Papá: Nooooo, no, no, no, no, pero si para ser astronauta se necesita saber mucha matemática, y tu eres muy malo en matemáticas.
eMe: ahhhh, si claro.
12 años de edad:
Papá: Que quieres ser cuando seas grande?
eMe: Publicista.
Papá: Nooooo, no, no, no, no. Si Sergio Cabrera lleva años en la TV y hasta ahora sacó un comercial con unos caballos sobre un puente.
eMe: ahhhh, si claro.
12 años de edad:
Padrino: Que quieres ser cuando seas grande?
eMe: Piloto de la fuerza aérea.
Padrino: No, tú tienes que ser médico, para decir que hay un médico en la familia.
eMe: /Si, claro./
14 años de edad:
Papá: Que quieres ser cuando seas grande?
eMe: Piloto de la fuerza aérea. (Es que el argumento de mi padrino no convenció)
Papá: Nooooo, no, no, no, no. Si para que te suelten un avión de combate deben de pasar muchísimos años.
eMe: ahhhh, si claro.
15 años de edad:
Papá: Que quieres ser cuando seas grande?
eMe: Piloto comercial.
Papá: Nooooo, no, no, no, no. Si desde que empiezas te ponen a volar de Bogotá a Cali y de Cali a Bogotá durante muchísimos años, y tienen que pasar otros más para que te manden a otro país.
eMe: ahhhh, si claro.
Yo ya estaba mamado y no sabía que hacer con mi vida, pero yo sabía que él quería que yo fuera contador público, igual que él, entonces lo tenía todo planeado para cuando me hiciera la famosa pregunta y yo lo iba a desarmar, no tendría argumentos valederos, le diría que quería ser contador pero el problema era que yo era muy malo en matemáticas. Sí, y yo saldría avante y victorioso. Me quitaría de encima esa jodedera de no servir para nada o que todo fuera monótono o aburrido.
15 años de edad:
Papá: Que quieres ser cuando seas grande?
eMe: Contador público, pero el problema es que soy muy malo para las matemáticas.
Papá: Mira, para ser contador se necesita saber sumar, restar, multiplicar y dividir, y eso lo hace una calculadora.
No queda más que desearles a todos que el próximo año llegue cargado de salud, felicidad, energía positiva, bienestar, alegría, dinero, mucho dinero y muchos....
Hace mucho tiempo escuché que las opiniones son como los ombligos, que estas no sirven para nada. Interesante preguntarle a YELQTLS sobre la utilidad de los ombligos. Hoy bañando a Diego me acordé de esa expresión.
¿Qué tan cierto es que las opiniones son como los ombligos, no sirven para nada?
El 15 de julio mi bitácora cumplió dos años, durante todo este tiempo han pasado muchas personas que visitan una sola vez, personas que Google los enruta por casualidad, personas que se convirtieron en lectores recurrentes, personas que se volvieron comentaristas regulares. Durante todo este tiempo he encontrado amigos con ideas afines y por esa razón yo los puse en la sección de "amigos" o ellos me catalogaron en esa misma sección en sus bitácoras.
Bueno, ya con la lágrima en el ojo, pregunto sobre los amigos que tienen en su lista, cuántos y cuáles han abandonado, cedido, vendido o cerrado sus bitácoras.
Interesante los mensajes personales que colocan las personas en el Messenger al lado de su nombre o nick, algunos de mis amigos dicen:
AS: El hombre pierde en ideas a medida que gana en sentimientos. MF: Quiero tener padrínos mágicos!!!! NC: Es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" Hebreos 11:1 M: en ti enconte lo que realmente me hace feliz................ por eso te quiero, te amo, te extraño. N: Gamos y se viene el cásico!!!!!!!!!!!
Hola a todos, con los mejores deseos para cada uno de mis visitantes!!!!!!!!!!!
Hace unos días les había comentado que tenía las ganas de actualizar mi teléfono celular, que tenía este Sony Ericsson P800, pero que habían estos otros tres que me llamaban la atención: