A Brasil les digo que no se preocupen por su candidatura a organizar el certamen orbital para el 2014, que si Colombia se postuló es, como llaman por acá, una cortina de humo para poner a la gente a hablar de otra cosa diferente a para-política, a paramilitarismo, al incremento del salario mínimo o a las fumigaciones con glifosato en la frontera con Ecuador.
Me pregunto, desde el día en que mi presidente decidió embarcarnos en semejante empresa, con qué recursos se construirán 12 o 14 estadios, porque ninguno de los que existen pasarían las pruebas de la FIFA, con qué dinero se pavimentarían las vías para ofrecer facilidades de transporte a los miles de visitantes, de dónde saldría el dinero para brindar seguridad y eso sin contar con el impacto económico que dejaría después de pasado el magno evento.
Será que no tenemos cosas realmente importantes en que invertir un dinero que no tenemos.
Si hacemos un esfuerzo de endeudarnos o vender el alma para conseguir recursos para banalidades, no podemos hacer lo mismo para minimizar la pobreza, y digo minimizar porque acabar con la pobreza es un imposible (tema para otra nota).
Mucho cuidado señores con esas celebraciones y manifestaciones de alegría y júbilo, como también de aquellas exhibiciones de neardental ante la impotencia manifiesta producto de las perversas jugadas y manejos de balón de algunos futbolistas que parecen que nunca en su vida hubieran tenido uno.
Un hombre tenía un ticket preferencial para la final del Mundial de Fútbol.
Cuando se sienta, nota que el asiento de al lado está vacío, y le pregunta al hombre sentado en el siguiente asiento si éste está ocupado.
-No, está desocupado- le contesta.
Asombrado el otro dice:
-Es increíble... ¿Quién en su sano juicio gasta en un asiento como éste para la final del mundial, el evento mas grande del mundo, y no lo usa..?
El hombre lo mira y le dice:
-Bueno, en realidad el asiento es mío. Lo compré hace dos años. Se supone que mi esposa me iba a acompañar, pero falleció. Este es el primer mundial en el que no vamos a estar juntos desde que nos casamos, en 1962.
Anonadado, el otro dice:
-Oh... Me da pena oír eso, es terrible. Pero...¿ no encontró a nadie para que lo acompañe...? Un amigo, un pariente, o un vecino, para que usara el asiento...?
El hombre niega con la cabeza mientras dice:
-No...la verdad que no. Todos decidieron quedarse en el velorio.
Si señores, por unanimidad esta ha sido la celebración más votada, con más seguidores, con más adeptos, con más imitadoras, con más, más, más.... veamos:
Esta fiebre que le está dando a más de uno - a causa del mundial de fútbol -, y que puede romper hasta el corazón más fuerte, tiene sólo una solución, y es aguantar la temporada que se avecina.
El torneo orbital más importante a realizarse este año en Alemania mueve millones de dólares, el que no se una a esta "noble" causa verá el resultado neto de sus operaciones muy por debajo o marcando rojo en relación con sus competidores.
Así que si eres empresario, y por ejemplo tienes un negocio de tarjetas de navidad, de venta de sillas o vendes comida rápida. No te quedes atrás, participa en la torta mundialista. O si tienes un negocio de pintura, pues, acá hay una buena idea.