La infancia recobrada
"Uno y uno dos, uno y dos son tres, uno y tres son cuatro, ... " Cuatro de la tarde de un martes de Noviembre, los niños son preguntados por la tabla de sumar del uno. Carlos ya se sabe hasta la del tres. Su amigo inseparable Juanjo todavía recita a duras penas la del dos.
Era una tarde de sopor otoñal, la señorita abre la ventana de la clase y la estancia se llena de aroma a castañas asadas del puesto de la esquina. El cielo medio triste, amenaza con llorar.
"Uno y cuatro cinco, uno y cinco seis..." El cuadernillo de colores con las tablas aritméticas reposa sobre cada uno de los pupitres de los niños. Ana se distrae con el loro azul y verde de la clase, el cual intenta pelar una pipa desde hace un buen rato. Maria y Jose siguen pintando el dibujo que dejaron a medias por la mañana, el cual versaba sobre la ropa de abrigo. Jose todavía no ha acabado de darle color, María ya está terminando de dibujar unas pequeñas hojas de árboles en su lámina, a modo de detalle.

"Uno y seis son siete, uno y siete ocho...". El olor a plastilina llega desde el fondo de la clase, mezclándose con el de pegamento todavía abierto de Soraya y las pinturas de ceras esparcidas por todas las mesas. La señorita quita a tiempo la goma de borrar de la boca de Oscar, que se queda con ese olor pastoso y ajado de la goma de milán "nata", pensando si sabrá realmente a su manjar preferido.
"Uno y ocho nueve, uno y nueve, diez!" Acaba la entonación con una especie de satisfacción. Ya toca clase de lectura. Una poesía del "Zapatero Remendón". ¿Un nuevo nombre para el poema? El castigo a los peores nuevos nombres es dar una vuelta al patio. A Vanesa no se la ocurre nada con sentido. Y Juanjo, el gran amigo de Carlos y enamorado de Vanesa, hace una jugada magistral y le toca cumplir condena a él también.
"Niños, copiad los deberes. Para mañana haced los dos primeros ejercicios del tema cuatro y un dibujo sobre los frutos secos. No os olvidéis de traer alguno para hacer la espicha en clase". Se oye el timbre y la señorita se apresura a dar a todos los abrigos y despedirles en la puerta. A la salida ya están los padres esperando con una merienda en la mano. Sandra corre hacia su madre, hoy toca nocilla. Jaime no tiene tantas ganas, intuye que volverá a comer un insípido bocadillo de tortilla francesa.

Al llegar a casa, Miguel y su hermano pequeño Manu se plantan enfrente de la tele. Toca Barrio Sésamo, y al parecer ya llegan tarde, Blas anda buscando a Epi que se ha perdido, y necesita la ayuda de los niños para encontrarle!
"¿Qué tienes hoy de deberes, Lucía?" pregunta su madre cogiéndola el cuaderno y leyéndolo ella misma.
"Hoy me ha tocado salir a la pizarra, mamá, ¡mira! ¡todavía tengo tiza en las manos!" dice Sofía toda emocionada.
"Papá, ¿por qué se dice que el cielo está nublado si no veo nubes?" se apresura a preguntar Arantxa a su padre mirando intrigada por la ventana.
Ellos no lo saben, pero de esa clase saldrá un futuro físico famoso, un adicto a la cocaína, una pareja de novios, un amigo inseparable, una escritora de éxito, un médico, dos abogados penales y un juez, una madre adolescente, una muerte prematura, un tenista fracasado, una pandilla que no llegará a terminar la ESO, el inventor de la vacuna contra el cáncer y un sinfín de futuros dispares. Pero no hay tiempo para pensar en eso. Ahora toca un baño, olor impregnado a Nenuco por las paredes, macarrones con tomate a la salida, beso de buenas noches y luz apagada. Y a esperar un nuevo día.














Runescape Gold dijo
Very beautiful scenery. Like
http://www.powerleveling-runescape.com
4 Mayo 2008 | 02:24 AM