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EL KIOSCO DE DOLAN

Foto chula Ad maiorem tebeorum gloriam

Categoría: ARTÍCULOS

10 Mayo 2008

Editorial Novaro y Red Ryder

Pocas personas de mi generación han olvidado aquellos tebeos que entretuvieron nuestras tardes de ocio y que, de modo sosegado, ilustraron y alimentaron nuestras naturales ansias de aventura. Me estoy refiriendo a la ingente cantidad de ejemplares de la editorial Novaro que trasegaron nuestras manos y ojos allá por la década de los sesenta. La extinta editora tuvo su embrión primigenio en ER (Ediciones Recreativas), propietaria de EMSA (Ediciones Modernas), SEA (Sociedad Editora América) y ALEGRIA, todas ellas fundadas por Luis Novaro. En 1964, estas tres últimas empresas se fusionaron para alumbrar la más famosa editorial mexicana de cómics de todos los tiempos: Novaro.

La producción de Editorial Novaro fue enorme, aunque es cierto que sus ediciones fueron un tanto irregulares por el modo de publicar determinadas series y por las traducciones, que se vieron limitadas por la disposición de la llamada Comisión Calificadora de Revistas y Publicaciones Ilustradas del Gobierno de México, que concluyó que la letra a mano era dañina para la vista de los niños y, por lo tanto, hubo que escribir los textos utilizando máquinas de escribir, lo que reducía el espacio para las palabras y, de hecho, ocasionaba traducciones incompletas o sorprendentes.

Es curioso que en España, bajo la Dictadura de Franco, durante los años 1964-1970, se prohibiera la importación de los cómics de Novaro por "ser perjudiciales para la educación". Paradójicamente es entonces cuando mi memoria señala que yo me iniciaba en los cómics mexicanos (en realidad, estadounidenses) y mis recuerdos son más sabrosos, más frescos, más vivos. Es posible que se tratara de restos de edición, pero lo bien cierto es que todavía recuerdo como rondaba el kiosco de la estación del ‘trenet’ de La Cañada en busca de los tebeos de Novaro, recién llegados desde Valencia, cuyo precio no recuerdo al céntimo, pero debía aproximarse a las cinco pesetas. Resulta difícil precisar con exactitud el número de ejemplares de cada tirada. En algunos cómics de ‘Batman’ la cifra rondó los 15.000, pero no hay constancia de ello. También resulta complicado, regresando a la línea inicial de este párrafo, explicarse el veto franquista, cuando precisamente la editorial mexicana, a través de su colección ‘Vidas Ejemplares’ nos aleccionaba con la vida de santos ilustres (San Wenceslao, rey de Bohemia, por ejemplo, o Fray Junípero Serra) o de héroes nacionales (El Cid Campeador, modelo de modelos "allá do los oviere" en nuestro solar patrio). En fin, cosas de la censura que llegó incluso a "devolver a los corrales" un artículo del propio Franco por "izquierdoso", según explica Eslava Galán en su última obra ‘Los años del miedo’.

Mientras todo esto acontecía a este lado del Atlántico, en 1974, la editorial mexicana decidía reducir el tamaño y tirada de los tebeos, apostar por una mayor calidad (utilización del "glossy paper" y de una gama de colores desconocida hasta entonces) y alquilar sus derechos de publicación a editoriales colombianas y peruanas. Pero la crisis económica atacó de lleno a Novaro, que en 1975 redujo el tamaño de todas sus colecciones al llamado formato de "La Serie Águila". Esta disminución dimensional implicó también la reducción de los diálogos. La aparición de la serie "Colibrí" agudizó el problema, publicando cómics del tamaño de una calculadora. Los grandes coleccionistas optaron por no comprar esta nueva serie cuyos diálogos, además, resultaban ilegibles por lo pequeños. Fue entonces cuando España reabrió sus fronteras a los tebeos de Novaro, permitiendo la publicación de antologías, los denominados "Libros Cómics", en realidad reediciones de los títulos de los años 50, con nuevas portadas dibujadas por artistas españoles y con formatos de 64 páginas.

Pero Novaro estaba tocada como sociedad. En la década de los 80 sobrevivieron muy pocos títulos y las promociones dos por uno y tres por dos estaban a la orden del día. Precisamente, el formato de estas ofertas, que juntaba encolados dos cómics y malograba con ello la portada del segundo, condenó la idea al fracaso. Además la calidad del papel había empeorado considerablemente y las licencias contratadas expiraban por aquellos años. En marzo de 1985 se publicó el número 1537, ‘Supermán’, de la serie ‘Action Cómics’, y el 1301, ‘Batman’, de la serie ‘Green Lantern’. Fueron los últimos números vendidos por Novaro. En 1986, coincidiendo con el gran terremoto que asoló México, aunque no como consecuencia de él, la editorial cerró sus puertas. Fue el fin de toda una época.

Citar aquí todas las series y tebeos editados por Novaro resultaría farragoso, aburrido e interminable. Baste saber que los mexicanos, entre otros muchos, publicaron las series de ‘JOYAS DE LA MITOLOGíA’, ‘EPOPEYA’, ‘ROMANCES JUVENILES’, ‘AVENTURA’, ‘LEYENDAS DE AMÉRICA’, ‘ESTRELLAS DEL DEPORTE’, ‘AVENTURAS DE LA VIDA REAL’, ‘MUJERES CÉLEBRES’, ‘TV MUNDIAL’, ‘CLÁSICOS DEL CINE’, ‘VIDAS ILUSTRES’, ‘VIDAS EJEMPLARES’, ‘CÓMICS DE LA PRENSA’, etcétera. En cuanto a personajes la nómina también es extensísima: ‘El Pájaro Loco’, ‘La terrible Lulú’, ‘Batman’, ‘Supermán’, ‘Gene Autry’, ‘Hopalong Cassidy’, ‘Bugs Bunny’, ‘Los Picapiedra’, ‘El Llanero Solitario’, ‘Bonanza’, ‘Porky’, ‘Daniel el Travieso’, ‘Super Ratón’, ‘Tomajauk’, ‘Susy’, ‘Turok’, ‘Roy Rogers’, ‘Red Ryder’ ... Prácticamente toda criatura de papel y tinta viviente de la época desfiló por las páginas, siempre algo amarillentas por cierto, de Editorial Novaro, en especial su figura estelar: ‘Supermán’ de quien se llegaron a editar 1537 números, distribuidos de forma irregular por sus colecciones ‘Águila’, ‘Avestruz’, ‘Colibrí’, ‘Super Cómic’, ‘Action Comics’, ‘Supermán’, ‘World’s finest’, ‘Adventure Comics’, ‘Superboy’, ‘Superman’s Pal Jimmy Olsen’, ‘Superman’s Girl Friend Lois Lane’ y ‘Supermán y sus amigos’.

