Cuando te gegalan un geloj
--envía las imágenes del satélite a mi pda
--hecho...estoy escaneando la zona...
--necesito un pasillo seguro, dame unas coordenadas
--engelson, cuento quince puntos calientes en el perímetro, paso a imagen térmica
--mmm...parecen chinos, un equipo de asalto
--¿como puedes saberlo?
--se han desplegado formando una tríada
--jo, que movidón y que tensión...
--manten la calma, ¿alguna pista del gas nervioso?
--no, todavía están interrogando al conductor del camión
--menudos torpes, ¿quien se encarga del interrogatorio?...
--...llaman de Moncloa, te paso al presidente Zapatero
--engelson, ¿cual es la situación?
--sr Presidente, estoy en una zona industrial en las afueras de Tudela, ésto es un infierno, un verdadero cónclave maligno
--no me digas eso que me da mal rollo, ¿hay actividad zombi confirmada?
--afirmativo sr Presidente, sin duda éste es el lugar anunciado por la profecía
--y justo donde decías, vaya vista que tienes...
--más que vista es el saber...sr Presidente, también hay un equipo chino
--¿como han podido llegar antes que nosotros?
--creo que tienen acceso a los satélites de gúgel...sr Presidente, ya conoce su sistema: pretenden limpiar la zona de infección con un dispositivo termonuclear
--joder con los chinos, no les vale con nuclear, termonuclear tiene que ser...engelson, hemos de impedirlo y acabar con la amenaza zombi
--sr Presidente, estoy esperando al equipo de apoyo, solo me queda medio cargador y...
--es imperativo que los chinos no se apunten el tanto antizombi, neutraliza el dispositivo y los detienes a todos antes de...
--sr Presidente, los zombis están comiéndose a la población civil ahora mismo, mejor empezar por ahí para...
--es una orden directa, tu prioridad ahora es impedir el plan de los chinos
--joder sr Presidente, una cosa no quita la otra pero...
--hay detalles políticos de los que no eres consciente
--sr Presidente, puedo impedir bajas civiles, les estoy oyendo gritar, se los están comiendo vivos...
--esas bajas están asumidas engelson, le echaremos la culpa a los chinos
--bueno, ya veré yo lo que hago...
El autor pulsa el botón rojo de su móvil, que lleva veinte horas de tralla ininterrumpida sin recargar, cortando de forma brusca la conversación con el presidente. Es noche cerrada y hay una ligera brisa, un claro se abre entre las nubes mostrando una luna llena enorme con un sospechoso y amenazador color rojizo. El autor se lleva la mano a la oreja donde tiene un pequeño auricular que le conecta con su enlace en la central encargado de darle apoyo por satélite: "tres hostiles se acercan por el norte" le dice la voz en su oído: ptufff, ptufff, ptfufff, responde con su glock con silenciador. El autor se acerca en posición de alerta a las figuras caídas vestidas de negro y tras un breve y profesional cacheo a los cadáveres, recoge su munición y la mete en su macuto de ir de misión. El autor se aleja, mira la luna llena gigante envuelta en esa misteriosa bruma rojiza, y se permite hacer una pausa en su labor justiciera y salvadora mientras comprueba si los cargadores chinos son compatibles con su preciosa fusca. Por supuesto, la escena es muy fotogénica, el autor tiene una percha que le queda todo bien y hoy está especialmente enrollao con esa barbita de tres días así en plan como descuidado; además, tiene cara de concentrado, o puede que de un poco drama, pero a saber qué pasa por su celebro mientras vacía los cargadores chinos y recarga los suyos.
De repente, una figura vestida con un traje aislante térmico antisatélite made in china aparece tras una valla; el autor suelta el cargador y la munición, saca su cuchillo de la funda del cinturón y con un movimiento muy fluido fruto de la práctica, arranca la máscara del comando chino con una mano mientras con la otra le clava el cuchillo en la garganta, "grglgrglgl" exclama el chino asombrado mientras intenta enfocar la vista en la hoja que se está retorciendo tres centímetros por debajo de su nuez. El autor deposita en silencio el cadáver en el suelo mientras limpia de sangre la hoja de su cuchillo en las ropas del fiambre y nuevamente alza la mirada hacia la enorme luna, su expresión ahora no deja lugar a dudas: el autor está cabreado, un cabreo contenido pero no por ello menos temible.
