La muerte de la oveja
Este post es, al fin, una despedida. Pensaba continuar este blog, pero echando un vistazo a los posts antiguos, no me identifico con ellos, con lo que hay escrito. Por eso voy a empezar desde cero en otro lado. Rescataré de aquí los dos o tres posts que valen la pena. El resto de posts sólo son excusas por no escribir y lamentos varios.
En todo caso, demos por concluida la historia de la oveja eléctrica. R.I.P.
¡Hasta siempre, coctelera!
PS: Me duele el cerebro .