The first appearance of Red Ryder on Dell Comics' Crackajack Funnies #9 (March 1939)

Red Ryder

Precisamente de este personaje, que quizá no sea uno de los más conocidos, aunque sí inolvidable para mí, quería hablar hoy. Porque en España, antes de la aparición de ‘Tex’, ‘McCoy’, ‘Blueberry’, ‘Manos Kelly’ o ‘El Sheriff King’ entre otros, ya se leía cómic del Oeste: ‘Gene Autry’, ‘Roy Rogers’, ‘Hopalong Cassidy’, ‘El Llanero Solitario’ y ‘Red Ryder’, el vaquero pelirrojo de la nariz partida, típica del boxeador que no era.

Red Ryder fue una creación del dibujante norteamericano Fred Harman (1902-1982). Harman que, en sus primeros años, fue un cowboy auténtico, a mediados de los años 20 llegó a Kansas City donde comenzó a trabajar en un periódico como dibujante. Más tarde se introdujo en la incipiente industria del dibujo animado, codo con codo con un tal Walt Disney, pero luego seguiría su propio camino como dibujante de cómics. Harman crearía la serie ‘Bronc Peeler’ cuyas historietas llegaría a vender el mismo dibujante por toda la costa Este de los EE.UU., utilizando para ello su propio vehículo como medio de desplazamiento. ‘Bronc’ fue adquiriendo consistencia a través de sus ajustes de cuentas con cuatreros, bandidos mexicanos, tahúres, abogados de dudosa reputación, etcétera. Y pronto recibiría la ayuda de un indio: ‘Little Beaver’. Con el devenir del tiempo, un empresario neoyorquino, Stephen Slesinger, contrató a Harman y le obligó a transformar a ‘Bronc’ en ‘Red Ryder’, mientras que su compañero piel roja consiguió conservar su propio nombre (en España fue llamado Castorcito y su caballo Papoose). Con ello el dibujante estadounidense no hacía sino crear una nueva pareja de hecho en el mundo de la ficción (cómic o literatura), en la que tantos precedentes existen: Sancho y Don Quijote (estoy harto del orden tradicional), Watson y Sherlock, Mortimer and Blake, Haddock y Tintín, etcétera. Por cierto en estas aventuras, aunque Red Ryder triunfaba siempre al final, solía salir malparado y en más de una ocasión su joven compañero de fatigas tuvo que sacarlo de apuros. En 1938 (6 de noviembre), Slesinger vendió al vaquero pelirrojo al Syndicate NEA, donde llegó a convertirse en una propiedad comercial de enorme éxito. De hecho, otros dibujantes continuaron la obra creada por Harman y, además, ‘Red Ryder’ se convirtió en un personaje muy popular de la radio y la televisión estadounidenses, donde gozó de un par de series de la productora Republic.

Ah, se me olvidaba: ‘Red Ryder’ quiere decir jinete rojo. En Literatura, todos los personajes tienen rasgos ideológicos propios de sus escritores. En el cómic, además, poseen sus rasgos físicos: Fred Harman era pelirrojo.

_____________________________________________ Hermezo.

FUENTES DOCUMENTALES.

- Lecturas y Paranoias.blogspot.com

- Taringa.net

- Wikipedia

- ‘Editorial Novaro, la historia jamás contada’. Revista Kingdom 4. 2001, Fernando Franco Quiroz.

- ‘Mirando hacia atrás, mirando hacia delante’, artículo de Ron Goulart publicado en la ‘Historia de los Cómics’, dirigida por Javier Coma. Toutain Editor. 1982.

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3 Mayo 2008

La ortografía y los cómics o tebeos

Cada vez compruebo que las ediciones de cómics o tebeos son mejores. El cómic, como producto, generalmente es magnífico y tiene mucha calidad. Impecable en muchos casos: buen papel, buenas tapas, magnífico color (en ocasiones no tanto) y espléndida definición en la reproducción de las imágenes. Nada que oponer en este aspecto, al contrario: alabar.

Sin embargo, es una lástima que este trabajo se vea empañado por esos pequeños detalles, llamados faltas de ortografía, faltas que son más abundantes cuando las letras del bocadillo o del narrador van en mayúsculas. Con relación a ello, cito aquí lo que dice la Ortografía de la Lengua Española (Ed. Espasa Calpe, Real Academia Española, 1999) en su apartado 3.1.1. :"El empleo de la mayúscula no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación". La misma Ortografía elimina las posibles dudas que pudieran quedar a estas alturas en su apartado 4.10. Acentuación de letras mayúsculas: "Las mayúsculas llevan tilde si les corresponde según las reglas dadas".

Las otras faltas que suelo tropezarme en los tebeos son rutinarias, probablemente por descuido o desconocimiento. Por ejemplo, la palabra sólo, cuando es reemplazable por el adverbio solamente, siempre debe llevar acento, y el vocablo porque, muy conflictivo él, suele aparecer separado cuando debe ir junto y acentuado cuando no debe estarlo y viceversa.

