¿Intolerancia, ignorancia o simplemente estupidez?
En principio parece solo malintencionado e incluso resulta gracioso pero tras él, se camufla el principal argumento xenófobo.
Somos capaces de tolerar q muchos se ahoguen intentando llegar a nuestro país, menores embarazadas, jóvenes y mayores. También que trabajen más y por mucho menos q nosotros y en empleos q pocos están ya dispuestos a realizar. Construyen nuestras casas, carreteras y hospitales, cuidan a nuestros abuelos y discapacitados por mucho menos, follan con nuestros puteros por un miseria (grandeza de este país, a tantas putas tantos clientes), limpian nuestras casas, calles, jardines, escuelas, etc...
El q puede gustosamente paga impuestos pues así tiene contrato, pero aún así nos empeñamos en maldecir el día en que llegaron a nuestro país y no criticar al explotador que los contrata en situación de semiesclavitud...
Son muchas las injusticias q podemos tolerar, pq claro, somos muy tolerantes y muy europeos...no somos racistas, q va. Sólo somos ordenados, patriotas, proteccionistas con nuestra economía y estado del bienestar...el color, la cultura y la religión son cosas q ya no nos importan...Moro, negro, sudaca o chino de mierda son insultos q ya no se llevan, es más elegante fingir q sólo nos molestan pq no se integran y pq claro, son diferentes y por tanto delincuentes... (neoracismo).
Claro está, no se integran y lo bien q nos va, si dan problemas pero pagan impuestos y no pueden votar nosotros encantados, podemos seguir amparando nuestro racismo bajo lemas como "primero los españoles, pq a ellos se lo dan todo" y a la vez seguir lucrándonos de su labor. Nadie habla ya de que sin el boom de natalidad inmigrante y con la baja natalidad del español medio, las pensiones de nuestros padres no hubiesen sido otra cosa q créditos bancarios...Pero eso no importa, pq ahora ya estamos seguros de q eso no pasará.
Estos immigrantes tan bárbaros q comen perros, insectos o serpientes y tienen costumbres aún más primitivas como esos peinados y vestidos o esos idiomas tan extraños q hablan a grito pelado, junto con ese olor y esas ceremonias religiosas tan integristas y radicales...
Nosotros cuna del progreso, que nos emocionamos por poder tocar a un rey no electo o a la folclórica de turno, q permitimos a un ex ministro de una dictadura ser el fundador de un partido democrático, nosotros país de sotanas tocaniños y cometarros, putas y camellos, nosotros q disfrutamos con nuestro arte, ya sea flagelándonos ante una estatua o con nuestro orgullo patrio: una exhibición pública de sadismo basada en retar el umbral del dolor de un toro y convertirlo en emblema de nuestro gran país; nosotros q en un parque temático para el turista somos ya y ni un cm de costa está por edificar, nosotros país de vagos y maleantes (término de un amigo de muchos de los racistas de hoy), nosotros hipócritas, cínicos y sobretodo, temerosos de lo distinto o simplemente desconocido.
Quizás haya llegado el momento de empezar a evaluarnos para así, quizás, mejorar o dejar de empeorar. Es el momento de aceptar que los problemas, como en las mejores familias, no vienen de fuera sino todo lo contrario.
Aquí esta el portento de chiste y razón de ser de la entrada:
|
Un emigrante de Somalia llega a España y es inmediatamente trasladado a Madrid. En su primer día, decide salir a ver los alrededores de su nueva ciudad. Andando calle abajo por una de esas del barrio de Lavapiés, para a la primera persona que ve y le dice... gracias señor español por permitirme estar en este país donde me han dado piso y comida gratis, seguro médico y educación gratis, gracias. La persona sonríe y le responde... lo siento, pero ¡yo soy lituano! El somalí continúa calle abajo y encuentra a otro que caminaba en dirección opuesta. Le dice, señor español, gracias por este país tan bello que es España. La persona le responde lo siento, no soy español ¡soy rumano! El nuevo emigrante continúa su camino y para a la siguiente persona que ve en la calle. Le da la mano y dice, gracias por esta España tan maravillosa La persona dándole la mano le dice ... muy bien pero yo no soy español, ¡soy marroquí! El somalí continúa su camino y finalmente vea a una señora bien vestida que le viene al encuentro y le pregunta ¿es usted española? La mujer sonríe y le dice, no, yo ¡soy ecuatoriana! Extrañado y confuso, el somalí pregunta a la mujer ¿y dónde están los españoles? La ecuatoriana le mira de arriba abajo con curiosidad y le responde... ¡espero que currando!, tienen que mantenernos. |
||
|
|


arwen dijo
El chiste o lo que quiera ser eso es de un mal gusto impresionante, pero es cierto que oyes a diario montones de cosas como esas. Estoy bastante de acuerdo con gran parte de lo que dices, pero eso no lo es todo, ni representa a todos los españoles, como tampoco representa a todos los extranjeros un marginado, tenemos una sociedd pluralista, donde en la mayor parte de las ciudades y pueblos la convivencia entre personas de distinto origen transcurre con normalidad, no dejemos que las nubes nos impidan ver las estrellas, que aunque no se vean siempre estan ahi....
Saludos.
11 Septiembre 2008 | 08:35 PM