El autor rápidamente traza un plan de acción quitándose el pinganillo de la oreja, mira su pda y localiza la furgoneta que han usado los chinos para transportar la cabeza nuclear táctica: fiussss, craccck, ptufff, ptufff, ptufff, zasss, duumba, grrñieeek...el autor se va deshaciendo uno a uno de los componentes del equipo chino, llega a la furgoneta y abre una caja metálica en la que está la bomba, el autor lee con rapidez el texto en mandarín normalizado que está en una pegatina de colores chillones sobre la superficie de acero bruñido de la cabeza nuclear china modelo "Lindo Amanecer", reflexiona unos segundos y abre una tapa metálica con su cuchillo dejando al descubierto el dispositivo detonador, una pequeña pantalla digital marca los segundos restantes para la detonación: ciento veinte segundos, el autor saca un pañuelo, cuidadosamente lo desdobla y se suena los mocos con gran parsimonia antes de enfrentarse al típico dilema de cortar el cable rojo, el azul o el verde, es perfectamente consciente de que cualquier error puede ser fatal. "A tomar por culo" exclama el autor mientras corta el cable verde, la cuenta atrás se acelera y los números cambian a gran velocidad, el autor se rasca la nariz pensativo, intentando buscar en su memoria los conocimientos necesarios para impedir la catástrofe y lamentando no disponer de un poco más de tiempo para buscar en gúgel la manera de detener la funesta cuenta atrás.
El autor sonríe, de repente se ha acordado de un anuncio de televisión que le hace mucha gracia, uno que cada vez que lo ve no puede evitar repetir la frasecita veinte o treinta veces para jocosa desesperación islandesa, ese que más o menos dice: "Cuando te gegalan un geloj, te gegalan la necesidad de dagle cuegda...". Con gran cuidado quita una pila alcalina ayudándose con el cuchillo y la pantalla se apaga cuando los dígitos estaban marcando 0002, el autor se descojona, qué gracia le hace el anuncio ese.
Quince minutos más tarde, todavía no ha llegado el equipo de apoyo pero el autor ha logrado neutralizar la amenaza zombi por el único medio seguro: la destrucción por traumatismo de la masa encefálica de todos y cada uno de esos odiosos seres. Los únicos supervivientes del grupo de civiles en peligro resultan ser un numeroso grupo de coristas de París y Las Vegas que asistían a una fiesta privada de un magnate local dedicado al envasado y distribución de espárragos. Las chicas, todas de gran belleza y en distintos grados de desnudez vete a saber porqué, espontáneamente forman una fila para felicitar en persona al autor por su intervención salvadora, todas quieren abrazarle porque están agradecidas de no haberse convertido en unos cadáveres andantes, pero sobre todo sienten la necesidad imperiosa de notar en sus cuerpos semidesnudos la sensación de esas manos fuertes pero sensibles y esos abdominales que se perfilan perfectamente a pesar del grueso chaleco antibalas. Algunas se desmayan por la tensión de la espera, otras fingen un desmayo con la esperanza de que el autor les aplique un reanimante boca a boca. El autor decide dar por terminado ese momento felicitador porque se percata que la mayoría de ellas vuelven a ponerse en la cola y asi no hay manera de acabar nunca. Al final, conmovido por sus lágrimas, las da la dirección de su blog, recordándolas que ahí pueden tener datos exactos sobre su vida diaria y desaparece en la oscuridad de la nuit, hacia donde aparentemente no hay nada, volviendo la cabeza un momento para echar una fugaz y misteriosa mirada a la contaminación lumínica del núcleo urbano del que ahora se aleja y que seguramente no vuelva a ver nunca más.





laluzenmi dijo
yo también quiero tener mis abdominales perfectamente perfilados bajo el grueso chaleco antibalas, he probado todos los aparatos de la teletienda, pero nada, qué me recomiendas oh engelson-tableta-de-chocolate...
28 Junio 2007 | 09:35 AM