Hay un último aspecto que es la omisión inadvertida de algunas preposiciones. Con este error, las frases carecen de sentido o con un salto que las vuelve incomprensibles y las deja cojas. Las preposiciones de y por suelen ser las más perjudicadas, en una palabra, las más omitidas, ¡vaya!

Por cierto, la mayoría de estas faltas se da en aquellos álbumes cuyo dibujante y guionista es la misma persona. Hay autores, legítimo derecho el suyo, a los que les gusta rotular sus propios bocadillos. Me parece perfecto, pero que cumplan las normas, pues para eso existen.

Y nada más, sólo un recordatorio: las editoriales suelen tener entre sus plantillas (o los contratan ad hoc) a unos trabajadores cuyo oficio consiste en ejercer de correctores ortográficos, no de censores, ¡ojo!, que eso es otra cosa. Pues nada, que trabajen, ¡leñe!, que es lo suyo, lo que les toca, vamos.

_______________________________ El Kiosquero

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26 Abril 2008

Supermán en el suplemento cultural ABCD

A veces el trabajo de los sabuesos que husmeamos periódicos y revistas en soporte papel tiene su recompensa. Así hoy, 26 de abril de 2008, me he tropezado con que el suplemento cultural ABCD ha publicado un interesante artículo, firmado por Santiago García, que lleva por título 'Las edades de Superman'. A continuación os lo inserto por si os apetece echarle un vistazo.

Las edades de Supermán

Superman es uno de los más reconocibles iconos de la cultura americana. Su vigencia a lo largo de las décadas tiene una explicación: no hay un solo Hombre de Acero, sino muchos.

1938: Un hombre fuerte y colérico. Superman fue creado por el guionista Jerry Siegel (1914-1996) y el dibujante Joe Shuster (1914-1992), dos muchachos de Cleveland que soñaban con abrirse camino en el incipiente negocio del comic book. A finales de la década de los 30 consiguieron colocar a su estrafalario héroe en la portada del número 1 de Action Comics. El nuevo Superman era un extraterrestre dotado de una fuerza y una resistencia extraordinarias, incapaz todavía de volar, pero sí de salvar edificios de un solo salto. Tan importante como la idea del superhéroe fue la de su alter ego, la identidad secreta de Clark Kent, un periodista apocado que servía de humillante disfraz para el hombre más poderoso del mundo. El primer Superman es hijo de la Depresión, y se muestra colérico e implacable con quienes se aprovechan de los desfavorecidos.
http://finkangel.blogspot.com/2006_08_01_archive.html

Cuarenta años después de cambiar el mundo del cómic, Jerry Siegel repartía el correo en unas oficinas mientras que Joe Shuster languidecía ciego en una residencia. Cuando aceptaron el primer cheque por Superman, renunciaron a todos sus derechos y perdieron el control de su creación. Posteriores intentos de recuperarlo en los tribunales sólo sirvieron para que DC Comics, la editora dueña de los mismos, los despidiera. La presión de los profesionales de los 70, cuando se empezaban a reconocer los derechos de los historietistas como autores, hizo que DC concediera una pensión a los creadores del personaje que estaba a punto de protagonizar una superproducción en Hollywood. En marzo de 2008, el juez por fin ha reconocido a la viuda de Siegel y sus herederos la propiedad de la mitad del copyright de Superman. DC conserva la otra mitad, pero eso podría cambiar en los próximos años.

1952: Superman para todos los públicos. Superman se consagró como fenómeno de masas en los inicios de la televisión en Estados Unidos gracias a un hombre robusto de 38 años que, vestido con un mono ajustado y los calzoncillos por encima, guiñaba el ojo a la cámara y se reía de las balas de los malos, pero agachaba la cabeza cuando le arrojaban la pistola vacía. Era George Reeves, protagonista de The Adventures of Superman, una de las series de mayor éxito de los 50. La historia tuvo un final macabro cuando Reeves se quitó la vida en 1959, episodio que inspiraría la película Hollywoodland (2006). No era el primer trasvase de Superman a otros medios, ya que en los años 40 había protagonizado seriales radiofónicos y cinematográficos, y los fantásticos dibujos animados del estudio Fleischer.

1958: La Superfamilia de Superman. Durante treinta años, el destino editorial de Superman estuvo dominado por el tiránico editor Mort Weisinger. Con él al timón, una pléyade de dibujantes encabezada por Wayne Boring (1905-1987) consagró la imagen clásica del kriptoniano. A finales de los cincuenta y principios de los sesenta, durante la llamada «Edad de Plata», se forja la auténtica mitología del personaje. La Fortaleza de la Soledad, Supergirl, Superboy, la Legión de Super-Héroes, las aventuras de Jimmy Olsen y Lois Lane, las historias imaginarias, los orígenes de Kripton... El mundo de Superman se vuelve cada vez más fantástico, maravilloso y lejano, justo cuando los nuevos superhéroes de Marvel introducían más elementos de actualidad y humanidad en el cómic de superhéroes.

1978: Creerás que un hombre puede volar. El Superman (1978) de Richard Donner es la película fundacional del cine de superhéroes moderno. Por primera vez, la pantalla se tomaba en serio a los superhombres, en vez de considerarlos un chiste camp. Superman volvía grandioso al héroe gracias a la espléndida interpretación del protagonista dual que hacía Christopher Reeve. La secuela Superman II fue una digna heredera, pero las siguientes sumieron al personaje en un pozo del que la reciente Superman Returns (2006) no ha conseguido sacarlo. Durante todo este tiempo, diversas series de televisión han explorado otras facetas del kriptoniano. La de mayor éxito ha sido Smallville (2001), centrada en la juventud de Clark Kent.

