el que tenía que ser su mejor disco, insuperable y único en el mundo de la música...y a fe que lo consiguió, pues Loveless (1991) es uno de los discos más sorprendentes de la música moderna...pues, a pesar de ser 100% experimental el sonido que consigue es compacto y sin arañazos visibles.
Construye épicas melodías mediante muros y muros de guitarras distorsionadas, baterías compactas, y voces (o susurros,mejor dicho) de letras torturadas interpretadas por Bilinda Butcher, una de las mayores voces de culto del indie.
Se dice que aún hoy en día nadie ha podido superar la originalidad de este sonido, más propio del futuro que del presente y del pasado...Ni siquiera Shields lo ha conseguido pues desde entonces My Bloody Valentine no ha sacado material nuevo.

Sometimes:

Pixies – Surfer Rosa (1988)

Nevermind (1991) de Nirvana elevó a los altares del rock al mundo alternativo, pero el grupo favorito de estos grupos eran Pixies, grupo que sentó las bases sonoras del rock alternativo. Muros de guitarras distorsionadas, estructura con versos suaves y estribillos potentes, voces agresivas y todo con un recubrimiento de armonías pop.
Además, los de Boston aportaban letras surrealistas inspiradas en el incesto, el sexo desviado y los ovnis con la lírica en un spanglish muy particular del alma mater de los Pixies, Black Francis.
El debut en estudio de Pixies fue Surfer Rosa (1988) un LP abrasivo con una austera producción gracias a Steve Albini, el gurú del rock alternativo.
En temas como Bone Machine, Break your body o la conocidísima Where is my mind? los duendecillos de Boston daban rienda suelta a la cantidad de paranoias que poblaban sus mentes.
Más tarde facturarían otra obra maestra “Doolittle” (1989) dónde dulcificaron un poco su sonido sin perder una pizca de su mala leche y su surrealismo.

Bone Machine:

Black Sabbath – Black Sabbath (1970)

El debút de los ingleses ya de por si debería estar en cualquier lista de grandes discos de la historia, especialmente por haber dado a luz a un nuevo estilo “el heavy metal”.
Pero podríamos considerarlo como el padre de todos los discos perturbadores pues hasta entonces nadie se había atrevido a lo que en palabras de su líder, Ozzy Osbourne “si la gente pagaba por tener miedo viendo películas, porqué no hacer música que diera miedo”
Y sin duda, que Black Sabbath es un trabajo oscuro, tenebroso y frío empezando por su espeluznante portada dónde parece mostrar a una aparición (?) recogiendo leña cerca de una casa de campo apartada de toda civilización, y acabando por el comienzo tétrico del primer corte, llamado como el disco, y que nos pone en alerta con los aullidos, los ruidos de tormenta y los riffs de guitarra de Tommy Iommi.
A partir de entonces ya nada sería lo mismo...

Black Sabbath:

-Daniel Ocejo

servido por Cazador de melodías sin comentarios compártelo favorito

12 Septiembre 2008

Discos Perturbadores (1)

Hoy iniciamos una serie, dividida en dos, de discos que considero perturbadores, es decir, aquellos álbumes escritos por y para mentes perturbadas.

- Alice In Chains – Dirt (1992)

Auténtico compendio sobre la muerte, la enfermedad y la soledad, Dirt pasó por ser el disco que catapultó a Alice In Chains al estrellato masivo, llegando a vender más de 4 millones de copias.
Los problemas con la heroína de Layne Staley y las letras macabras de Jerry Cantrell son el núcleo central del disco, lleno de ambientes opresivos, melancolía, depresión y vacío existencial. La combinación de las voces de Cantrell y Staley evocan armonías de oscura belleza en temas como Down in a hole, Rooster (acerca de la guerra del Vietnam) o Angry Chair, quizás el tema más perturbador del álbum, gracias a su tétrica y estremecedora interpretación vocal, la sucia distorsión y una atmósfera pesada y oscura.

http://www.youtube.com/watch?v=yn82dMFGN8g Angry Chair

- Nirvana – In Utero (1993)

Tras el éxito de Nevermind (1991) que llevó a Nirvana y de rebote al mundo alternativo directos al Billboard, todos esperaban una segunda parte, otros disparos melódicos como Smells like teen spirit o Lithium, y otras baladas grunge tatareables como Come as you are o Polly. Más material para seguir inundando de grunge las emisoras de medio mundo, pero cuando Kurt Cobain y los suyos entraban en el estudio para grabar el que sería su último disco de estudio tenían claro que debían hacer un disco mucho menos accesible que les devolviera su estatus indie y planteara todo un desafío al mainstream. Para ello contrataron al gurú del rock alternativo, el productor Steve Albini con el que facturarían un disco seco, crudo y malicioso aunque no exento de brillantez melódica como en Heart-Shaped Box, Rape me o All Apologies ( a la postre, sus singles). Pero aquí el tratamiento es mucho más amateur, con acoples de guitarras, riffs desenfocados y voces brutales (no en vano, contiene algunas de las más impactantes interpretaciones de Cobain) y unas letras de un surrealismo escatológico que en palabras del primer periodista que tuvo acceso al material “si Freud hubiera podido escucharlo se hubiera meado encima de la emoción”.
Algunos lo interpretaron como la venganza de Cobain.

http://www.youtube.com/watch?v=_9mJF1U3wRU Heart-Shaped Box

- Radiohead – OK Computer (1997)

Criticados por ser los Nirvana británicos merced al hit Creep (Pablo Honey,1992), ya obtuvieron el respeto de la crítica por su siguiente trabajo, The Bends (1995) un poderoso y melancólico paisaje guitarrero con piezas de gran altura como Fake plastic trees o Street Spirit....pero seguían siendo un grupo de guitarras tan de moda en los 90. Asi pues, sorprendieron a todo el mundo cuando pusieron a la venta OK Computer, en el que viraron hacia un sonido mucho más experimental, usando samples, instrumentación inusual e interpretaciones vocales en falsete para construir atmósferas desgarradoras acerca de los miedos y problemas del fin del milenio,a saber: alienación en el trabajo, guerras nucleares, deshumanización y pérdida de los valores universales.
Thom Yorke deja de escribir de si mismo para tratar temas más universales roturando temas desoladores, crípticos y surrealistas como en Climbing up the walls, Karma Police o Lucky, y la obra magna Paranoid Android, una perturbadora pieza dividida en 3 secciones que te pasea por una serie de paisajes a cuál más turbio.

http://www.youtube.com/watch?v=szdWPWnnNls Paranoid Android

- Jesus and Mary Chain – Psychocandy (1985)

Auténticos maestros del ruido, los hermanos Reid pasarán a la posteridad gracias a Psychocandy dónde los escoceses facturan el álbum definitivo del noise pop con unos riffs de guitarras afiladas como un cuchillo de cortar la carne, mezclando sabiamente la brutalidad sonora de The Stooges, la experimentación amateur de la Velvet Underground y las armonías pop de los Beach Boys.
Psychocandy contendrá temas de ácidas armonías como Taste of cindy, Never understand o la mítica Just like honey.
Pero más allá de esto, será el punto de partida para otros grupos ruidosos siendo quizás su mayor aportación al shoegaze y su obra cumbre, Loveless de los irlandeses My Bloody Valentine.

