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El Neumococo Chochiflán

Pon el dedo en la llaga si es necesario... pero no lo retuerzas.

4 Abril 2006

EN SILENCIO

Cuando volvió en sí, se incorporó y acudió corriendo hacia el dormitorio con el corazón en un puño.

Ella yacía desnuda, desarticulada como una muñeca rota, con la mirada perdida y las manos cerradas sobre el auricular del teléfono.

Apenas podía moverse y sólo el leve sonido de su respiración entrecortada la relacionaba con el mundo de los vivos.

Retiró parcialmente la sábana, manchada de sangre, que la cubría y pudo contemplar, con sus propios ojos, las marcas oscuras e indelebles en sus costillas, las cicatrices abiertas, los labios rotos, las quemaduras -visibles e invisibles- en su piel...

Los restos -en suma- de una pesadilla.

Con lágrimas en los ojos acarició su rostro. Cubrió la hinchazón de sus pómulos y de su párpado derecho con sus finos labios.

Restañó la sangre que resbalaba en su cuello y espalda con la lengua.

Delineó su silueta con las yemas temblorosas de sus dedos.

Se abrazó lentamente a ella acoplándose a cada pliegue de su epidermis.

Pudo escucharla emitir un leve gemido que brotaba del fondo de la garganta al tiempo que su dureza hacía mella en la castigada carne de aquellos glúteos.

Con gran cuidado giró su cuerpo hasta poder observarla de frente. Se levanto con parsimonia y se deshizo de la ropa. Luego tapó, con su espalda, la luz que hería aquellos ojos hinchados.

Descendió a la altura de la clavícula y saboreó la sal de la tierra, hasta llegar a sus senos. Dedicó su lengua a uno de los pezones mientras su mano izquierda jugaba con el otro.

Una gota de sudor recorrió la cintura de ella y le marcó el camino a seguir. La miró una vez más a los ojos, antes de internarse entre sus muslos con vehemencia.

Un nuevo gemido escapó, en dirección indefinida, uniéndose al aire cargado de la habitación.

Adhirió su boca al clítoris de tal manera que se le antojó ser un tatuaje en su sexo.

Aquel sabor le resultaba maravillosamente familiar.

Aquel olor era el sentido de su existencia.

Levantó sus nalgas con las palmas de las manos y accionó sus caderas como las de un juguete dulce y esponjoso.

Doblemente erguido la traspasó mientras susurraba en sus oidos y acompasaba sus movimientos con los de ella.

- Demasiado pronto -pensó antes de vaciarse por completo en su cálido y confortable interior.

Su último grito de éxtasis coincidió con el sonido del timbre de la puerta.

-¿Quién cojones...? -murmuró mientras se anudaba una toalla a la cintura.

Apenas le dio tiempo a reaccionar. Entraron en tromba.

La buscaban.

Lo retuvieron por la fuerza mientras se dirigían al dormitorio. Se sentía impotente ante la evidencia. La rabia mordía sus visceras con violencia. Pero no era suficiente para cambiar la situación.

Iba a fracasar de nuevo.

Como en tantas otras ocasiones.

Como en tantos otros lugares.

Temía que podía ser su último fracaso.

Apenas conteniendo la ira, musitó una plegaria a Dios para que terminara con este mal sueño de una vez.

Rezó con fervor.

Rezó con miedo.

Rezó con desesperación.

La identificación fue positiva.

El mundo se colapsó a su alrededor. La buscó una última vez con la mirada mientras se agitaba con furia.

Sabía que se la habían arrebatado para siempre.

Que su vida ya no valdría la pena.

Que estaría muerto el resto de sus días.

Intentó recordar su hermoso rostro cuando lo introdujeron en el furgón policial.

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Cuando ella regresó del hospital, cerró la puerta y apoyó la cabeza en la mirilla dando un suspiro de alivio.

Sin aspavientos, como de costumbre.

Podía sentir la garra de la soledad atenazándola.

La angustia liberándose de su guarida en la boca del estómago.

La incertidumbre de empezar desde cero una vez más.

Pronto llegaría la noche y, con ella, el fantasma de su ausencia.

Sabía que volvería a sentirse hueca.

Que volvería a abrazar el vacío.

Que volvería a llorar.

Pero nunca...

...nunca más...

...lo haría en silencio.

servido por Neumococo 11 comentarios compártelo favorito

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

LoveSick

LoveSick dijo

Hola Neumo:

Muchas gracias por pasearte por mi blog, he mirado el tuyo y me ha parecido desbordantemente interesante, caóticamente divertido y triste a la vez, si no te importa, te enlazo

Saludos

LoveSick

5 Abril 2006 | 01:40 PM

jasoninternauta

jasoninternauta dijo

Sigo entrando y leyendo.
Tus relatos son buenísimos.
Saludos.

6 Abril 2006 | 01:43 AM

ANGELAZUL

ANGELAZUL dijo

wow!!!que interesantisimo esta todo aqui en especial este spot felicidades me encanto gracias por estar presente espero venir mas seguido por aqui

un beso ciao

6 Abril 2006 | 03:06 AM

chüpetina

chüpetina dijo

vaya, acabo de descubrir tu blog por tu comentario en el mío n_n

es... melancólico... al menos este último post!! (qué lenguaje más cuidado)

6 Abril 2006 | 09:10 AM

Stuffen

Stuffen dijo

Me encantan estas gratas sorpresas...
Me encuentro con un suculento comentario en mi blog, que me traslada a un sugerente y no menos suculento relato de otro blog.
Mil gracias por descubrirte. Intentaré pasarme cuando mi tiempo (que es más bien escaso) me lo permita.