1986: ¿Qué fue del Hombre del Mañana? A mediados de los 80, DC no tuvo más remedio que reconocer que su personaje insignia llevaba más de dos décadas pasado de moda. Se decidió hacer borrón y cuenta nueva, confiando sus aventuras a John Byrne, uno de los autores más populares del momento. La despedida del viejo legado de Superman la dio el guionista británico Alan Moore (que pronto iba a guionizar Watchmen) junto a uno de los dibujantes perennes del personaje, Curt Swan. Moore concibió una «historia imaginaria» que despedía con nostalgia al héroe ingenuo de los 60, para dejar paso a su nueva encarnación en los cínicos años 80, cuando el archivillano Lex Luthor ya no era un científico loco, sino un empresario codicioso.

Sin embargo, el reinicio no consiguió insuflar nueva vitalidad al veterano personaje, y DC se vio obligada a quemar cartuchos con insólita velocidad para atraer la atención del público, primero con la fugaz «muerte de Superman», y luego con la boda de Superman y Lois Lane. En realidad, el único papel relevante de Superman en nuestros días es el de representante del sistema represor que le adjudicó Frank Miller en Batman: El regreso del caballero oscuro (1986). Más allá de eso, sólo el reciente All-Star Superman de Grant Morrison y Frank Quitely ha hecho un esfuerzo serio por repensar el personaje, volviendo los ojos hacia el sense of wonder y la deslumbrante imaginación del Superman de la Edad de Plata. En ese feliz asombro ante su absurda omnipotencia se esconde la esencia del primero entre todos los superhéroes.

Santiago García.

________________________________________ El Kiosquero

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21 Abril 2008

Un viernes en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona

La mañana del 18 de abril, Barcelona nos recibió con lluvia, cielo gris y un suelo de losetas resbaladizas. Desde la Estació de Sants, el Metro nos pasaportó sin demoras hasta las inmediaciones del Salón Internacional del Cómic. El viernes parecía el día de nadie, una jornada de transición entre la inauguración del jueves y el fin de semana que se presagiaba hiperactivo. Sin embargo, el propio Salón, por sí mismo, constituía un reclamo suficientemente atractivo para acudir al recinto ferial sin mayores pretextos. El ambiente estaba atemperado, después de que la víspera Giardino pusiera de relieve la minuciosa documentación con que arropaba cada uno de sus trabajos y Manara hablara sobre su trayectoria como dibujante “voyeur”.
Tras acreditarnos, doy fe de la solvencia, amabilidad y eficiencia de las recepcionistas, y recibir la Guía del Salón, editada en versiones catalana y castellana y con contenidos más que interesantes, minutos después nuestras suelas hollaban el interior del Salón. Y allí, sin darnos tiempo de nada, nos topamos con el primer conocido. Nuestro paisano, Paco Roca, que a aquellas horas desconocía la suerte que iba a correr su “Arrugas”, nominado a galardón por el Salón: "Nadie me ha dicho nada todavía y eso no sé si es bueno, malo o indiferente". Cambiamos de tercio y le preguntamos por su nuevo trabajo, “Calles de arena”, ambientado en el universo borgiano. "La cosa va con un poco de retraso, algo absolutamente normal", nos explicó. Nos despedimos de él, al tiempo que la megafonía anunciaba la presencia de otro autor conocido, Carlos Giménez, en la Sala de Actos. Allí el exministro de Justicia, Juan Fernando Gómez Aguilar, presentaba la nueva obra del dibujante madrileño: “39-39. Malos tiempos 2”. En el coloquio posterior, Giménez manifestó que ya trabajaba en el tercer álbum de esta tetralogía y que cuando la terminase, "si no me cae la mano, tendré que continuar dibujando para seguir viviendo". Carlos Giménez insistió en que sus dibujos siempre reflejaban las mismas ideas: "la protesta y denuncia sobre la explotación del ser humano". Por último, señaló que tenía un especial interés en que todas sus obras se editasen primero en español y rotuladas por él mismo, ya que "cuando son publicadas en Italia o Estados Unidos las traducciones hacen que se pierda el sentido narrativo". Tras la presentación, Gómez Aguilar, por su parte, acudió al pabellón de Baleares donde conversó con otros autores como Max, Pere Joan o Bartomeu Seguí y se encontró con Milo Manara, a quien el exministro dedicó una caricatura del presidente Rodríguez Zapatero.

Más o menos al mismo tiempo, en Glénat, Purita Campos atendía a una inagotable fila de jovencitas y jovencitos, que se apiñaban ansiosos por conseguir su dedicatoria para alguno de los álbumes de sus series “Esther”, “Gina” o “Jano”. Repito, un auténtico gentío juvenil (y no tan juvenil).

Comenzamos entonces a deambular por el Salón, donde un amplio surtido de camisetas, muñecos, estatuillas y otros fetiches se exponían para su venta, mientras una animadora, hombros, ombligo y muslos al aire, cubierta con un biquini peludo, híbrido de Prehistoria y de Marsupilamix, repartía folletos de propaganda. Algunos stands ofertaban ediciones de “Sim City” de Frank Miller a precios especiales o vendían tebeos a precios no tan baratos ni asequibles: antiguos ejemplares del “TBO”, “Pulgarcito”, “Joyas Literarias Juveniles”, “Pumby”, “Jaimito”, “El Jabato”, “El Corsario de Hierro”, etcétera. Poco a poco el Salón se iba espesando en géneros y visitantes. Especialmente llamativo, por colorido, tamaño, iluminación y novedades resultaba el stand de Norma Comics, repleto de pósters con sus personajes más conspicuos. Random House Mondadori exhibía dos enormes hospicianos de Carlos Giménez, ¡esos ojos, esas miradas!, mientras que Ediciones B se centraba en el tradicional Capitán Trueno con espada y escudo. Panini Comics forraba su puesto con cartelones de su historia “Del tebeo al manga” y Ediciones La Cúpula también atendía a un buen número de visitantes. Sin duda, uno de los mayores centros de atención estaba en “El Jueves”, que había reproducido a tamaño natural, su famosa portada censurada el pasado verano, dejando hábiles los huecos de las cabezas para que los visitantes que lo deseasen, inmortalizaran posados fotográficos. Ediciones de Ponent-Futurama, Aleta Ediciones y Astiberri, esta última con preferente atención a los álbumes “Arrugas”, “RG” o “La Tempestad” también congregaban un buen número de visitantes. Comentario aparte merece Planeta DeAgostini, con dibujo gigante de Horacio Altuna en uno de sus paneles, que presentaba un stand repleto de medidas de seguridad, gobernado por los “V de Vendetta” y “Watchmen” de Allan Moore, álbumes de Manara, “La Cosa Nostra” de Chauvel y Le Saëc, Superman, Batman y otros superhéroes.