http://www.youtube.com/watch?v=jYTpRWlQnf0 Just like honey

-Daniel Ocejo

servido por Cazador de melodías 2 comentarios compártelo favorito

11 Septiembre 2008

Celtas Cortos - 40 de Abril (2008)

Primer álbum de estudio tras la vuelta de Jesús Cifuentes al redil, en el que la característica fusión de rock y folk celta vuelve a tomar el máximo protagonismo, tras el comercialmente fallido intento de profundizar en el mestizaje, lo que posiblemente les ha hecho decantarse por un disco de este tipo que no obstante sirve para valorar el camino andado. Aunque la comparación más inmediata pueda resultar con su exitoso Cuéntame un cuento (1991), en realidad es un disco de rock celta de “Celtas Cortos del siglo XXI”, existe una importante evolución desde principios de los años 90. Realmente, esto de la “vuelta a los orígenes” es algo parcial, lo explicaré de la siguiente manera; con En estos días inciertos (1996) el grupo evolucionó considerablemente, de tal manera que si antes eran un grupo de folk moderno, con toques de rock, se invierte la fórmula y se transforman en un grupo de rock, sin que falten los elementos de folk celta, además de que su fusión se amplía hacia el mestizaje y las letras se inclinan decididamente por cuestionar las injusticias sociales. Tranquilo majete (1993) fue, de hecho, una transición hacia esto. Pues bien, Celtas Cortos con este disco siguen siendo ante todo un grupo de rock, la principal diferencia con respecto a la época que le precede es prescindir de elementos mestizos y de fusiones más allá del rock celta, por lo que este último sonido vuelve a cobrar la máxima importancia, de hecho tiene más protagonismo que en ningún otro disco del grupo, además a diferencia de esos más inmediatos discos anteriores las letras de crítica social dejan de dominar el álbum, en este caso decantándose más que nunca por la otra parte del grupo; los temas personales, los melancólicos y la diversión. Considerando todo esto, no puede decirse exactamente que sea “más de lo mismo” pues es un tipo de álbum que no habían hecho nunca, aunque el resultado de este disco sea más por circunstancias coyunturales que intencionales.

El propio título del disco, 40 de Abril (desacertado a mi gusto), es una ironía respecto a su canción de gran éxito, 20 de Abril. Da que pensar, o al menos a mí, no sólo que sea un guiño al estilo de aquella época sino en plan de “pues aquí tenéis otro 20 de Abril” a un mayoritario público conformista. Para salir del traspié comercial de la etapa anterior optaron por un disco sencillo, sin grandes sorpresas, ausencia de sorpresa que es a su vez una sorpresa, valga la redundancia, por ser la primera vez que hacen un álbum tan homogéneo, con unas guitarras más potentes que nunca, es el disco más rockero que han hecho y la ausencia de la flauta travesera de Carlos Soto se cubre con mayores dosis de whistles y gaitas. En este, podemos definirlo así, disco de rock celta con canciones divertidas y de temas personales, el mestizaje y la crítica social se han aparcado más que nunca, mostrándonos un espectro musical del grupo muy específico, el que les llevó al gran éxito nacional. No se duermen en los laureles y se nota que han seguido trabajando en la mejora del sonido de la banda, con una buena elaboración melódica sólo entorpecida por unas estructuras demasiado directas para lo que nos tenían acostumbrados, y Cifu, como ya se observó con su proyecto La Calaña Sound, no tiene la inspiración de antaño en su intento por probar nuevas maneras de escribir, pero siguen teniendo un gran empaque en un álbum que, obviando comparaciones con los anteriores, tiene vitalidad y algunas buenas maneras.

Image Hosted by ImageShack.us

1 - Retales de una vida

El álbum comienza con un medio tiempo de carácter melancólico en el que se cruzan pensamientos y recuerdos, lo que nos evoca a su clásica 20 de Abril. Esta canción tiene uno de los mejores trabajos melódicos del álbum, con una elaboración musical que se toma el tiempo necesario para ser degustada, en la que las guitarras y los instrumentos tradicionales se conjugan con habilidad, y es que en este tema hay sitio para todos los miembros del grupo que colorean cada uno con su instrumento este tema tan sencillo como musicalmente bien acabado.

2 - Un sinvivir

Una apertura bluesera con el leitmotiv del tema precede a una de las canciones con más chispa del álbum en la que Cifu muestra su lírica ácida, siendo uno de los temas que más recuerda a los primeros discos del grupo con sus ritmos folkys, aunque como es característico en este álbum, más guitarrero, en este caso destacando las guitarras acústicas que marcan el ritmo al que acompañan instrumentos como el tin whistle, el violín y el acordeón que en la parte final toman el protagonismo.

3 - Beni's Reel

Tema instrumental que recuerda a Hacha de guerra por mezclar el folk celta con un potente sonido rockero, Beni’s Reel desde luego no se queda corta en comparación con aquella, es toda una lluvia de cañonazos a mansalva. En este devastador tema sólo un puente de guitarras y bajo corta el ritmo, y aunque es muy directo la banda muestra su potencial, manejando con maestría las melodías otorgando la sensación de que el tema es cada vez más cañero. ¿Es el mejor tema del álbum?, se pregunta uno pese a la simplicidad del tema.

4 - Quitarte la ropa

Un tema netamente rockero que es de los pocos en los que aparece el sentido crítico característico de Celtas Cortos, por cuya temática puede recordar a Ya no hay bandas de rock & roll del primer disco en solitario de Jesús Cifuentes. Realizado con corrección, cumple con su cometido de tema enérgico y marchoso.

5 - Tú eres el mejor

Aunque su mensaje de “actúa ya en tu vida” recuerde, relativamente, a Legión de mudos, en realidad poco tiene que ver con ésta, situándose más entre los temas de corte vitalista del grupo y, de hecho, siendo quizá la canción más optimista que han realizado (aunque sea por tener una letra tan “naïf”). Un buen trabajo de musicalidad llena de viveza representando bien la temática que concluye con una espectacular parte instrumental.

6 - Emoción

Canción guitarrera algo irregular pero competente con un estilo parecido al del disco El caimán verde (1995) o, si acaso, a La Calaña Sound sin electrónica. Con una letra de reflexiones vitales, una de las cosas que más se puede destacar de este tema en su buena utilización del ritmo, con unos buenos versos y es que una canción debe cuidarse en conjunto y no sólo resaltar el estribillo.

7 - Un millón de motivos

La balada del disco, con un corte muy clásico con la habitual temática romántica, podría decirse que supone un poco un compendio de las baladas del grupo, por lo que tiene momentos sencillos de guitarra acústica y momentos de fuerza instrumental a ritmo de rock celta, de hecho el tema se desarrolla desde la sencillez inicial hasta la fuerza que va cogiendo hacia el final, perfilando un estupendo acabado. Aunque no está a la altura de las mejores baladas del grupo es una holgadamente buena canción.

