27. Candelaria.
Candelaria es una exuberante caribeña que mueve los pechos y las caderas a ritmo carnavalero, olvidándose de que está encerrada entre las rejas de Locked Island.
Fue puta de cierto prestigio, y entre sus clientes se encontraba gente rica y hombres de negocios y de la política local.
Candelaria se enamoró perdidamente de uno de esos tipos que le pagaban por acostarse con ella. A su lado pasó los mejores momentos de su vida y por primera vez supo hacer planes de futuro para ella.
De su relación con aquel hombre nació un mulato de enormes ojos negros cuyas fotografías están sobre la cama de la reclusa. La última foto es de cuando el niño tenía cinco años; la última vez que lo vio. Hoy el muchacho ya ha cumplido los dieciocho.
Candelaria sabía que con aquel hombre no podría jamás hacer otra cosa que acostarse, pero aún así un buen día lo mató, la muy tonta, por celos. A él y a la esposa. Apareció el matrimonio acribillado a balazos en la misma cama donde ella tantas veces había hecho feliz a aquel tipo, cuando la mujer pasaba largas temporadas en Londres o París, atendiendo negocios familiares.
Candelaria fue condenada a cadena perpetua y el niño se lo llevaron los abuelos maternos diciéndole que mamá ha muerto. En los trece años que lleva presa jamás han venido a verla, ni la han telefoneado o escrito una postal.
Cuando está triste, Candelaria se sienta en el suelo junto al muro que da al acantilado y escucha el romper de las olas contra las rocas, y se queda mirando al cielo con los ojos llenos de amargura y murmura que le gustaría arrojarse al mar y que su cuerpo se convirtiera en una de esas olas.
Yo suelo sentarme a su lado, le tomo la mano y me quedo en silencio junto a ella, esperando que Winona llegue y se siente al otro lado y le tome la otra mano.

con- dijo
habla conmigo
17 Mayo 2006 | 08:26 PM