Des-conocido
Yo también le he visto a él. A pesar de que intentaba disimular susurrando las canciones que Eddie cantaba en mi oído, yo también le he visto. Estaba sentado tras el conductor del autobús y llevaba unas gafas de sol que no tapaban completamente sus ojos. Sabía que me estaba mirando. Sabía que me había reconocido y que hacía ademanes con su boca y con sus manos para intentar acercarse a mi y saludarme... Después de tanto tiempo. Lo he notado por el rabillo de mis ojos.
Pero he seguido disimulando.
Como siempre, me he colocado en buena posición para bajar en mi parada. Caminando, al ritmo de 'Inside job', me he colado en los túneles del metro. No acosumbro a mirar hacia atrás (y menos a plena luz del día) y hoy tampoco lo he hecho.
Meto el ticket. Saco el ticket.
Desde donde estoy no veo si viene el metro, pero aún así, aligero el paso para llegar al andén y que solamente ponga "Próximo tren llegará en 1 min.". Tengo suerte y cuando el último peldaño de las escaleras mecánicas se esconde tras mis pies, el metro está parando ante mi. Aligero el paso un poco más. Me cuelo en el tercer vagón a ritmo de 'Come back' (despacito, pero con buena letra... y nunca mejor dicho). Y me agarro a una de las barras, porque nunca se sabe qué puede pasar con los frenazos.
Una vez dentro, le vuelvo a ver. Mi rabillo del ojo vuelve a captar su mirada y su continua intención de acercarse a saludarme. Se llama Juan Manuel. Compartíamos mesa en 5º de E.G.B. Juan Manuel López. Serán los únicos apellidos completos que recordaremos durante toda la vida: los de nuestros compañeros de clase.
Sigo disimulando durante el trayecto entre Avda. de la Paz y Alfonso XIII. Y entre Alfonso XIII y Prosperidad. E incluso entre Prosperidad y Avda. de América. Entonces se abren las puertas y me bajo. Me adentro entre las decenas de personas que comparten paseos matutinos por los pasillos del metro cada mañana. Hago mi trasbordo cantando 'Parachutes'.
Cuando llego al andén, aunque nunca acostumbro hacerlo a plena luz del día, me doy media vuelta y miro hacia atrás.
No hay nadie.
Y solamente entonces me pregunto qué tal le irá la vida a Juanma.


Otirol dijo
No hay nadie.
Nunca...
16 Febrero 2007 | 09:53 AM