8 - Pollo al Q-Reel

Corte instrumental que ofrece una de las exposiciones musicales más variopintas del álbum, en cuya primera parte destaca el acordeón llevando el peso del tema para diversificarse hacia el final en una explosión sónica. Dentro de la diversidad del tema se encuentra en el inicio un breve solo de saxo posiblemente introducido como guiño al tipo de sonido excluido en el álbum. En otro disco, con mayor minutaje, probablemente este tema hubiera dado más de sí, pero en todo caso no deja de ser una pequeña joya.

9 - On-Off

Una canción muy rockera de crítica social pero cuyo gusto por la letra se limita a la afinidad ecologista que se tenga con ésta pues es bastante mejorable. Por lo demás, de lo más destacable es la potencia guitarrera durante sus versos, con un buen solo hacia el final, pero es uno de los temas más flojos del disco.

10 - Abismo

Versión de Hyperballad de Björk, sin duda lo más extraño en un disco como éste, acercando su rock celta al indie-pop, con los cambios de ritmo habituales de éste, lo que supone una interesante inclusión en el cancionero de Celtas Cortos, ya que en este tema se permiten jugar bastante musicalmente, con melodías muy basadas en las guitarras y el acordeón y unos sugestivos puentes instrumentales.

11 - 31 sardinas

Curioso por estar grabado en directo en El Tío Molonio, aquel bar vallisoletano al que le dedicaron un tema instrumental en Gente impresentable (1990). Es un corte instrumental tocado en acústico, con lo que es un tema que, salvo quizá inevitables influencias contemporáneas, es de puro folk celta. Un tema muy resultón con el que recaban en los orígenes de la banda, demostrando su habilidad no sólo con la fusión sino también con la pureza.

12 - Amor al vino

Canción acompasada a ritmo de ranchera con la que finaliza el álbum, con olor a taberna. Los hermanos Javi Moro y Jose Moro participan en los coros de la canción, y es que los beneficios de ésta irán destinados a la fundación del fallecido bodeguero Emilio Moro. Aunque salvando las distancias, esta forma de finalizar el disco me recuerda a la de Cuéntame un cuento (1991) con Vals de la poltrona.

Aunque no se acerca a los mejores momentos del grupo, es éste un disco interesante para los seguidores de la banda porque, además de servirle al grupo para “salir del paso”, les devuelve a sus sonidos más característicos, al rock celta. Es uno de los discos menos interesantes de Celtas Cortos, lo que por fortuna tratándose de un grupo como éste no quiere decir que se trate de un mal disco, y es que incluso estando limitados son capaces de aprovechar mucho su potencial, este guerrero celta sabe manejar con maestría el hacha incluso con una sola mano. Pero la realidad es ésta, ninguno de los temas del disco entraría en el “top ten” del grupo, y es que el haberse enfocado de forma muy directa, muy inmediata para lo que nos tenían acostumbrados, el menor nivel lírico de Cifu y el dominar peor los temas más rockeros hace que sea el álbum menos redondo del grupo. Los temas con más folk, como Retales de una vida, Un sinvivir y Tú eres el mejor, y por supuesto los instrumentales, son lo más destacado del disco. Esperemos que una vez retomada la repercusión comercial sigan sorprendiéndonos.

-6,5-

- Paco Antequera

Tags: pop rock, celta

servido por Cazador de melodías 1 comentario compártelo favorito

7 Julio 2008

Ni Rock ni en Rio

La televisión pública ha emitido una cercana cobertura de un festival de música, especialmente lo ha hecho Tve2 siguiendo en directo los acontecimientos y actuaciones del festival. Dicho así, pareciera que por fin se hacen las cosas como deben en la televisión pública, una televisión que en lugar de llenar su programación de deportes, programas del corazón y variedades debería ofrecer coberturas de acontecimientos culturales y artísticos, tales como exposiciones y festivales de cine, música, literatura, pintura, etc. Pero la realidad es que la estrecha cobertura del festival, me refiero al Rock in Rio Madrid, no la ha realizado la televisión pública por cuestiones de interés público sino que cabe deducir que por meros intereses comerciales, y es que Rock in Rio ha contado con una enorme promoción a sus espaldas. Es decir, que la televisión pública nos ofrece un buen seguimiento de un festival si detrás están Telefónica, El Corte Inglés, Philips… y unos poderosos promotores internacionales. De hecho, me apostaría a que la forma de retransmitir el evento ha sido diseñada desde este mundo empresarial y no tanto por la cadena pública. El hecho de que haya unos reporteros que no tienen ni idea de música pero que son famosos en medios musicales como MTV ya nos hace pensar en la poca seriedad pública de esto.

Para quien no lo sepa, Rock in Rio fue un enorme macro-festival celebrado en Rio de Janeiro y que, al final, se ha convertido en una especie de festival itinerante, recalando este 2008 por primera vez en España. Fundado por Roberto Medina, no por casualidad empresario y publicista, su habilidad en ambos ámbitos le deparó un gran éxito profesional que culminó precisamente con Rock in Rio. La clave era hacer las cosas a lo grande, por ello cuando se dedicaba a la publicidad fue quien en Brasil puso de moda el contar con personajes famosos para los anuncios televisivos. La carrera de Roberto Medina representa bien la deriva del mundo musical, con un espectáculo musical sometido a grandes marcas y patrocinadores, y Rock in Rio es el perfecto ejemplo de esto. Hombre avispado este Medina, hoy día está de moda esto de la solidaridad (de manera superficial, claro), por eso ahora con el Rock in Rio nos venden la idea de un proyecto social y hasta ecológico. El altivo Alejandro Sanz es algo así como el padrino del festival en España, concretamente dicen que es embajador del proyecto social “Por un Mundo Mejor”, con lo que refuerza esta manera tan singular de entender la solidaridad.

Image Hosted by ImageShack.us

"Ciudad del rock".