10 Abril 2006 | 02:19 AM

El Neumococo Chochiflán

El Neumococo Chochiflán dijo

Lovesick: Encantado y agradecido de que me enlaces. Tu blog es apasionante y, según parece, tu carta a Berlusconi ha sido corroborada por la mayoría de los italianos. Menos mal que aún quedamos unos cuantos gilipollas en este mundo.

Jasoninternauta: Por tu culpa me paso el día intentando mantener amarrado a mi ego (que desde que lee tus comentarios está pasado de rosca) Gracias igualmente.

Ángelazul: Pásate cuando quieras y puedas. Siempre serás bienvenida.

Chúpetina: Mmmmm, curioso lo de la melancolía. No sé si me había parado a pensarlo o no. El lenguaje es un potro desbocado y aún estoy a años luz de poder dominarlo, pero tus palabras me animan a seguir intentándolo. Gracias.

Stuffen: Tu blog es sencillamente cojonudo y me encanta que te puedas pasar por aquí. Por el tiempo, no te preocupes. Todos andamos liados...

A tod@s l@s demás: Gracias por perder algo de vuestro tiempo en esta página. Escribid cuando os apetezca, aunque sea para mandarme a la mierda (pero no olvidéis hacerlo por mensajero, que Correos está fatal).

11 Abril 2006 | 02:45 PM

"la niña-mujer descalza con alas de mariposa" dijo

Puedo jurar que ignoraba de manera insostenible la ambiguedad del diminuto ascensor donde queria poseerte.

No tuve tiempo de precisar razón. Mis besos y caricias a un mismo ritmo fueron delineando tu cuerpo.

Impúdicamente añoraba entregarme. Con un desenfrenado deseo me clavaste en tu sexo.

Apacible.

Vibrante.

Humeante.

Mis caderas sudorosas entre un ferviente y sensual sonido, descubrieron el último vestigio de recato con tus dedos.

Seguías allí, clavado en mí, fulgurante, deseable, desorbitadamente amante, impacientemente niño, completamente hombre.

Un último beso reventó mi furia de emociones.

Descubriste mis más humedos rincones con dulce intesidad que me has permitido presagiar el final.

Un último suspiro propició derramarme en tí...

Un último gemido permitió vaciarte en mí...

Esa noche

Como todas las noches

Volví a ser Tuya.

16 Abril 2006 | 10:36 PM

El Neumococo Chochiflán

El Neumococo Chochiflán dijo

Ahí va mi respuesta a "la niña-mujer descalza con alas de mariposa". Se que corro el riesgo de convertir esto en un diálogo demasiado personal y que eso aburre mortalmente al resto de "comentaristas", pero caray, tengo que contestar por alusiones obvias ja, ja, ja...

1. Veo que por fín te has decidido a escribir algo en el cuaderno de bitácora del neumococo aprovechando mis pequeñas vacaciones je, je, je... Que lo hayas hecho precisamente en este post, argumentando que tú -por fortuna- nunca has estado (ni estarás) en la situación de la mujer de mi relato me parece estupendo (y apropiado, porque no nos callamos ni debajo del agua ninguno de los dos).

2. Lo del ascensor diminuto nos viene que ni a propósito a ambos (aunque especialmente a tí, claro ja, ja, ja...) pero creo que las -pocas- personas que nos conocen por aquí, no nos dejarán solos, a partir de ahora, en un ascensor ni a tiros... y es una pena, obviamente. Por otro lado, no recuerdo haber hecho nada contigo en un ascensor “ambiguo” (¿era ascensor o ascensora? Ja, ja, ja, ja...)

3. Mi sexo puede estar "apacible" a ratos (aunque tú haces que sea bastante difícil) pero ¿"humeante"? ja, ja, ja.... Voy a pedir el ingreso inmediato en "Los Cuatro Fantásticos".

4. El viernes te explico el resto en vivo y en directo je, je, je, je...

19 Abril 2006 | 03:03 PM

Milan

Milan dijo

hola!! ¿me pregunto si me podrías ayudar a encontrar el significado de una oración?
A mi parecer la conoces. Es:

"Un beso en el párpado"

Una chica me lo dijo al finalizar una conversacion añadiendo ironicamente: "cuando seas mayor lo entenderas".
Eso fue lo que me ha mantenido inquieto durante varios dias.

Si es tan amable de intentar aclararmelo le estaría eternamente agradecido.

Atentamente!! Milan

9 Mayo 2006 | 03:37 PM

you-abyss

you-abyss dijo

diria que esta historia me refleja a mi.....en este momento...

16 Mayo 2006 | 12:19 AM

Dalila

Dalila dijo

Neumococo, sos mi primer visitante!!! que orgullo! Y si, mi blog al lado del tuyo no es nada! pero bue, estoy tratando de juntar buenas ideas, es pero que “próximamente” en unos días lo vuelvas a visitar y encuentres algo de tu agrado! pero viste, funciono lo de “ próximamente”, no me digas que no te creo intriga por que es mentira, jeje! Saludos! Muy buenas fotos las que tenés! Las hiciste vos??

28 Julio 2006 | 04:12 AM

Los comentarios están cerrados


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Sólo hay una cosa que me moleste más que no ser tomado en serio: que me tomen demasiado en serio. Y sí, ahora me encuentro mucho mejor que cuando se hizo esta foto, pero gracias por preocuparte.

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