No lo quiero ni regalado...
Escribe esta semana Enrique Dans una interesante reflexión en Libertad Digital, se titula "El síndrome del elevalunas".
Seguro que muchos de vosotros habreis visto, oído y sobre todo sufrido los comentarios que el describe.
En mi caso aún recuerdo, cuando un directivo de una muy importante compañía nacional, no hace tantos años, me intentaba convencer al verme con un teléfono móvil, de que sólo servía para hacer el tonto por la calle... la verdad es que todo un visionario el caballero...