Roberto Medina, que tonto no es, debe saber que para que un festival tenga continuidad debe tener un prestigio, y Rock in Rio lo tiene, pues sus carteles muchas veces son impresionantes, con grupos de música realmente grandes. El problema es que no existe una coherencia musical, pues no es éste un festival destinado a un determinado tipo de público, y e ahí su éxito, pues es un festival destinado sencillamente a todos los públicos. Por ello, el nombre del festival es engañoso. Se llama rock porque el rock es el género que más gusta en el mundo, así de simple, por lo que es un gran reclamo. Por eso, hay muchos grupos de rock, o de pop-rock, sencillamente porque es lo que de unas maneras u otras siempre está de moda. Pero la realidad es que el festival es un batiburrillo de artistas y grupos, tanto clásicos para asentar la imagen de prestigio del festival (Bob Dylan y Neil Young en éste, no hace falta decir más) como, por supuesto, los que están de moda. Resulta llamativo que el Rock in Rio de España sea uno de los menos rockeros de todos los Rock in Rio, y es que en España gusta menos el rock que en otros lugares. Así pues, alguien podía ir al Rock in Rio Madrid y ver a Carlinhos Brown (samba), Amy Winehouse (soul), Jamiroquai (funk), Orishas (rap latino), Los Delinqüentes (rumba), el grupo eventual Flamenco All Stars (flamenco), Concha Buika (copla y soul), etc. No es que esté mal la variedad, que nadie se confunda, pero no estamos hablando de un festival lleno de riqueza musical, con secciones de jazz, soul, electrónica, rock o folk, sino de un incoherente revuelto. Es decir, que realmente el interés del festival radica en la atracción que le puedan generar a uno algunos artistas y grupos, porque es ésta la clave del festival, y es que al contar con figuras tan importantes de tan diversos estilos es muy posible que a la mayoría de los aficionados a la música les interese algún concierto. Pero nada tiene que ver con el encanto de un festival de ir a ciegas, sencillamente porque uno conecta con el ambiente y la filosofía del festival, por el contrario para ir a Rock in Rio hay que saber qué se va a ver, y es que incluso si uno va sólo con la intención de ver rock, por el engañoso nombre del festival, puede llevarse un chasco.

Las diferentes secciones del festival no sirven para organizar diversos estilos musicales, así pues hay dos escenarios, el escenario mundo y el hot stage (aunque se suponga que este último es para más variedad de géneros pero en realidad ambos son del mismo estilo), pero hay una excepción, hay otro escenario, la carpa electrónica. Si uno es aficionado a la electrónica de baile (que es la que hay aquí), puede ir al Rock in Rio únicamente para ir a la carpa electrónica. Vamos, para no dejar ningún resquicio de público sin ofertar el festival, por lo que el festival puede ser motivo de atracción tanto para aficionados al rock y al pop, entre otros géneros casuales del festival, como a la música de moda y también para los “bakalás”. Sólo les ha faltado el pachangueo, aunque también hay discotecas así que allí quizá haya esto. Y es que el Rock in Rio Madrid ha sido un buen tinglado, como una mini-ciudad, ¡hasta con parque de atracciones!, además de diversas formas de ocio como desfiles, peluquería, deportes, espectáculos y guarderías para niños… y claro, una zona VIP. Además, tras el festival construirán en el espacio que ha ocupado en la “Ciudad del rock” de Arganda del Rey un centro comercial. La verdad es que prácticamente esto es el Rock in Rio, una especie de centro comercial.

Qué superrockero osea.

Esperemos que los festivales españoles no tomen la deriva del Rock in Rio, un festival elitista (por algo lo han ubicado donde lo han ubicado) que mercantiliza al máximo la música, dejando la calidad como uno más de los reclamos y no como la prioridad. Sí, tiene un potente cartel, y si van The Police o Bob Dylan, pues normal que mucha gente quiera verlos, pero recordemos también que hay festivales más baratos, que fomentan la cultura musical y con selecciones de grupos que sean o no variadas no están únicamente supeditadas a la moda. Pero mal vamos cuando el propio aparato público se pone preferentemente a colaborar con los proyectos empresariales antes que con los festivales de calidad.

- Paco Antequera

Tags: festival

servido por Cazador de melodías 3 comentarios compártelo favorito

5 Junio 2008

Celtas Cortos – C’est la vie (2003)

Fue éste un álbum marcado por el cambio de vocalista y, lamentablemente, desde medios y público se valoró sobre todo esto, ignorando el estupendo trabajo artístico realizado, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y yo reivindico este gran trabajo musical que, por la ausencia de Cifuentes, queda como un álbum singular en la trayectoria de la banda. Recapitulando, hay que recordar que tras Tranquilo majete (1992) abandonaron la banda el guitarrista César Cuenca y el teclista Nacho Martín, esto hizo que Cifuentes tomara mayor control sobre la banda, así pues en En estos días inciertos (1996) y Tienes la puerta abierta (1999) el rock toma mayor protagonismo y el mensaje tiene más rabia, pero con el último álbum mencionado las diferencias entre diferentes miembros de la banda se hicieron más notorias, por lo que Cifu abandonó el grupo explorando sus nuevas inquietudes en La Calaña Sound, por otra parte los Celtas lanzaron este C’est la vie (2003), aunque los medios y la discográfica no ayudaron a que tuviese la aceptación que merecía, tal es así que sencillamente se les hacía difícil grabar un segundo álbum con la nueva formación, además La Calaña Sound tampoco cuajó, así que Cifu y Celtas decidieron llegar a un entendimiento musical y volvieron a unirse, lanzando 20 Soplando Versos (2006) con algunos temas nuevos de nuevo con Cifu.

Antuán ocupó la labor de vocalista en C’est la vie (2003), un versátil cantante con mucha energía, también se incorporaron Jesús González a la guitarra, que ya tocó con ellos en El Alquimista Loco (1998), y el mexicano Óscar Medina también a la guitarra que toca muchos instrumentos de cuerda, fue un miembro determinante del sonido de esta nueva etapa que abrieron. También cabe señalar que es el primer disco en el que el teclista Eduardo Tarilonte graba con ellos, si bien les acompañaba en directo de antes. Tras la marcha de Cifu, con C’est la vie (2003) se recuperó buena parte de la esencia más originaria de Celtas Cortos, es decir, un sonido más acústico que deja más visible la parte folk, bastante diluida en los tiempos inmediatamente anteriores (aunque es dudoso el considerar este disco más folk que los anteriores), a colación de esto hay mayor inclinación por el pop-rock, como en los primeros álbumes, que por la agresividad del rock como en los dos anteriores discos. Las letras retoman el optimismo, sin olvidar en ocasiones la melancolía, de los primeros discos, encontrando como en aquellos mayor equilibrio entre lo personal, lo divertido y lo social, aunque ya sin Cifu escribiéndolas las formas son diferentes, no están al brillante nivel con el que las hacía Cifu pero sí están considerablemente logradas y con un estilo identificable, más basado en el lirismo, contando con la ayuda de su amigo Rubén Muñoz para escribirlas. Pero este disco no es ni mucho menos una vuelta a los orígenes sino un nuevo paso adelante, concretamente hacia el mestizaje, estilo que rondaban cada vez más con el tiempo y que forma parte de la esencia mezcladora de Celtas, y en el que esta vez se introducen más de lleno que nunca, es decir, el mestizaje es el género protagonista del álbum y no otras consideraciones como rock celta, rock latino, etc. La labor de los nuevos miembros fue fundamental en este paso, y es que al contrario de lo que muchos opinarían, Antuán en absoluto aleja al grupo de su esencia, al contrario, contribuye a profundizar en ella, y es que con Cifu difícilmente habrían hecho este álbum. Es, por tanto, pese al cambio brusco que siempre resulta de la sustitución de un cantante, un disco plenamente integrado con coherencia en la carrera musical de Celtas y que, de hecho, representa como ningún otro la esencia mestiza de la banda.

