...
Nunca supe decirte
que eras perfecta,
y tú harta de todo
cerraste la puerta.
Las invitaciones
quedaron sobre la mesa
como un tapete
de hojas muertas.
Todas las calles cambiaron su nombre,
todas llevan a los mismos lados,
las canciones se apagan
su tiempo ha acabado,
y ya no tengo mi mano en tu mano.
que eras perfecta,
y tú harta de todo
cerraste la puerta.
Las invitaciones
quedaron sobre la mesa
como un tapete
de hojas muertas.
Todas las calles cambiaron su nombre,
todas llevan a los mismos lados,
las canciones se apagan
su tiempo ha acabado,
y ya no tengo mi mano en tu mano.
Paso las fotos sin nada en la cabeza,
no abro mis ojos ya como una presa,
en el fondo los dos sabemos
que nada nos queda
sólo el equipaje de idas sin vuelta.


NinaNutz dijo
Es precioso :)
21 Octubre 2006 | 06:27 PM