Mientras en el Taller de Cómic se impartía una clase magistral de Diego Olmos sobre la iniciación y técnica del aerógrafo, por último, en nuestra visita le llegó el turno a las exposiciones. Diseminadas por el Salón, andaban las de Mundobardín, Héroex, Mortadelo y Filemón – con una buena reproducción de ambos personajes junto a la entrada –, David Rubín, Massagran y Concursos. Sin embargo, las de “Viñetas censuradas”, muy interesante a pesar de su brevedad, Miguelanxo Prado, Manara-Giardino-Golden-Mundet-Scafati y El laberinto de DDT, ocupaban un espacio apartado, teóricamente destinado ad hoc. Sin embargo, parecían haber sido dejadas caer allí sin más, protegidas por rejas de obra, con lo que aquel escenario ofrecía un aspecto deslavazado, que deslucía los interesantes fondos exhibidos.

En resumen, visitar el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, en su 26ª edición ha constituido un ejercicio completamente saludable, además de una cita ya inexcusable, anual y obligatoria, mejorable en algunos aspectos. Unos meramente funcionales (en muy pocos stands disponían de venta por tarjeta de crédito, lo que ha frustrado, me consta, no pocas ventas) y otros más bien del entorno: es evidente que el suelo del pabellón donde se aloja el Salón, completamente recubierto por huellas de pintura y adhesivos, procedentes de otras exposiciones que allí se celebran, debería presentar un aspecto más cuidado.

Y ahora, cuando el Salón ha cerrado ya sus puertas, llega la hora de las cifras: del número de asistentes, 100.000 según nota de prensa de FICOMIC; del volumen de ventas; de los autores presentes y firmantes; de los editores, etcétera. En una palabra, el momento de las valoraciones y balances. Un balance positivo desde nuestro punto de vista, aunque con reparos.

PREMIOS DE LA 26ª EDICIÓN DEL SALÓN INTERNACIONAL

El mismo viernes por la noche, se fallaron los premios con dotación económica del Salón, que este año han recaído en los siguientes autores y obras:

- Gran Premio del Saló, en reconocimiento a toda una trayectoria profesional: Pasqual Ferry (Barcelona, 1961)
- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007: S, de Gipi (Sins Entido).
- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).
- Premio al Mejor Guión de autor español 2007: Arrugas, de Paco Roca (Astiberri).
- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007: Jazz Maynard I: Home Sweet Home, de Roger Ibáñez (Diábolo Ediciones).
- Premio Josep Toutain al autor revelación 2007: Carlos Areces (Carlös).
- Premio a la Mejor Revista española 2007: El Manglar.
- Premio al Mejor Fanzine español 2007: Fanzine Enfermo.
- Premio a la Divulgación del Cómic: Manuel Darias.

Igualmente se fallaron los premios otorgados por votación popular, sin dotación económica alguna, que han sido los siguientes:

- Premio a la Mejor Obra Extranjera publicada en España en 2007: S, de Gipi (Sins Entido),
- Premio a la Mejor Obra de autor español 2007: Pere Pérez, Guerreros Urbanos: Tormenta de ostias (Dolmen).
- Premio al Mejor Guión de autor español 2007: Antonio Seijas, Un hombre feliz (Ediciones De Ponent).
- Premio al Mejor Dibujo de autor español 2007: Alberto Vázquez, El Evangelio de Judas (Astiberri) - Premio al autor revelación 2007: Pere Pérez.
- Premio a la Mejor Revista española 2007: Retranca.
- Premio al Mejor Fanzine español 2007: Ojo de Pez.
- Premio a la Divulgación del Cómic: Yexus.

__________________________________________ Hermezo

(Publicado en SIGLO XXI, 21/04/08)

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17 Abril 2008

El Salón del Cómic en SIGLO XXI.

En SIGLO XXI, he publicado hoy un artículo con las principales actividades del Salón del Cómic de Barcelona. Os adjunto el link: http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/33277

_____________________________________ Hermezo


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14 Abril 2008

'Babelia' se vuelca con el Salón Internacional del Cómic

Todos los rostros de Moebius - Una visión propia del mundoDespués de bastantes semanas sin "rascar bola", el suplemento cultural 'Babelia' del diario 'El País', se vuelca esta semana con el Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Espléndida entrevista sobre Todos los rostros de Moebius (Octavi Martí); Cómic con mayúsculas, un comentario sobre ocho cómics fundamentales en la historia de la narrativa gráfica (Andrés S. Braun); El tebeo se hace novela, artículo sobre las novelas gráficas, aliñado con las palabras de los artistas Miguelanxo Prado, Max y Daniel Torres (Israel Punzano); Luces, sombras y excesos, un esclarecedor artículo sobre la actual situación del cómic, al tiempo que una invitación para disfrutar del Salón (Álvaro Pons) y un apartado de críticas y comentarios sobre un puñado de cómics (Nuria Barrios). De esto último, me quedo con las frases que la periodista le dedica a Carlos Giménez a propósito de la publcación de 36-39. Malos tiempos II: "Carlos Giménez es una figura fundamental del cómic para adultos. Sería de justicia que le entregaran el Premio Nacional del Cómic. O del tebeo, como a él le gusta llamarlo". Pues eso, completamente de acuerdo.Todos los rostros de Moebius - La escuela del cine

_____________________________________ El Kiosquero

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13 Abril 2008

El fútbol visto por caricaturistas y dibujantes.