Image Hosted by ImageShack.us

1 – C’est la vie

El guiño francés nos indica que nos encontramos con un tema con la mirada puesta en Europa, aunque más bien la del Este, bajo las formas de una orquesta verbenera interpretan música klezmer en una canción en la que pecan de forzar un típico estribillo pegadizo, lo que resulta reiterativo y limita enormemente una canción que, la verdad, es muy tontorrona, una cosa decepcionante viniendo de Celtas Cortos, pero incluso un tema así consiguen solventarlo con la habitual ejecución a muy buen nivel, poseyendo unas buenas bases rítmicas y percusiones bañadas por el soberbio trabajo de los metales que convierten en una agradable escucha este tema que, al menos, consigue divertir, que es lo que se propone.

2 – Y después, ¿qué?

La banda muestra su capacidad para unificar sonidos diversos con un merengue en el que toma gran protagonismo en el ritmo el teclado con buenos movimientos en su ejecución, Goyo Yeves hace puentes de saxo que contribuyen al aire “sabrosón”, aunque el tema cobra mayor seriedad por su letra en el estribillo y saben adaptar la melodía para ello, apareciendo la flauta con la que Carlos Soto también ejecuta un hábil solo de aire latino hacia el final. El violín nos recuerda ligeramente el lado celta del grupo. Este tema es uno de los que mejor representa la evolución de la banda hacia los sonidos latinos en este álbum.

3 – Baila

Haciendo honor a su nombre este tema invita al movimiento con un ritmo imparable. Es una canción sin más pretensiones que las de pura diversión a ritmo de ska y, por ello, la banda no se luce tanto ni en melodía ni en ejecución porque con estas formas tan directas no se puede, aún así dentro de sus posibilidades consiguen buenos detalles. Todos los elementos se enlazan perfectamente sin detener lo marchoso de la canción.

4 – Soledad en construcción

El corte más cercano a la balada, que tan bien saben hacerlas los Celtas con preciosos arreglos folk como es el caso. De las canciones melancólicas de la banda, ésta es una de las más esperanzadoras, con un adictivo leitmotiv que da un subidón en lugar de ser la típica balada “de bajón”. Base pop-rock y tintes reggae en un tema lleno de color musical que demuestra la creatividad y la estupenda labor de trabajo de la banda. Cerca del final Goyo Yeves hace un sedoso solo de saxo tras el cual se introducen coros de niños, reforzando el carácter risueño de la canción.

5 – Cómo saber

Retoman el tipo de canción más clásico de la banda, un tema de rock celta. Reflexiona sobre asuntos que a lo largo de los tiempos se han convertido en problemas socio-políticos. Se mueven en un campo que dominan y que resuelven con mucha corrección, jugando hábilmente con los instrumentos. Hacia el final Carlos Soto hace uno de sus portentosos solos de flauta travesera. Los metales en el estribillo le dan otro tono enérgico.

6 – Archivoulouse

Uno de esos temas instrumentales de corte rock celta del grupo, exploran nuevas formas de tratar el sonido. Eduardo Tarilonte hace una introducción con el arpa manteniendo un “diálogo” con una flauta, tras esto viene la potente descarga de folk-rock en la que toma mayor presencia la gaita, se conjuga con buenos desarrollos progresivos de guitarras. Hacia el final hay un solo de saxo que va fundiéndose con naturalidad con el acordeón que retoma el folk de este notable tema.

7 – Alicia

Si no fuera porque esta canción es de este disco bien podría ser uno de los grandes clásicos de Celtas Cortos, un imaginativo tema en el que funden con habilidad una dispar coctelera de sonidos. Dedicado al cuento de Lewis Carroll incluyendo su crítica alegoría social, más explícita en las partes de Vecinos Lokox, grupo de rap que colabora añadiendo otro ingrediente más a la mezcolanza. Con un ritmo reggae y algo de melodía pop a lo que se añade un toque de folk chino, logran un original sonido en una canción auténticamente chispeante.

8 - Sin papeles

Movidillo tema de raíz antillana que sin ser muy destacable entre los temas más de corte latinoamericano de la banda sí resulta bastante acertado. Es uno de los temas en donde la sección de viento metal más importancia tiene, pero hay que mencionar especialmente la estupenda labor a las cuerdas de Óscar Medida que contribuye decisivamente al sonido intercultural del tema, hacia el final tras una vibrante ejecución solista de éste, Goyo Yeves realiza un aterciopelado solo de saxo.

9 – Unos dicen

No podía faltar una canción de amor en el álbum, aunque más bien de desamor como es habitual en el grupo. Medio tiempo de influencia reggae en el que el folk celta aparece en las partes instrumentales mediante la flauta y el acordeón, Eduardo Tarilonte se luce con un solo de acordeón. Los metales visten adecuadamente de formas acompasadas el tema y la batidora musical que son Celtas Cortos funciona a la perfección, demostrando lo que es hacer fusión con coherencia y personalidad.

10 – Gaia

Una genialidad tímbrica abierta por Óscar Medina a las cuerdas que será arropado por la magnífica labor instrumental del conjunto de la banda, llevando buena parte de la radiante melodía el acordeón, es un tema de música étnica con algunas reminiscencias célticas, incluyendo el preciosista solo de violín. Tras éste se incorporan los coros africanos con la colaboración del grupo Sunu Galgui. Es una de las canciones más vitalistas de C’est la vie (2003).

11 – El sueño del mono

La intención de seguir probando nuevos sonidos sigue con este tema instrumental en el que la electrónica, presente en este álbum de manera disimulada, aquí sin embargo aparece de manera explícita, siendo una de las veces que mejor la han integrado. La melodía es intencionalmente reiterativa pero de una composición magnética, lo que unido a la rítmica pero relajante base electrónica la convierte en algo hipnótico a la escucha, consiguiendo una lograda sensación onírica.

12 – Soy lo que soy

El álbum nos deja con buen sabor al finalizar con este tema que, eso sí, quizá no sea del gusto de muchos paladares. Es la canción en la que el reggae toma mayor protagonismo, con cierto aroma jazzístico, uno de esos temas que te transporta y, también importante, con una letra que hace pensar, realmente siguiendo la tónica que siempre ha mantenido la banda. Una pequeña delicia para terminar.

Tras ser sustituido Antuán, éste seguiría con el mestizaje (en una vertiente más rumbera) con La Hora del Gato. Jesús González, Óscar Medida y Eduardo Tarilonte también dejarían de formar parte del grupo, además dos miembros fundadores de la banda, el batería Nacho Castro y el flautista Carlos Soto, dejarían también Celtas Cortos, por lo que la vuelta de Jesús Cifuentes podría decirse que vuelve a reorientar el grupo. Nos queda un disco prácticamente al potente nivel al que nos tienen acostumbrados y, de hecho, mejorando en ciertos aspectos, nunca estancándose, sin duda es un buen exponente de la esencia fusionadora de la banda, podría decirse incluso que hasta ahora es la culminación en este aspecto. Desde luego la vuelta de Cifu no fue una mala noticia, pero fue una pena que el renovado proyecto iniciado con C’est la vie (2003) no prosperase, pero el grupo sigue que es lo importante. Así es la vida.

