LA NOCHE EN VOS
Quejido de los muebles,
latidos en tu pecho,
yo me recuesto en vos,
mi cabeza debajo de tu boca,
respiro el aire que sale de vos,
sin voz, sin vos,
ahuyento fantasmas de tu sueño,
escudriño los ruidos de la calle,
las voces de la noche,
el corazón sin rostro del que calla,
los cuerpos que se acoplan,
las lágrimas que caen,
las camas vacías,
las sábanas húmedas,
mentes que no descansan.
Yo me miro,
y miro el mundo
desde arriba de tu cuerpo.
Nunca descansa el sentimiento,
la locura tampoco,
ni los sueños.
Nunca se recuesta la esperanza
la revolución duerme su sueño
sin rumbo ni paredes.
El hambre no existe,
ni el dolor, ni el frío.
Un instante de vacío
el instante en que se colma
y muere el desafío.