Mientras de pequeños veíamos a Carpanta pasar hambre, a Mortadelo sacar disfraces de su enlutada chistera y al Capitán Trueno repartir mandobles al tiempo que Goliath oficiaba de cascanueces, un espectáculo deportivo crecía y crecía a lo largo y ancho del pentágono peninsular: el fútbol. Once tipos vestidos con calzón corto, cuyos nombres repetían hasta la saciedad sus seguidores, se enfrentaban a otros once igualmente ataviados, igualmente memorizados sus nombres por sus incondicionales, dentro de un rectángulo de césped, seudónimo de la hierba bien afeitada, que solía medir unos cien metros de largo y otros setenta de ancho, aproximadamente. El fútbol, nacido en los colegios ingleses, comenzó a popularizarse en Inglaterra hacia 1863, cuando se produjo la fundación de The Football Association, una mezcla de escuelas y clubes que decidieron reunirse para establecer un reglamento definitivo, las famosas Trece Reglas. El juego alcanzó un enorme desarrollo hasta tal punto que hacia 1870 ya existían jugadores profesionales.
 16 TBO ENCUADERNADOS EXTRAS Y ALMANAQUES , ENCUADERNADOS EN 1 TOMO (Tebeos, Comics, Cuentos y Pulp - Tebeos - Almanaques)

El fútbol llegó a España a través de obreros ingleses que venían a trabajar a nuestro país hacia el año 1890. Dicen que el balón entró por Huelva, pero no parece demostrado del todo. Pronto alcanzó un notable impulso y, concluida la Guerra Civil, a falta de otras cosas en qué entretenerse a causa de la coyuntura dictatorial que nos gobernó durante cuarenta años, el balompié se convirtió en centro de dimes y diretes, de especulaciones, de tertulias y de algún que otro escándalo. A todos nos suenan nombres legendarios de aquellos años: Ramallets, Kubala, Di Stéfano, Luis Suárez, Zarra, Gento, Wilkes, Puchades, Puskas, Gaínza, Collar, Iríbar, Gorostiza, Eizaguirre, Amancio ... Por si faltaba algo para completar el cuadro, España se deshacía de Inglaterra, la pérfida Albión, en el mundial de Brasil de 1950 con el ¡Goooooooooooooool! de Zarra (y de Matías Prats padre), el Real Madrid ganaba cinco copas de Europa de una sola tacada, y otra más de propina algunos años después, y en 1964, en Chamartín, España conquistaba la Copa de Europa de Selecciones Nacionales ante la URSS. La democracia orgánica del General (léase testicular) derrotaba al comunismo oficial lejos de las trincheras.

Pero la Dictadura no pudo evitar que, de tapadillo, las rivalidades entre ciertos clubes escondiesen o albergasen, según se mire, criterios políticos claramente antagónicos: centralismo, periferia, nacionalismos ... Sin embargo, el régimen sí fue capaz de aprovechar la coyuntura para canalizar las frustraciones colectivas a través de este juego. Y también para obtener beneficios pingües del asunto, a través de un engendro que respondía al pomposo nombre de Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo-Benéficas, organismo que desde el año 1946 se encargó de controlar cada fin de semana las apuestas sobre los resultados de los partidos de fútbol, tal y como señala Juan Eslava Galán en su reciente obra ‘Los años del miedo’. "Las quinielas – escribe el autor jienense -, una invención que pronto se va a convertir en la gran pasión de los españoles. Incluso el Caudillo juega su boleto semanal".

Los periódicos, especialmente los deportivos y también algunos de información general, incluían entre sus plantillas a excelentes caricaturistas, que cada lunes esbozaban con PIRRIcuatro exageradas líneas los rostros de las figuras más destacadas de la jornada del domingo anterior. Memorables fueron las caricaturas de Cronos, de quien el humorista Peridis dijo que "le veía todos los días en el Diario ‘Marca’ y me gustaba el dibujo de línea, dibujaba como alambres". Otro que cultivó el género futbolístico en diversos medios, fue Alfonso Ortuño, caricaturista, dibujante y pintor, nacido en Orihuela en 1942, inolvidable creador de la llamada Baraja política, colección de caricaturas de los líderes políticos mundiales del momento. No puedo tampoco olvidarme de Joaquín G. Santalla (Villanueva San Juan de la Mata, León, 1949), caricaturista deportivo del diario Pueblo, allá por los años 70, después trabajaría en otras muchas publicaciones más; ni de Ángel Villena (Valencia 1931-1974), que formó parte de la revista La Codorniz. Sus chistes y caricaturas sobre los jugadores del Valencia C.F. fueron especialmente abundantes durante la campaña 1970-71, en la que el equipo xe ganó la liga.

El tebeo, lógicamente, no podía mantenerse al margen de esta situación y raro fue el dibujante que no publicó alguna historieta sobre un deporte en pleno auge. El semanario TBO dedicó varios extraordinarios al fútbol y uno de sus más significados colaboradores, el catalán José Coll (1923-1984) dibujó numerosas historietas al respecto. Recuerdo una que, bajo el título ‘Tremenda impetuosidad’, reflejaba los nervios del lanzador del penalty antes de ejecutar la pena máxima (frente al balón, esperando el pitido arbitral) ... y después (el esférico inamovible y el chutador en el interior de la portería). Otros muchos dibujantes de TBO, como Batllori Jofré (‘Un "as" del fútbol cuenta su vida’, donde un periodista entrevista al famoso jugador Cachirro) o Raf (‘El fútbol y sus puntos de vista’) también glosaron el tema balompédico. Este último autor, además, es el padre de dos personajes estrictamente futboleros: Casimiro Futbolete y Agapito Silbátez. A la vista del nombre y apellidos de este último, no parece necesario citar su oficio.