-8-

- Paco Antequera

servido por Cazador de melodías sin comentarios compártelo favorito

4 Junio 2008

Dido - Life for rent (2003)

Los 90 vieron la luz cantantes femeninas que tomaban el mando del pop y del rock; de Sinnead O’Connor a Dolores O’ Riordan y de la rockera Alanis Morrisette a la dulce Andrea Corr (en el mainstream, pues en el indie encontraríamos a PJ Harvey o a la ecléctica Bjork). Sin duda, una de las alumnas aventajadas es Dido, que con “No Angel” (1999) (y la intestimable ayuda de Eminem, que utilizó un sample de un tema de Dido en su hit “Stan” en 2000) destrozó las listas de medio mundo, sobretodo en su Gran Bretaña natal.
En 2003 presentaba “Life for rent”, dónde la londinense demostraba que no era flor de un solo día. Nuevamente, el disco era todo un éxito, gracias a temas como "White flag o “Life for rent”.

1- White Flag

El primer single de Life for rent es ya uno de los mejores temas del álbum y eventualmente uno de los mayores hits de la cantante británica.
Acunada por una suave base electrónica con predominancia del bajo, cortesía de su hermano Rollo e integrante de Faithless, el tema de pop destaca por un buen puente que lleva a un estribillo perfectamente interpretado por la cálida voz de Dido. Al final se nos repite el estribillo hasta tres veces para dejar bien claro que no se nos va a ir de la cabeza nunca...
La letra nos habla de una relación frustrada y frustrante con una narradora hablando de rendición. “And I won't put my hands up and surrender”.

2- Stoned

Intro electrónica con unos loops más densos y oscuros que habitualmente, una voz que se arrastra tras una melodía bien llevada y unos arreglos de viento de fondo para describir una relación amorosa tediosa entre whisky y porros...Sin duda, no es lo que el mainstream más reaccionario querría escuchar...pero a favor de Dido hay que decir que ya nos lo había avisado antes... “No Angel”.

3- Life for rent

Tema de pop armonioso con guitarras acústicas en la linea de unos The Corrs.
Sencilla y elegante con la siempre notable interpretación vocal de Dido y con un recurrente estribillo.
Escrita durante la gira de No Angel, describe el momento actual por el que estaba viviendo, sin un lugar ni un momento suyo “Cos nothing I have is truly mine”.

4- Mary’s in India

Escrita acerca de Mary, su mejor amiga de la infancia. Narra una relación a distancia que se rompe con la aparición de otra persona.
Las acústicas llevan un ritmo suave

5- See you when you’re 40

Tema electrónico dominado por la percusión. Aquí la cantante inglesa no consigue captar la atención del oyente, desgraciadamente, pues la lírica es harto interesante al meter unas buenas pullas hacia un chico que se hacía el diferente.
Al final merece reseñarse el buen movimiento de piano que deja una buena sensación para un tema que podría haber estado mejor llevado.

6- Don’t leave home

Otra vez una buena letra (acerca de la lucha contra las adicciones de un amigo) que se pierde un poco por una atmósfera un tanto inofensiva. De base electrónica, el estribillo ayuda al tema a no naufragar pero aquí el disco parece encallar un poco...

7- Who makes you feel

Tema cercano al trip hop de unos Portishead más directos. Uno de los cortes más experimentales del disco, no obstante, la interpretación vocal de Dido se nos presenta un tanto plana, lejos de dañar el alma como Beth Gibbons.
Los arreglos de viento nos acercan a los Portishead de Dummy (1994) y al final, los coros dotan de consistencia a un downtempo ciertamente bien elaborado y que repunta el barco fuera de la arena.

8- Sand in my shoes

Sand in my shoes vuelve a sacudir la coctelera de estilos del disco, aquí presentando una canción de pop-dance con arreglos de salsa que toman protagonismo a mitad de tema y que nos lleva a un estribillo enganchoso.
Un tema muy bien resuelto gracias al buen hacer compositivo de Dido y cia.

9- Do you have a little time?

Intro con arreglos de cuerda y viento para un tema de pop con influencias blues con una interpretación vocal no demasiado creíble a pesar del esfuerzo por dotarla de cierta elasticidad. El estribillo machacón (“Do you have a little time?”) no ayuda a salvar un tema bien pensado pero mal ejecutado.

10- This land is mine

Lírica sobre lucha interior y encontrar tu lugar en el mundo. Un tema más alegre con un notable estribillo que permite a Dido lucirse con su voz cálida y juguetona.
Un buen contrapunto a la melancolía general del disco.

11- See the sun & Closer

Buen final para un “Life for rent” que cumple perfectamente con las expectativas que se propone. Un resumen del CD, medio tiempo de pop (aquí acústico) de lírica agridulce, estribillo cuidado y arreglos que nunca molestan la notable voz de la cantante inglesa.
A los 7 minutos, aparece una hidden track, Closer. Se trata de un buen tema de pop acompañado de unas suaves acordes de guitarra acústica desprovista de todo artificio.

Un buen disco de pop mainstream debe cumplir ciertas normas y a fe que “Life for rent” las cumple. Pocas cosas pueden reprocharse a la británica...buenas melodías, estribillos cuidados, arreglos elegantes, interpretaciones notables merced a la calidez de su voz y letras inteligentes y perspicaces.
Sin alejarse de su pop acústico de base electrónica, Dido prueba suerte con otros estilos con resultados desiguales. Su pop blues de “Do you have a little time” pasa bastante desapercibido pero el trip hop de “Who makes you feel” funciona y el dance pop “Sand in my shoes” es de lo mejorcito del trabajo.
La inglesa nos lleva a lo largo del CD por pequeñas historias de amor, desamor y lucha interior con líricas a mitad de camino entre dulces y punzantes, con sincero altruismo (“Don’t leave home”) y al mismo tiempo con serias invectivas (“See you when you’re 40”) que permiten notar una coherencia estilística importante.
Dido hace de la sencillez su bandera, pero tiene sus desventajas, ya que a veces esa sencillez se puede traducir en alguna melodía inofensiva, pero en general sabe llevar la nave a buen puerto.
“Life for rent” puede salvarte muchas tardes lluviosas si lo que buscas es un suave y melancólico disco de pop acústico.

-7-

-Daniel Ocejo

*Esta crítica está dedicada a mi buena amiga Laura, a la que quiero y aprecio mucho.

Tags: electronica, pop

servido por Cazador de melodías 8 comentarios compártelo favorito

27 Mayo 2008

Mar Adentro - Mar Adentro (2003)

Éste es uno de esos grupos de fugaz carrera, al menos a nivel discográfico, pero que han dejado una obra digna de mención. Los madrileños Mar Adentro únicamente sacaron un álbum de título homónimo, desconozco las razones por las que la banda se separó. Principalmente se trata de un disco de pop-rock apegado a la música de autor, no por casualidad la cantautora Rosa León fue la descubridora del grupo y productora de su disco. Así pues, nos encontramos con un disco de melodías sencillas y letras con enjundia que van desde lo personal y sentimental a la realidad social, como es habitual en la música de autor, pero el rasgo distintivo de la banda respecto a la música de autor y a otros grupos de pop eran sus toques de folk celta, tomando el modelo de Talk On Corners (1997) de The Corrs. De esta manera, con una coherente mezcla de pop-rock y música celta, lírica sencilla pero estimable, buenas composiciones, correctas instrumentaciones y la estupenda voz de Cruz García, nos encontramos con un disco por entonces un poco singular en la escena española que no debería caer en el olvido.

