Siempre, después de después
Amo este rincón porque me deja ser yo, porque nada hay más importante para un alma que sentirse libre y gozosa. Si tengo en cuenta que el acceso a “este lugar” representa una noche más estar contigo, vale por ello el sentimiento de las teclas que cualquier “otro placer”.
Como decía Pessoa: “Si escribo lo que siento es porque así disminuye la fiebre de sentir”. Fiebre de ti, por ti y para ti. Únicamente tú, y tengo que elegir entre alguien a quien adoro y la cordura.
Sé que vivo en una continua locura ¡Y quien habla de estar en pleno juicio! Debo estar un poco “pirada” por el mero hecho de estar aquí y ahora desgranándote en pocas líneas lo mucho que te quiero.
Es una cuartilla un poco gris y desvaída pero por encima de todo “boato” bloguero (con perdón de los que se trabajan la página) para mí prima el contenido. Quiero que mis abrazos sean tan amplios como frases interminables bien hilvanadas. Que mis besos sean puntuaciones sublimes. Mis caricias tan dulces y apretadas como párrafos sin espacios.
Y miro alrededor, o al fondo, o hacia atrás y tan solo te veo a ti. En el sol de esta mañana, en el mar brillante del otoño, en los tiempos quedos entre obligaciones y devociones, en los crepúsculos tempranos de Noviembre, en la noche oscura salpicada aún de estrellas fugaces y en el sueño reparador que me lleva cada día hasta lo mas profundo de tu ser.
Ahora no hay grillos que llenen el ambiente ni luciérnagas que bailen sobre el jardín, pero tus susurros llegan hasta mí empapados de muchos te quiero que alegran los silencios de mis noches oscuras.
Un beso con infinito amor.










a-la-criolla dijo
Estar enamorado es maravilloso ya sea de una persona o de algo en particular, muy bien por expresar esas cosas que muchos no nos atrevemos…
16 Noviembre 2007 | 12:39 AM