Sin embargo, si hubo algún dibujante que se especializó en el fútbol ése fue Peñarroya (Forcall, Castellón, 1910-1975), creador de varios personajes cuyas andanzas se movieron siempre en este entorno: Grrr.../Brrr... ¡Cómo está el deporte! por don Berrinche, Cosas del deporte, Quinielo Futbolínez o su personaje más singular en este sentido, Pepe, el hincha, aparecido en el año 1962 en las revistas DDT y Tío Vivo (Bruguera), tal y como señala Antoni Guiral en su excelente Cuando los cómics se llamaban TEBEOS. La Escuela Bruguera (1945-1963). Pepe, el hincha, es el prototipo del español medio de la época, que sólo se preocupa de lo que puede preocuparse: del fútbol. De los demás, mejor olvidarse porque ya hay quien se encarga de ello. Las historietas del personaje de Peñarroya se desarrollan en el ámbito de los partidos oficiales, en el domingo a domingo del club de sus amores y sus dolores, el Pedrusco F.C., y de los amistosos, aquellos sempiternos duelos de solteros contra casados. Pepe, el hincha, vive de la bufanda, del puro, del autobús de los desplazamientos, del estandarte del club: la bandera ... y de sus frustraciones deportivas. La web Lady Filstrup señala que "Al regresar a su casa después de un partido, Pepe el hincha se encuentra con que esta casado con una doña Benita [...] En Pepe el hincha, sin ir más lejos, lo importante no es el fútbol, ni la oficina, ni los amigos de la oficina, sino esa falda tramada de la mujer que dice que espera en casa".

Otro que también se ocuparía del deporte del balón de cuero fue José Sanchis Grau, que allá por el año 1952 creó a Pumby, el héroe de Villa Rabitos. Fue en su álbum Murieron con las botas puestas donde el célebre felino de la Editorial Valenciana, con sus ojos ahuevados, hocico blanco, orejas puntiagudas, pelaje negro y escandaloso cascabel, se consagró como futbolista de "tomo y lomo" que se decía entonces.

En este artículo no podía faltar el rey de la historieta en España: Francisco Ibáñez, que según cuentan, ha visitado un campo de fútbol solamente una vez en su vida. Sin embargo, tanto Mortadelo como Filemón han realizado misiones de "alto riesgo" en los mundiales (1978 y 1982) para evitar actos de sabotaje en el desarrollo de estos eventos futbolísticos. Los agentes de la TIA también estuvieron presentes en los Juegos Olímpicos de 1992, y en los mundiales de 1994 y 1998, en estos últimos integrados como jugadores de la Selección Española en misión de máxima seguridad. Por cierto, como futbolistas fueron desdeñados por Clemente, por aquellos años seleccionador nacional. Como señala Jesús Castañón Rodríguez en su artículo El fútbol según Mortadelo y Filemón, los héroes de Ibáñez "no son sólo ases del humor, merecen el Balón de Oro".

Aunque no sea un producto de origen español, en nuestro país alcanzaron notable difusión las aventuras futboleras de Eric Castel, un habilidoso jugador galo, que jugó en el F.C. Barcelona y en el París Saint Germain. Eric Castel, realizado con un dibujo muy realista, no se centra únicamente en el aspecto deportivo del jugador, aunque probablemente en España haya sido su faceta más buscada, sino también en sus inquietudes y vivencias. Sus autores son dos belgas: Raymond Reding y Françoise Hugues y la serie alcanzó quince álbumes publicados entre los años 1979 y 1992. Por su parte, Astérix y Obélix, los personajes de Uderzo y Goscinny, no llegaron nunca a participar del tema futbolero. Sin embargo, en su álbum Astérix en Bretaña si jugaron un partido de rugby – y de qué manera -. Y no hay que olvidar que, en un principio, rugby y fútbol eran el mismo deporte, hasta que se escindió entre los que sólo querían jugar el balón con el pie y los que preferían hacerlo con pie y mano.

En 1972, un poco antes de que el rubio Castel aterrizase en nuestro país, en la ciudad condal comenzó a publicarse una revista satírica plenamente dedicada al fútbol. Su título era Barrabás. Fundada por Xavier de Echarri, Barrabás se caracterizaba por su denuncia constante de los trapicheos que envolvían nuestro fútbol de entonces. La revista mezclaba corrosivos artículos deportivos firmados por Álex J. Botines, Antonio Franco, José María García, Enric Bañeres o Carles Turró con los dibujos e historietas de Manel, Ja, Oli, Ventura&Nieto, Esparbé, Joma, Pañella, Oscar, Ivá, García Lorente, Pañlla y Perich. En sus páginas centrales siempre aparecía una señorita en bikini, luciendo los colores de los equipos de la Liga española. La revista dejó de publicarse en 1976 y, en cierta manera, fue sustituida por otra publicación: El Papus. Heredera de la pauta marcada por Barrabás, el nuevo semanario enfocó sus contenidos hacia la esfera política, que calentaba motores antes de iniciar la Transición.

En la capital de España, acogiéndose al éxito de la publicación barcelonesa, apareció un semanario de características similares, titulado Futbolín, en cuyas páginas tomaron parte importantes dibujantes como el anteriormente mencionado Alfonso Ortuño. No obstante, esta revista no llegó a alcanzar la difusión ni el alcance de Barrabás.

Citronio, Naranjito y ClementinaCampeones hacia el mundial: Oliver y Benji (Dibujos animados)

Con motivo del Mundial de Fútbol organizado por España, en 1982, la mascota del mismo, el celebérrimo Naranjito, fue protagonista de algunos cómics. En fechas próximas, un manga japonés, Capitán Tsubasa: las aventuras de Oliver y Benji (1981) también, se ocupó del fúbol. La serie alcanzó gran popularidad en España gracias a su versión animada titulada Campeones, Supercampeones y Oliver y Benji.