Image Hosted by ImageShack.us

1 - Si quiero, puedo

Buena muestra del estupendo rock celta de la banda en un tema que sin embargo adolece de un estribillo algo forzado para ser fácilmente radiable, lo que limita la elaboración de la canción pero aún así es un tema musicalmente muy bien acabado en el que lo más destacable son los puentes de guitarras y percusiones con protagonismo de un rítmico y preciosista violín que tiñe con un agradable regusto de folclore céltico este vitalista tema.

2 - Estaré a tu lado

Las guitarras acústicas conducen con habilidad este medio tiempo, resuelto de manera tan sencilla como acertada. Las guitarras eléctricas y la percusión aparecen más en el estribillo para darle fuerza y el violín, acompañado de tin whistle, abre la canción y ejecuta un buen solo a mitad del minutaje.

3 - En la almohada

Una de las dificultades de las baladas es el conseguir transmitir, en este caso se trata de una canción que trata sobre los recuerdos de un amor pasado, y el papel del vocalista es fundamental, ya que además le permite lucirse, lo que puede decirse que consigue Cruz García sobradamente en esta canción, donde su maravillosa voz cobra todo el protagonismo, arropada con un coro en los versos pero que sin éste en el resto de la canción es cuando más se puede apreciar. La instrumentación es muy sencilla, al estilo de la música de autor, sin incluir música tradicional.

4 - La espuma del mar

Tema de mensaje ecologista, en especial sobre la contaminación del mar, que cuenta con la colaboración de Hevia introduciendo la gaita, ejecutada con la soltura propia del asturiano, dándole un color especial a la canción. Es una de las canciones donde los coros, aunque siempre en un disimulado segundo plano, cobran más importancia. El teclado crea un “colchón” sinfónico que sirve de apoyo a algunas partes de la canción.

5 - Vuela

Canción de ritmo reposado con los ingredientes habituales del grupo basados en unas melódicas guitarras con gran importancia en lo acústico, de nuevo sin incluir el violín. Como en todas las canciones, buena interpretación de Cruz García con su hermoso timbre de voz, con una letra para superar la melancolía. Pequeños pero apañados arreglos, los que necesita la canción.

6 - Otra forma de pensar

El corte más rockero del álbum, en el que por tanto más protagonismo tienen las guitarras eléctricas, si bien pese a la fuerza de esta inconformista canción se mantiene una concordancia melódica con el resto del álbum, así pues las guitarras acústicas continúan con importante presencia, abriendo el tema y destacando en el estribillo. Un tema logradamente enérgico en el que el grupo deja patente su buena ejecución a las cuerdas, tanto de las guitarras como del violín con el que Rocío Silguero ejecuta un rápido y vibrante solo que no desciende el ritmo de la canción.

7 - Son de paz

Esta balada es una de las mejores canciones del disco, si la hubiera hecho un grupo de éxito no me cabe duda de que podría convertirse en un clásico. Las guitarras acústicas dirigen con eficacia este tema con un exquisito uso del violín en el que Cruz García brilla como en tantas canciones del álbum. En la parte final coge fuerza con las percusiones y la presencia de guitarras eléctricas concluyendo este estupendo tema.

8 - Navegar en recuerdos

Unos resueltos rasgueos abren este medio tiempo con el característico rock acústico de la banda, en el que una melodía sencilla consigue enganchar de mala manera, y es que hay que tener talento para conseguir que un tema sencillo muy basado en el sonido acústico no quede vacío. Además de acertar de lleno en sus pretensiones de música de autor y pop-rock elegante, el folk celta mediante el violín con tin whistle colorea de manera muy agradable un espléndido tema que es como si reuniera todo lo bueno de Mar Adentro.

9 - Sal

La reivindicación de la tolerancia a la diversidad étnica es sobre lo que trata esta canción que, acorde a esto, tiene algún ligero guiño étnico, pero realmente sigue el patrón habitual del sonido más característico de la banda, con una hábil utilización de las guitarras acústicas y eléctricas en un tema que juega bien con los ritmos, tomando mayor fuerza las guitarras eléctricas en la parte final.

10 - Cuna Luna

A partir de esta canción no hay toques celtas en lo que resta de álbum. Un tema de letra poética sobre alguien enamorado de la luna que se basa en un tempo sosegado, con la guitarra acústica marcando el ritmo y la guitarra eléctrica como solista realizando punteos, hay algo de rock-blues. Los coros refuerzan el carácter melancólico del tema y al final hay algún detalle secundario sinfónico con los teclados.

11 - Dios de la lluvia

Un tema que, en parte, representa muy bien la esencia más pura del grupo, por la predominancia de su sonido acústico, en el que se notan también otras influencias folk (no celtas) a través de las guitarras, con un aire más fronterizo. Como detalle de esto, el tema se abre con palmeos, que aparecen también a mitad de la canción. Destacable el lirismo de la letra que versa sobre el escapismo respecto a lo que a uno le rodea. Como es habitual, buen estribillo, que cobra fuerza y en el que Cruz García se arropa de coros. Un tema con chispa.

12 - Una lágrima

Como si no hubiéramos tenido ya una buena ración de canciones de calidad, el disco concluye con este temazo en el que Cruz García lo vuelve a bordar y la violinista Rocío Silguero toca el piano, que abre el tema y sirve de acompañamiento. Hacia mitad de la canción se vuelve más eléctrica, acercándose a la power ballad, lo que resulta muy acertado para dotar de intensidad esta sentida canción.

Es éste un disco sin desperdicio porque está lleno de buenas canciones, cierto que hechas desde la sencillez pero no cualquiera domina este campo musical, y se nota que Mar Adentro sabían muy bien lo que hacían. Ni siquiera los no muchos medios del disco empañan su estupendo resultado, un álbum recomendable para los aficionados a la música de autor, que gusten del pop celta y en general para cualquiera que guste de sencillas pero trabajadas canciones. Actualmente, la cantante Cruz García y el guitarrista Juan Carlos N. Zambrano están en el trío de country-rock Calle Mística, esperemos que esta vez con mayor continuidad.

