Solución a la teoría del caos
A punto de irme a la cama tomo conciencia del enorme impacto emocional que ha provocado en mí la lectura de este post. Pablito, con todo su buena intención, nos recomienda la lectura de un buen libro para el domingo, sin percatarse del golpe emocional que puede suponer su lectura para una mujer, usuaria habitual de ese complemento fiel reflejo del mundo interior de la portadora.
"Si el mundo se sustrae a nuestro control, al menos que el bolso nos devuelva nuestro universo por unos instantes: un lugar donde todo es orden, lujo y voluptuosidad."
Decido arriesgarme. Abro mi bolso y fotografío su interior...las palabras orden, lujo y voluptuosidad martillean mi mente...

Tras el resultado estoy desconsolada, si el mundo se sustrae a mi control, mi bolso no me devolverá ni mi universo (ni el de mi vecina que parece una chica bastante ordenada) ni durante medio segundo. Vivo en el caos, habito en la confusión y el desorden, mi universo escapa a todo control.
Como comprenderéis, me voy a dormir acongojada, pero con el firme propósito de ordenar mi mundo a través de la escrupulosa colocación y disposición de los objetos que suelo llevar en el interior de mi íntimo compañero, fiel reflejo de mi persona: mi bolso.
Si eso mañana y tal me pongo o pasado, que no es algo que se pueda hacer asín a la ligera. Se me ocurre que es una tarea mucho más complicada y de mayor dificultad que la dichosa ampliación del Prado de Moneo.
Al menos, hoy he descubierto que mi mundo tiene arreglo y, si lo tiene mi mundo, yo misma lo tengo...para bien o para mal no podemos decir lo mismo del edificio Villanueva que, acierto o patada urbanística, así se queda.
Tendremos que ir a verlo para opinar aunque, hasta ahora, y pese a sus maravillosas puertas y su hermoso tragaluz, por fuera me ha parecida una...una...una ¿cómo dije antes? patada urbanística, que queda mucho más fino que una mierda.
Por dentro no os digo que no, de hecho anoche dormitando en el sofá vi un documental (creo que en informe semanal) y el interior parece una pasada; pero por fuera, por fuera se le cae a una el alma a los pies al verlo, por muy bien resueltos que hayan quedado todos los problemas arquitectónicos y demás.A mí por fuera me rompe el corazón yel paisaje urbano, con todos mis respetos a Moneo y al santísimo patronato del Prado.
Ya lo veré, lo mismo luego voy y me enamoro.
De momento, buenas noches.



Nadie Dice dijo
¿Y quien no tenga bolso?
Pregunton... siempre que me surje una duda.
Nadie
29 Octubre 2007 | 12:01 AM