Y nada más. Hoy me apetecía viajar entre los cómics y el fútbol y ver qué personajes de la historieta española y qué dibujantes, de una manera u otra, se acordaron en su día del deporte del balón redondo. No han estado todos los que son, pero sí son todos los que han estado. Así que pido disculpas a los omitidos.

_____________________________________ Hermezo

(Publicado en SIGLO XXI, el 13/04/08).

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5 Abril 2008

'Pólvora negra' de Montero Glez

El amigo Montero Glez, creo que le puedo llamar así sin ofenderle, ha ganado este año el Premio Azorín con su novela 'Pólvora negra'. Este blog es de cómics, ya lo saben ustedes igual que yo, pero hoy hago una excepción. Este novelista y escritor madrileño me maravilló por su desparpajo ante las cámaras de Televisión Española (programa 'Negro sobre blanco' dirigido por Sánchez Dragó) hace una pila de años. Con total parsimonia, sin cortarse un duro, respondió a todas las preguntas del escritor-tertuliano -enfant terrible-entrevistador y ahora presentador de telediarios en Tele Madrid. Y recuerdo que dijo que si a él le garantizasen un sueldo mensual no necesitaría escribir (no recuerdo la cantidad de pasta que pidió por no hacerlo), sino que se dedicaría a otros menesteres. Semejante confesión llamó mucho mi atención por lo inusual. En aquella noche literaria, Montero presentó su novela 'Sed de champán', una que empieza con algo tan soez (y tan cierto) como: El Charolito sólo se fiaba de su polla. Era lo único en el mundo que jamás le daría por el culo. Toda una declaración de principios. Y de independencia.

Y de clarividencia.

Ilustración de Toño Benavides

'Sed de champán' me la bebí casi entera en un viaje de autobús de Valencia a Logroño. Las pocas páginas que quedaron sin lectura, me las bebí después, en la habitación de un hotel riojano. Fue tal el colocón de prosa Glez, como yo llamo a su escritura, que desde entonces me entra el mono durante la espera de cada una de sus nuevas entregas.

'Cuando la noche obliga', 'Manteca colorá' y 'Besos de fogueo', sus otros títuos, calman de momento, mi ansia lectora. Y no me vale ningún otro ansiolítico porque con Montero Glez no se juega: o se está con su estilo o contra él. No hay medias tintas. No caben. Lo que no puede ser, no puede ser. Y, además, es imposible. Yo aposté por él un día y compruebo que no me equivoqué. Enorme satisfacción la mía. El Premio Azorín que termina de conseguir con su 'Pólvora negra', una novela que no he podido leer todavía (sale a la venta la próxima semana), parece demostrarlo.

Como anticipo, les inserto la sinopsis que incluye la página web de la Editorial Planeta: Mateo Morral, joven anarquista catalán, llegó a Madrid sin más equipaje que el de una maleta ligera de peso aunque cargada de secretos, dramas, ideologías y un regalo mortal. Era el mes de mayo de 1906 y las calles de la ciudad se engalanaban ultimando los detalles de una boda, la de Alfonso XIII con Victoria Eugenia. Mateo Morral iba a ser el encargado de arrojar su regalo mortal al paso de los reyes: una bomba envuelta en un ramo de flores. En esta absorbente novela, basada en hechos reales, Montero Glez reconstruye el atentado que estuvo a punto de acabar con la Restauración borbónica, y nos sumerge en un Madrid de doseles y flores, de tranvías y modistillas, de anarquistas y «vivas» al rey, por el que desfilan los personajes que marcaron una época de la historia de España.

Y esta es la portada:
9788408079316.jpg

A mí ya no me resta añadir nada más, salvo que Montero Glez también es un lector apasionado de cómics (una de sus series favoritas es 'Torpedo 1936' de Jordi Bernet y Enrique Sánchez Abulí) y que Arturo Pérez-Reverte, a propósito de su ópera prima 'Sed de champán', dijo de este plumífero lo siguiente:

Una historia dura y negra, nerviosa, bronca, con sexo, humor y ritmo de música en la estructura [...] Párrafos que a veces dan envidia porque son de ésos que salen cuando Dios o el diablo sonríen y te ponen la mano en el homro. Líneas que desearía escribir uno mismo.

Pues nada, ya lo saben. Seguro que esta 'Pólvora negra' no está mojada sino tocada por la mano de Dios (o del diablo).

Y no les defrauda.

Seguro, oigan.

_____________________________________________ Hermezo

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Sobre mí

A mis cincuenta tacos me declaro un aficionado impenitente a la literatura y al CÓMIC, sí al CÓMIC con mayùscula (sin pegas si os gusta más tebeo o historieta). He creado El KIOSCO DE DOLAN para la difusión de este mundo tan especial y tan bello que, afortunadamente, cada vez goza de mayor aceptación. En él iré insertando comentarios y reseñas sobre cómics que vaya publicando en los distintos medios de comunicación con los que colaboro, sin olvidar los que escriba específicamente para la página. El nombre proviene del comisario Eustache P. Dolan, el de Central City, el jefe de Spirit y padre de Ellen, su novia eterna. Con esto sólo pretendo rendir un pequeño homenaje a esos personajes secundarios, no siempre bien reconocidos por el gran público, pero sin los cuales muchas historietas se vendrían abajo. Ah, lo olvidaba: soy Hermezo, que es el seudónimo con el que comencé a escribir en los medios de comunicación allá por 2003. Los copyrights de los textos son míos. Y se pueden usar, si os interesan, claro, citando la fuente de procedencia. Los copyrights de las imágenes son de sus autores y las utilizo exclusivamente con fines divulgativos. Espero que en lugar de molestarse por ello, comprendan mi buena intención. A 27 de diciembre de 2007. _________________________________________________________________________________

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