-7,5-

- Paco Antequera

Tags: pop rock, celta

servido por Cazador de melodías 2 comentarios compártelo favorito

14 Abril 2008

Alice In Chains - Jar of flies (1994)

Todos reconocen el grunge como un estilo que devolvió el rock de guitarras al primer plano comercial, así como sus textos amargos, la alta distorsión y temas rayando el nihilismo. Sin duda, Alice In Chains encaja perfectamente en este patrón. Pero el grunge también supo recoger los sonidos más tradicionales de su tierra; para nada eran antiamericanos como algunos han pretendido...Así, Pearl Jam hicieron un disco con claras influencias del country (Neil Young) No Code (1996), Nirvana no, pero todo el mundo recuerda la poderosa y desgarradora interpretación del tema tradicional Where did you sleep last night? en su mítico Unplugged in New York (1993) y Screaming Trees tenían al folk como uno más de los estilos a mezclar en sus coctelera de sonidos (amén de la trayectoria en solitario de su vocalista Mark Lanegan, mucho más cercana al folk y al blues que al rock). Y Alice In Chains con Sap (1991) ya dejaban mostrar que más allá de sus riffs heavies, su potencia rockera y su lírica oscura, tenían un espíritu calmado.
Pero es en Jar of flies (1994) dónde todo esto se conjuga al más alto nivel literario, creativo y melódico. Temas como No Excuses, I stay away o Don’t follow solo están a la altura de un grupo con un talento descomunal.

Jar of flies - Alice In Chains (1994)

1- Rotten Apple

Abertura de disco que empieza a resumir perfectamente el sentimiento y la esencia de Jar of Flies: medios tiempos melancólicos, de mensaje derrotista, mezcla de eléctricas y acústicas y por encima de todo la perfecta conjunción entre las voces de Jerry Cantrell y Layne Staley que se funden majestuosamente en oscuras y conmovedoras melodías.
Rotten Apple cuenta con una estructura poco convencional, bañada por una melodía de guitarra y por detrás agazapada, una guitarra en wah wah y las sombrías voces del dúo creativo.
Parece tratar de un mal desenlace amoroso contado por un alumno que tiene a su amor como maestra.

2- Nutshell

Una de las baladas más desgarradoras que he podido escuchar con una sublime interpretación vocal por parte del malogrado Layne Staley.
Sencilla en sus arreglos pero de oscura belleza, deja una sensación de absoluta derrota ante la vida misma, pero con cierto mensaje de autoafirmación “If I can’t be my own, I’d feel better dead”. Uno de los temas más profundos que jamás hizo Alice In Chains.

3- I Stay Away

I stay away demuestra cuán versátiles podían ser Alice In Chains, que bien podían crear temas acústicos,sencillos y sin apenas arreglos (como Nutshell), temas cargados de distorsión y de potencia (como en Dirt) o como aquí, un tema electro-acústico, con arreglos de cuerda y viento.
De nuevo, Layne Staley nos entrega una de sus mejores interpretaciones, con una voz sacada mismísimamente del averno, realmente oscura en los versos y en toda su potencia en un estribillo poderoso. “I staaay awaaaay”. Uno de los mejores temas del disco y de la trayectoria del cuarteto americano.

4- No Excuses

El tema más comercial de Jar of Flies y el único que llegó al nº1 de la listas americanas. Otro temazo se mire por dónde se mire.
Quizás es la canción menos oscura del EP, gracias a un tratamiento más directo y más rápido. De nuevo una excelente combinación entre la voz grave y monocorde de Jerry y la aguda y melódica de Layne.
No excuses, escrita por Jerry Cantrell, trata de las excusas que ponía su compañero de grupo sobre su adicción a la heroína.
Sin embargo, lejos de echárselo en cara, trata un mensaje realmente conmovedor. “You’re my friend, I will defend, and if We change, yeah, I’ll love you anyway”.
Buen trabajo de Mike Inez al bajo, que había sustituido a Mike Starr como bajista del grupo.

5- Whale & Wasp

Primera y única instrumental que hizo AIC en su carrera...pero que muestra perfectamente el talento del grupo en todos los ámbitos.
Escrita e interpretada por Cantrell, el guitarrista construye una bella y amarga melodía sencilla en sus movimientos pero de gran creatividad. Por ejemplo, imita a la perfección el canto de las ballenas (Whale = ballena)gracias a la distorsión. Otro acierto de la banda que vuelve a demostrar porqué Jar of flies llegó al nº1, siendo tan solo un EP.

6- Don’t follow

Jerry Cantrell no tiene una voz técnicamente buena y al lado de Staley menos...pero realmente hace funcionar este tema perfectamente. Aquí el grupo muestra su eclecticismo, más cerca del country que del “grunge” con unas guitarras folkies y la armónica para construir otra amarga melodía que deja la sensación de la más absoluta derrota vital, y sino aquí la muestra “Say goodbye, Don’t Follow”.
Una suave balada que a mitad de tema se acelera con la entrada de Staley a la voz transformando en un tema country-rock. Por temas así, Layne Staley debería tener mayor reconocimiento como uno de los mejores y más originales cantantes que han dado los 90’.

7- Swing on this

Extraño experimento del grupo, mezclando sus tendencias musicales que funciona más que nada por la turbadora voz de Staley y la semifolky guitarra.
Un tema disfrutable pero que no llega a la altura de los demás cortes del EP.
Sean Kinney marca un buen ritmo con la batería e Inez al bajo, dotan de profundidad al experimento sonoro que cierra un EP brillante y que dejaba patente la variedad de estilos que podían hacer Alice In Chains, un grupo que tenía aún mucho recorrido por hacer (aún nos dejarían 2 años más tarde su último disco homónimo) si la heroína no hubiera destruido la frágil alma que anidaba en Layne Staley.

Jar of flies (1994) fue el esfuerzo creativo más importante que el cuarteto de Seattle había emprendido hasta entonces (su punto culminante llegaría en 1996 con su álbum homónimo, que desgraciadamente también sería el último). A pesar de estar compuesto y grabado en tan solo 2 semanas, el grupo demuestra estar engrasados e inspirados al 100%, construyendo temas sencillos en su composición pero ricos en su ejecución, de una belleza turbadora gracias a unos textos oscuros como habitual pero de mayor bajage literario y una sensación de derrota y resignación absolutas. Visto en perspectiva es fácil decir esto, pues todos sabemos el trágico final de Staley, pero también es de recibo alabar que nos avisará de ello en sus canciones y que supiera plasmar a la perfección su estado mental y físico. Si Dirt transmitía lucha, Jar of flies transmite derrota.
Si bien no se puede considerar al EP como una especie de opera-rock como parecía indicar Dirt (acerca de la heroína y la soledad), si se nota el cuidado del grupo en transmitir una coherencia lírica y sónica en conjunto con la idea central de derrota y resignación ante las circunstancias.
Es posible que podamos pensar que el grupo suene autocomplaciente y deprimente, pero estar jodido nunca había sido tan bello.

8.5

-Daniel Ocejo

servido por Cazador de melodías 2 comentarios compártelo favorito


Sobre mí

Avatar de Cazador de melodías

elcazadordemelodias

España
ver perfil »
contacto »
Somos dos chicos que compartimos una especial afición por la música aunque tenemos gustos dispares, con lo cual, esperamos poder abarcar varios estilos. El blog se basará esencialmente en críticas de discos, pero esperamos también poner noticias, crónicas de conciertos y hablar de grupos en general.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera